06 enero 2011


Qué culpa tiene el tomate (I)
Tengo la sospecha de que estamos ya instalados en la polémica banal de los próximos meses: la batalla de todas las descargas. No quiero decir que este sea un asunto banal para los autores que sufren un quebranto en sus muy legítimos derechos porque sus obras son ofrecidas gratuitamente al público por marchantes no autorizados [si a “marchante” (adj. Perteneciente o relativo al comercio o a quienes comercian; com. traficante; com. Persona que comercia especialmente con cuadros u obras de arte; com. Arg. p. us. Vendedor ambulante) se le añade “no autorizado” el resultado es un eufemismo fácilmente interpretable]. Lo que es banal es la polémica [¿la polémica creada para evitar que la legislación ayude a impedir las descargas de contenidos protegidos alojados sin autorización o intercambiados por usuarios que no han accedido a ellos legalmente?] que sustituye al necesario debate sobre los derechos de autor [¿por qué es necesario un debate sobre los derechos de autor? ¿ha cambiado algo en los últimos años respecto a ellos en la legislación internacional?], a la necesaria reforma de la Ley de Propiedad Intelectual [sobre todo para incluir algo no previsto cuando se redactó: que un simple enlace en un sito web donde no está la obra protegida, y que por tanto a día de hoy no incumple ninguna ley, haga que tu navegador abra de forma directa y en menos de dos segundos otro sitio web en el que sí está alojada sin autorización esa obra protegida, cuyo servidor está en Ucrania y del que resulta mucho más difícil desalojarla] que el Gobierno no ha afrontado en los seis años y medio que lleva en lo suyo. Son banales, sobre todo, algunos de los argumentos que se arrojan de una trinchera a otra. 
A lo largo de los próximos días voy a tratar de desgranar observaciones, argumentos, críticas que me gustaría proponer como elementos para el debate. Me gustaría encontrar argumentos cruzados, que hubiera internautas que colocaran entre sus preocupaciones los derechos del autor y creadores que consideren, por ejemplo, que el canon digital fue una chapuza impresentable e indigna [¿se refiere a la ampliación de la norma para que lo pagasen también CD’s y DVD’s que introdujo el último Gobierno de Aznar? ¿o la ampliación para que lo pagasen entre otros los reproductores MP3 y los pendrives usb que introdujo el actual Gobierno de Zapatero? ¿o a la que podrá introducir cualquier futuro Gobierno si aparecen nuevos soportes o máquinas reproductoras mientras lo ampare la legislación de la UE al respecto?]. Valdría, incluso que lo considerasen ahora después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea lo declarase ilegal [sorprendente resulta como ha calado la mentira: el Tribunal de Justicia de la UE no lo ha declarado ilegal: puede leerse no lo que titularon los medios, lo que dice la sentencia, aquí:  HYPERLINK "http://fcforum.net/sentencia-canon.pdf" http://fcforum.net/sentencia-canon.pdf ]. Es esperanza vana. Una de las dos Españas es partidaria de tirar al niño con el agua sucia. La otra prefiere obligarnos a beber el agua después de bañar al niño. [no se trata de un problema de equidistancia, al final de todos los debates serios todos se ponen de acuerdo en que “hay que pagar”, añadiendo una de las trincheras un “pero”: ese “pero” se traduce por “ya que es tan fácil robarles, y eso no van a poder cambiarlo, bajen los precios y así les robarán menos”; también habría otra opción: invertir todos los recursos necesarios en impedir los robos, y aunque resultase costoso en todos los aspectos se comprobaría si se puede o no se puede “poner puertas al campo”]
No hay que esperar demasiada coherencia. Quienes hoy son abanderados de la lucha contra la piratería y claman, a veces razonadamente, contra la apropiación ilegal del trabajo ajeno, pueden ser los mismos que consideran a Julian Assange un héroe de nuestro tiempo por la sustracción y venta de los papeles de Wikileaks y antaño maldijeran, también razonablemente, al traidor Perote, ¿recuerdan? [tampoco olvidemos que el español entiende de todo:  HYPERLINK "http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/elmundopordentro/2010/12/19/10-espanoladas.html" http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/elmundopordentro/2010/12/19/10-espanoladas.html ] Pues vayamos a ello.
Todo español que se precie (yo mismo) lleva en su macuto la cita machadiana “españolito que vienes”. Es la prueba de la existencia de dos Españas, porque naturalmente, la que va a helarnos el corazón es siempre la de los otros. Necesitamos un pretexto y se está perfilando uno perfecto para alimentar nuestras bajas pasiones en el asunto de las descargas no autorizadas de música, películas, libros, que en España adquiere proporciones enormes: somos uno de los países en el que más se piratean productos culturales del mundo. El hecho es impresionante si tenemos en cuenta que quien barre en televisión es el belenestebanismo y que su sacerdotisa suma ha pasado de los arrabales de la prensa rosa a ser portada de publicaciones de prestigio. Por lo que a nosotros respecta, Finkielkraut era un optimista cuando escribió ‘La derrota del pensamiento’. [tampoco es tan impresionante porque ¿sabe desde qué cantidad de conexiones a internet se descarga aproximadamente el 84% del material pirateado? desde una cifra que es menor que la que supone aproximadamente el 9% de los telespectadores diarios de los programas en los que aparece Belén Esteban, según datos de Telefonica y de TNS/Sofres; no hay que confundir tráfico, gigas de datos, con cantidad de usuarios, porque entre millones de conexiones son relativamente pocos usuarios (varios miles) los que descargan muchísimos datos (el video y el audio pesan), y entre ellos son inmensa mayoría los contenidos descargados sin autorización]
Antes que nada deberíamos hacer una previa declaración de principios, posiciones e intereses. Soy periodista y me gusta el cine. Mis columnas están muy a menudo salpicadas de citas cinematográficas, más que literarias. Me gusta ir al cine. Me ha gustado siempre y voy estando mayor para cambiar de gustos. Nada hay comparable a la sala oscura, no, desde luego el dvd visto en el salón de casa o la copia pirata en la pantalla del ordenador. Me gustaría seguir yendo al cine de por vida, pero no estoy seguro de que pueda. Todo ha empezado a cambiar. Los cines se han convertido en minisalas de centros comerciales, adonde tienes que ir ya hoy si quieres ver una película. Ya no es lo mismo, pero ni siquiera podemos estar seguros de que esto dure.
Confieso que alguna vez me bajo una película [¿desde un sitio autorizado, pagando por ella, o desde megaupload o rapidshare? ¿o peor aún, desde una cuenta premium de megaupload, pagando al servidor para descargar más rápido, pero descargando igualmente material protegido sin autorización? el matiz que elude es lo esencial del asunto], generalmente para rescatar alguna descatalogada o para reproducir textualmente una cita que me viene bien para un artículo. En este segundo caso se trata de películas que ya he visto en el cine o en televisión, como es obvio [curiosa justificación: como ya la he visto, el pecado es venial; ¿acaso si ve varias veces en el cine la misma película no paga la entrada de cada sesión?]. Mi amigo Arcadi Espada considera, con Savater, que la Ley Sinde era muy blanda y que habría que penalizar a los usuarios como se hace en Francia [o como se dijo que se haría, para ser exactos, porque como no se hace está pasando esto  HYPERLINK "http://www.europapress.es/portaltic/internet/noticia-descargas-traves-megaupload-disparan-francia-aprobarse-ley-antipirateria-20110104100349.html" http://www.europapress.es/portaltic/internet/noticia-descargas-traves-megaupload-disparan-francia-aprobarse-ley-antipirateria-20110104100349.html ] o como se hace en Suecia con los puteros [es probable que al cabo no haya otra forma]. Los cito porque son dos de las personas que más respeto intelectual me merecen. Y sin embargo Espada se pone en este asunto estupendamente apodíctico: Hace muy pocas semanas, con motivo de su nombramiento como director del Instituto Ibercrea, Blanca Berasátegui le hizo una magnífica entrevista en El Cultural.  Sin embargo, en el primer lance se desliza con una afirmación muy gratuita: “Espero que ese gusto español por lo gratuito -en todos los sentidos- se convierta pronto en un tópico.  HYPERLINK "http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28307/Arcadi_Espada" http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28307/Arcadi_Espada  En una españolada.
En realidad quiere decir que es ya una españolada. Se trata de que masivamente se considere como tal, que se desprestigie esa supuesta debilidad autóctona por la gratuidad. La definición me parece relevante porque revela una cierta incomprensión de lo que pasa. En todas las facultades de Ciencias Económicas del mundo se estudia en los primeros días del primer curso que preferir lo barato a lo caro es un principio de racionalidad que rige las actuaciones del homo economicus [en ambos casos, barato o caro, se compra]. El consumidor no compra para hacer justicia social, ni para hacer patria, sino atendiendo al criterio básico de maximizar su utilidad [exacto: compra]. Un consumidor racional, prototipo del agente económico, preferirá lo bueno a lo malo y lo más barato a lo más caro. (Sí creo que difundir material cultural sin la autorización de sus legítimos propietarios, debería ser un delito, pero esta es una discusión que nada tiene que ver con la españolada. Ya llegaremos). [De haber empezado por el contenido del último paréntesis hubiéramos ahorrado medio litro de tinta amarilla. En cualquier caso, unos días después, en el diario El Mundo, Espada dijo “Más allá de las bromas que hago sobre que esto se convierta pronto en una españolada, considero que España tiene que dejar atrás los tópicos que afectan a su propia supervivencia [...], porque está en juego el I+D español y, lo que es fundamental, la diversidad cultural [...] El todo gratis lo que acaba favoreciendo es la homogeneización de la cultura y la perversión de la oferta cultural. Algo que estos partidarios de la diversidad tan habituales en nuestro país deberían empezar a propagar”, decía Espada en esa misma entrevista].

Qué culpa tiene el tomate (II)
Nunca me he bajado una canción de Internet [pruebe a escribir en Google el nombre de su artista favorito + fileshare ó + torrent ó + megaupload ó + rapidshare (por ponerle unos ejemplos, hay muchos más) y alucine con lo fácil que resulta]. Tengo una cuenta Premium en Spotify que me cuesta nueve euros al mes y me permite oír la música que quiero cuando quiero en un equipo Sonos, además de en el iPhone y en el iPad. Creo que esto es perfectamente legal y sin embargo soy consciente de que no contribuye a garantizar el futuro de las tiendas de discos ni el trabajo de sus empleados.
He dejado de comprar discos. El último cd que compré de músicos españoles fue ‘Mucho más que dos’, de Víctor Manuel, Ana Belén, Miguel Ríos y toda la basca. Por lo que cuesta un cd de Miguel Bosé o de Ramoncín, he oído en estos dos meses a los Rolling, Aretha Franklin, Dionne Warwick, Bruce Springsteen, Getz y Gilberto, Beethoven, Mozart, Bach, Vivaldi y Verdi, que recuerde a bote pronto [le felicito: ha escuchado mucha música pero no tiene un CD de Ramoncín ni de Miguel Bosé. Ni tampoco, claro, de los Rolling, Aretha Franklin, Springsteen, Mozart, etc. Como por verla en el cine no pasa a “tener” Casablanca, y por eso se la tiene que bajar de internet cuando busca una cita, o... comprarse el DVD. Alquilar siempre fue más barato que comprar, y comprar a veces solamente significa usufructuar durante 50 años, si es un nicho... ¡cuán complicados son los engranajes del comercio! Por cierto, también la basca está en Spotify, y la basca entiende que quizá ahora venderá menos compactos, y que las formas de obtener ingresos serán otras; la basca no está en contra de internet ni de que se descarguen sus canciones, solo está en contra de que les paguen 0 euros y 0 céntimos por cada descarga]. No he oído ninguna canción de Alejandro Sanz, aunque no descarto oír algún día Corazón partío o Lola Soledad y espero que ese mes ingresen en su cuenta los centimillos de la parte alícuota de mi recibo de nueve euros. Pero no pagaré veinte euros en la tienda por el cd completo. [está en su derecho, faltaría más; pero como bien dice, si la escucha ingresarán en su cuenta los centimillos correspondientes; de hecho nadie pide nada más que eso]
Sí compro libros, en cambio. Sólo una vez me he bajado uno de Internet para una consulta, porque no encontraba el ejemplar que compré en la librería [¿pero el de internet, lo pagó o se lo descargó gratis? Otra vez el matiz fundamental]. Se trataba de ‘España, República de trabajadores’, de Ilya Ehrenburg. Tengo en casa dos enciclopedias que donaré al centro cívico de mi barrio o a quien quiera cargar con ellas. Mi mujer combate con tenacidad mis querencias fetichistas por los libros y me ha convencido de la conveniencia de deshacerme de unos cuantos volúmenes. Antes citaba de memoria. Para la exactitud del entrecomillado, recordaba el libro y el lugar que ocupaba en la página el texto deseado. Ahora basta Google. Esto seguramente vulnera derechos [por supuesto, pero el propio Google  ya trabaja en ello  HYPERLINK "http://www.google.es/dmca.html" http://www.google.es/dmca.html ]. Este mismo blog tiene fotos, links, videos de youtube. No comercio con él ni cobro un céntimo por leerlo, pero podría llegar a ser declarado ilegal, como todos los blogs. [No, ningún blog se declara ilegal, se pide a sus administradores que retiren los contenidos no autorizados o los enlaces a los mismos; hay algún caso reciente con la normativa ya vigente, sin necesidad de Ley Sinde  HYPERLINK "http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/05/navegante/1288959486.html" http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/05/navegante/1288959486.html]
Tengo aproximadamente un millar de películas entre vídeos y dvd’s. He comprado muchas de ellas, una parte importante en las promociones de los periódicos, y las demás las he grabado de televisión. ¿Es esto un fraude a los creadores de las películas? [No ha cometido ningún fraude, ya que ha escrito “comprado”, y eso incluye a las de las promociones de los periódicos, y para las que ha grabado por televisión ya hubo empresas que pagaron tanto los derechos, la cadena, como el canon compensatorio tanto por el aparato de videograbación como por las videocassettes, las empresas que los fabricaron y usted al comprarlos, aunque entonces no le pareciera la aberración indigna que le parece hoy] ¿Debería bajar al videoclub de mi barrio –al menos hasta que lo cierren- para alquilar un dvd cada vez que quiera ilustrar un artículo con alguna ocurrencia de Billy Wilder, Woody Allen o Howard Hawks? [si quiere volver a ver la película para reproducir la cita exacta, y esa cinta no está en su colección, pues sí, debería bajar al videoclub de su barrio. O alquilarla en internet, que también se puede. Lo que no debería hacer es descargársela de un sitio web que la aloja sin autorización legal para hacerlo] Fui también cliente ocasional de los videoclubes que abrieron y cerraron en mi barrio y testigo del paso de las películas al cajón de los saldos a medida que las daban por televisión. Nunca aconsejaría a un parado que invirtiera su seguro de desempleo en la apertura de un videoclub. [yo tampoco aconsejaría a nadie que invirtiera ahora en un taller de tipografía; pero las dos empresas podían ser un buen negocio en 1980 y el alquiler de películas o las artes gráficas pueden seguir siéndolo en 2010]
En mi trabajo me veo ligeramente afectado por las descargas ilegales y no descarto que la afección sea más severa en el futuro. Me explico: Ocasionalmente he escrito guiones para el cine, aunque no creo que las descargas que se han podido hacer de esas películas hayan alcanzado un volumen tal que me hayan causado un daño patrimonial apreciable. [Investigue: quizá se sorprenda]
Los periódicos viven una crisis grave hasta el punto de que nadie cree que dentro de quince años la prensa va a ser como hoy. En realidad sufren dos crisis: la económica que padecemos todos, y la de Internet. Al principio fue la prensa gratuita. Para todo periodista era deprimente viajar en metro. El ratio prensa gratuita/prensa de pago era de 10 a 1 aproximadamente. Ahora sufre la misma crisis que la de pago.
Luego vino Internet. No es el mismo caso que el de las descargas ilegales, porque fueron los propios periódicos los que abrieron parte de sus contenidos a los internautas. El diario en el que escribo, por ejemplo, no permite la lectura gratuita de los artículos de opinión. Sin embargo, artículos míos y del resto de mis colegas de El Mundo circulan por la red de forma no autorizada. [Si se asocia a Cedro, y lo denuncia, probablemente logren que se retiren tanto los contenidos no autorizados como los enlaces a los mismos]
Creo que poner en la red películas o canciones sin la autorización de sus legítimos propietarios debe ser un delito, quedar tipificado como tal en el Código Penal y perseguido en consecuencia [sí, esa es la verdadera gran reforma pendiente]. Ciertamente no se trata de intercambios de ficheros entre amigos, como proclaman los sofistas de las descargas [de que no lo son hay pruebas fehacientes, aunque a algunos les gusten más los debates ideológicos que los hechos: por ejemplo, el hecho de que hoy mismo, en cualquiera de las páginas de enlaces a servidores con películas, esas que se declararon en “huelga” el fin de semana anterior a la aprobación de la LES, se pueden encontrar en este momento los últimos estrenos de cine de la semana, cuando nadie puede todavía compartir legalmente ese contenido, ya que esas películas no saldrán en DVD hasta el próximo verano; es más, ni siquiera la tan mentada circular de la Fiscalía General de 2006   HYPERLINK "http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=3787" http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=3787  concitó demasiado consenso, y eso que solamente se refería a los intercambios de ficheros en redes P2P -nada que ver con las DD, descargas directas, que se realizan desde servidores en países remotos- aunque los detractores de la Ley Sinde no dejaron de utilizar aquella circular como argumento durante los días previos a la votación, y nadie supo transmitir con claridad a la ciudadanía que la circular y la disposición que se pretendía eliminar de la Ley no hablan de lo mismo], pero hay en sus contrarios algunas afirmaciones que me gustaría comentar.
Javier Bardem es un gran, grandísimo actor, pero no es Zola, por más que el hábito del abajofirmantismo tan en boga entre nosotros, le haya atribuido la condición de intelectual engagé. El viejo cachivache de ‘la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura’, el único hallazgo conceptual que nos dejó el eurocomunismo.
Recuerdo a Bardem gritando aquella consigna contra la guerra de Irak: “Esto nos pasa por un Gobierno facha”. Entonces no nos pasaba nada todavía. El Gobierno había enviado un buque hospital que llegó a Irak después de la caída de Sadam Husein. Nos pasó después, según los creyentes en la teoría de que los atentados de Madrid fueron una respuesta de AlQaeda. Luego, ya con el Gobierno que retiró las tropas de Irak para mandarlas a Afganistán, hemos tenido 94 bajas entre nuestros soldados, pero esa es otra historia y necesitaría otro eslogan.
Admiro su trabajo como actor. Como también creo en la especialización, esta admiración por su capacidad interpretativa no puedo extenderla a su capacidad intelectual, a juzgar por el artículo por él firmado que enlazo más abajo. Algunos de entre ustedes me reprocharán, con razón, que estoy argumentando ad hominem, pero no es gratuito. Es una anotación al margen que creo pertinente. Esta es una de las razones por las que los artistas tantas veces abajofirmantes tienen a gente predispuesta en contra [¿no hay artistas de derechas? ¿cuanta gente predispuesta en contra tienen cada mañana tantos y tantos profesionales de todo tipo de empresas privadas que se dedican a la recaudación?]. Casi la mitad de los votantes (y clientes potenciales) se han sentido ofendidos en algunos actos de los artistas de la ceja. Uno de ellos inventó el cordón sanitario. Es un mal principio. El catón de todo el que aspire a vender algo, no importa qué, empieza con un mandamiento inquebrantable: “nunca insultes a un cliente”. [¿No me comprará? De acuerdo, pero... ¡que no me robe!]
Por otra parte, tienen un representante sumamente antipático: la SGAE. Algunos de los excesos a que le lleva su voluntad recaudadora [¿voluntad? es su razón de ser] son ofensas al sentido común: colar a sus agentes en las bodas para espiar si se pone música [sería más riguroso contar que un restaurante que llevaba tiempo lucrándose con la música que amenizaba los banquetes de boda por los que cobraba un dineral se negaba a pagar los derechos de autor, y en medio de dicho litigio la SGAE se propuso obtener pruebas de que se reproducía dicha música], cobrar derechos al Ayuntamiento de Zalamea por representar el drama que lleva el nombre de su pueblo [es una adaptación, y es al autor de la misma al que el pueblo no pagaba desde hacía doce años los menos de 100 euros que le correspondían  HYPERLINK "http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090813/53765458793/la-sgae-reclama-24.000-euros-a-la-localidad-de-zalamea-por-derechos-de-autor-no-pagados-desde-1998-s.html" http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090813/53765458793/la-sgae-reclama-24.000-euros-a-la-localidad-de-zalamea-por-derechos-de-autor-no-pagados-desde-1998-s.html ]. ¿Debería demandar el alcalde de ese municipio a la SGAE por el uso del nombre del municipio? Groucho Marx escribió una hilarante carta a la Warner Bross cuando quisieron demandarles por 'Una noche en Casablanca', basándose en el hecho de que ellos tenían registrado el título en la película de Curtiz. [aunque no siempre sea rigurosa, la wikipedia da una versión ligeramente diferente del afer  HYPERLINK "http://es.wikipedia.org/wiki/Una_noche_en_Casablanca" http://es.wikipedia.org/wiki/Una_noche_en_Casablanca ]
El caso es que Bardem escribió un artículo en El País el pasado día 24. La versión web del diario lo tituló  HYPERLINK "http://www.elpais.com/articulo/cultura/boton/magico/elpepicul/20101224elpepicul_3/Tes" http://www.elpais.com/articulo/cultura/boton/magico/elpepicul/20101224elpepicul_3/Tes   El botón mágico’, aunque en la versión impresa cambiaba el título por otro más enfático: ‘Dejémonos de estupideces, ¡es robar!’, extraído de las penúltimas palabras de la pieza:
“Dejémonos de estupideces: eso es robar. Es la orgía del crimen, la bacanal de violaciones a  terceras personas”.
 ¿Orgía, bacanal, violaciones? ¿Terrorismo informático? Comienza Bardem su artículo con un tomate que es un ejemplo canónico de analogía desdichada. La izquierda de cuando Bardem era niño cantaba una canción de Quilapayún que se titulaba ‘El tomate’, una declaración de principios a favor de los vegetales y radicalmente contraria a los intermediarios y a la industria manufacturera:
“¿Qué culpa tiene el tomate 
 que está tranquilo en su mata
 de que venga un hijoputa y lo meta en una lata 
 y lo mande pa’Caracas?

Qué culpa tiene el tomate (III)
La izquierda siempre ha tenido esquemas simples para explicarse un mundo complejo y en los tiempos de la canción se denunciaba la intermediación que multiplicaba el precio de los productos para el consumidor y retribuía miserablemente al agricultor. Bardem se duele de un proceso que desprecia a quien planta su tomate, a quien lo recoge, que vienen a ser el mismo, al que los transporta y al verdulero.
Hace mucho tiempo que creo en la intermediación. En la de mi oficio, por ejemplo. Por eso, al leer a Bardem pienso en mi frutera, Sagrario, que tan buen género tiene y a la que profeso un afecto grande. Pienso, sin embargo, que si bastara con darle a un botón para que apareciese un tomate en la nevera en la improbable hipótesis que propone el actor, muy probablemente Sagrario debería cambiar de oficio. Como los dueños de los videoclubes. [la verdad es que muchos de ellos podrían montar una empresa de alquiler de películas en internet o de visionado online con licencias de streaming... aunque quizá no sería rentable porque como “ha cambiado el paradigma” y ahora las películas se pueden descargar gratis, ¿no?] Es triste, pero es lo que hay [No, lo que es triste es que no puedan montar esa otra empresa porque nadie les ampare de la, además de ilegal, competencia desleal que supone la oferta del “gratis total”]. La vida moderna, por otra parte, es un fenómeno complejo, que a veces simplifica enormemente los procesos. [si, en casi todos los sectores las empresas logran aumentar sus beneficios cuando la tecnología les permite simplificar los procesos y reducir costes en la fabricación de productos... que se ponen a la venta y son comprados por quienes deciden hacerlo]
Los cambios tecnológicos tienen esto desde antiguo. Los monjes copistas de la segunda mitad del siglo XV debieron de considerar un mal asunto que un tipo llamado Johannes Gutenberg hubiera inventado un ingenio llamado imprenta que permitía hacer en muy poco tiempo copias de la Biblia que a ellos les costaba hasta diez años de esfuerzos primorosos y capitulares. [si hubieran existido los derechos de autor en esa época, lo mismo hubiese cobrado Dios por las Biblias escritas a mano que por las impresas con tipos móviles; bueno, hubiera cobrado mucho más por las segundas, ya que al poco habría muchas más] En el siglo XIX los trabajadores manuales vieron con terror la revolución industrial que amenazaba con sustituir mano de obra por máquinas, por lo que quemaban éstas [¿propone un contubernio de creadores que destruya a golpe de maceta los trece servidores root que controlan el tráfico global de internet?]. Qué decir de lo que supuso la informática para los contables ya en la segunda mitad del siglo XX. [pregunte a cualquier contable lo que ha supuesto para su gremio disponer de herramientas como el ContaPlus de Sage o el Ares de Querry]
O sea, que la añoranza de los oficios amenazados de extinción no es la parte más inteligente del artículo de Bardem. [si los oficios no están amenazados por la evolución tecnológica, lo que les permitiría el reciclaje, sino por el uso ilícito de la tecnología, lo que les deja sin posibilidad de competir, la añoranza tiene un son de chanza] Hablaremos más tarde de lo que define como ‘robo’, aunque no deben tomarse el término en un sentido jurídico. En el caso que nos ocupa falta el factor de fuerza en las cosas, que es consustancial a este tipo delictivo, según el Código Penal [¿qué fuerza se emplea en el robo de ideas?]
Almudena Grandes publicaba en su columna de El País  HYPERLINK "http://www.elpais.com/articulo/ultima/libertad/elpepiopi/20101227elpepiult_1/Tes" http://www.elpais.com/articulo/ultima/libertad/elpepiopi/20101227elpepiult_1/Tes  un alegato en favor de la Ley Sinde, “Los empresarios de Internet” escribe con cierta hinchazón, quizá para oponerlos a Julian Assange, que es más filántropo, más Robin Hood, que roba a los poderosos para dárselo a los pobres de Sherwood, nuevo Prometeo que roba el fuego a los dioses para ponerlo a disposición de los humanos. [es lo que son en la mayoría de casos, empresarios responsables de sociedades limitadas inscritas en el registro mercantil, y viviendo a cuerpo de rey gracias a los enormes ingresos que facilita redirigir el tráfico a los webs que alojan sin autorización los contenidos protegidos]
Un empresario, en cambio, siempre actúa movido por ánimo de lucro [exactamente igual que los responsables de las empresas  HYPERLINK "http://www.google.com/profiles/success.suck" http://www.google.com/profiles/success.suck que, entre disfrutar de partidos en el Camp Nou y de cenas en Via Veneto, gestionan los sitios web que la Ley Sinde intenta cerrar, por contener enlaces directos a contenidos protegidos alojados sin autorización en servidores de descargas directas ubicados en países remotos]. “Los empresarios del Índico”, escribiré a partir de ahora cuando quiera denigrar a los miembros de bandas somalíes que asaltan los barcos. El término ‘piratas’ tiene adherencias románticas desde sus orígenes. ¿Quién es el personaje positivo, el teniente Christian Fletcher o el capitán Bligh? [según: ¿  HYPERLINK "http://elojodeltuerto.com/?p=490" http://elojodeltuerto.com/?p=490  faction o  HYPERLINK "http://nestorcine.blogspot.com/2010/04/el-motin-de-la-bounty-en-el-cine.html" http://nestorcine.blogspot.com/2010/04/el-motin-de-la-bounty-en-el-cine.html  fiction?] Además, los piratas somalíes ponen en su sitio a tantos depredadores del mar que esquilman su océano.
Almudena tiene una idea de la Justicia curiosa: depende de quien seas te convertirás en alguien que merece su piedad o su cólera implacable. Lo que no se puede hacer con los intereses de los autores sí se puede con el imperio americanos; su empatía (compartible) con los represaliados por el franquismo puede dejar paso a íntimos deseos de eliminación del adversario (“fusilaría cada mañana dos o tres voces que me sacan de quicio”). Naturalmente, ella es contraria a las violaciones, salvo que la ‘beneficiaria’ fuera una afortunada monjita y el benefactor “un mmm, sudoroso miliciano”. Recordarán que  HYPERLINK "http://www.elpais.com/articulo/ultima/Experimento/elpepuopi/20090112elpepiult_1/Tes" http://www.elpais.com/articulo/ultima/Experimento/elpepuopi/20090112elpepiult_1/Tes  Almudena Grandes plagió una de las muchas tonterías de la red sobre lo millonarios que seríamos todos los habitantes del planeta si se repartiera el dinero que empleó EEUU en el rescate de la banca. No siquiera reparó en lo evidente: la división de millones por millones no da millones. Pero detengámonos en el plagio, porque es un caso extraordinario: no se trata de alguien que baja de la red una obra de un autor, que la tiene registrada y que aspira justamente a cobrar por su creación. Es, al revés, una autora que se sube la creación del pueblo anónimo que circula por Internet para regodeo de izquierdistas acríticos y analfabetos prácticos. Es Prometea, robándoles la lumbre a los humanos para calentarse un poco en el olimpo. No es Robin Hood, sino justamente el sheriff de Notingham, los pájaros disparando a las escopetas.
Aquella columna le reportó a su transcriptora más de lo que ganan en una semana las dependientas del Corte Inglés, pongamos por caso. No quisiera incurrir en presunciones malévolas, pero estoy dispuesto a aventurar una hipótesis nada temeraria: Almudena Grandes no ha ingresado ni un solo céntimo en las cuentas de alguna asociación de internautas para que revertiera en alguna forma en ese colectivo anónimo que le dio hecho su trabajo de aquel día.
Vaya por delante que no pretendo generalizar; ni ella ni Bardem deben ser vistos como personas que representen la forma de argumentar de los partidarios absolutos de la Ley Sinde. Sí me llama la atención el papel de portavoces que se arrogan [¿por qué interpreta que se arrogan más papel de portavoces que los casi 3.000 firmantes de la lista?] y que no es discutido por los demás. Este es uno de los objetivos de estos comentarios: manifestar perplejidad ante el encastillamiento no racional. En el caso de los negadores de los derechos de autor y partidarios sin tasa de las descargas, no tienen portavoces tan destacados. Son una cofradía más vergonzante. [¿más vergonzante o más temerosa de dar nombre y dni ante la probabilidad de que tarde o temprano se regulen los socavones legales?]
Gente más cualificada que Bardem o Grandes, como Fernando Savater y Arcadi Espada, coinciden en la opinión de que la Ley Sinde les parece suave frente a lo que es sin duda una transacción ilícita. Ellos son partidarios de penalizar al usuario [los usuarios deben entender que están robando... y si hasta gentes de probada inteligencia y capacidad de análisis como usted lo ponen en duda... ]. Y coinciden ambos en citar la Francia de Sarkozy. Este es otro recurso dialéctico que se emplea mucho: no os quejéis del 10% de encarecimiento den el recibo de la luz que más se paga por ahí. También podrían citar el caso de EEUU, donde algunos internautas han sido condenados a fuertes multas por bajarse material. En EEUU, sin embargo, cualquier internauta puede suscribirse a Netflix y ver todo su fondo de películas por ocho dólares al mes (6,10 €, aproximadamente). [¿el argumento traducido, exacto, es: “me descargo un producto ilegalmente alojado en un servidor de Ucrania porque en España ninguna empresa me permite comprarlo en internet”?]
A la hora de las analogías, también debería incluirse que uno de cada dos euros que cuesta una película española es subvención. Woody Allen no salía de su maravillado asombro cuando le dieron 600.000 euros por venir a Barcelona a rodar la peor película de su filmografía. (o sea, que la subvención no añade talento). Los contribuyentes españoles hemos pagado algo más de la mitad de cada película antes de su estreno, antes de decidir si vamos a verla. En 2008,  HYPERLINK "http://www.larazon.es/noticia/cine-espanol-subvenciones-que-hasta-cuadruplican-la-taquilla" los ingresos por subvenciones superaron a los ingresos por taquilla*. Esto no hace legítimas las descargas no autorizadas, que quede claro, pero sí debería formar parte de una revisión a fondo, con un debate previo, de la Ley de Propiedad Intelectual. [las palabras “ayuda”, “ayudas”, “subvención” o “subvenciones” no aparecen ni una sola vez en la Ley de Propiedad Intelectual]

* Si alguien puede aportar los datos de 2009 sería de agradecer. Yo no los he encontrado.

Qué culpa tiene el tomate (IV)
Mañana terminará esta serie con un repaso a la Ley Sinde y algunas consideraciones en torno a la manera de enfrentarnos a los disparates, según estén a favor o en contra de nuestros intereses. Ánimo, que ya queda poco.

Lejos de propiciar ese debate, el Gobierno ha procedido mediante la improvisación y la chapuza; aquí le ofrezco a mi amigo Arcadi Espada una españolada más genuina que el vicio del gratis total, que solo empata quizá con la siesta y el botijo. En un principio fue la subvención, sobre cuya cuantía en España he aportado un dato: el cine español ingresa más por subvención que por taquilla. No descarto totalmente la subvención. El cine es una aventura cara y de resultado incierto. Por eso los bancos no invierten en películas. Mi alma socialdemócrata y mi corazón de aficionado creen todavía en el papel subsidiario del Estado en materia cultural. Sería una lástima que un escondido talento no pudiera aflorar por falta de medios. Pero la subvención debería ser la última bala para sus beneficiarios. Si el perceptor falla el tiro no habrá una segunda oportunidad y si acierta, debería reintegrar el dinero percibido a las arcas públicas.  HYPERLINK "http://www.cincodias.com/articulo/empresas/Estado-reparte-41-millones-peliculas-espanolas-taquilla/20100709cdscdiemp_13/" http://www.cincodias.com/articulo/empresas/Estado-reparte-41-millones-peliculas-espanolas-taquilla/20100709cdscdiemp_13/  No tiene sentido que las películas más rentables en taquilla, sean graciadas por el Gobierno con dinero suplementario.
Casi la mitad de las películas que se ruedan cada año en nuestro país no llegan a estrenarse. ¿Tiene sentido que se rueden? Sí, porque es negocio. Hay películas que suman las subvenciones del Ministerio de Cultura, de la Autonomía correspondiente y los derechos de antena de las televisiones, pública española, autonómica y privadas que cubren la práctica totalidad de sus costes. Si además hace buena taquilla, redondeamos el negocio.
Los creadores son un grupo de presión notable. Como los 19 testigos inamistosos de la era McCarthy están dispuestos a arriesgar su carrera y hasta su libertad por la defensa de la libertad de todos. Hagan un experimento recreativo y véanse el agit-prop ‘Hay motivo’, que destacados cineastas españoles filmaron para las elecciones de 2004. Pregúntense cuando harán otro ‘Hay motivo’ a partir de las cifras del presente. El Gobierno reaccionó a las demandas como suele, poniendo en marcha una ocurrencia, y en una primera aproximación creó el canon digital. La compra de cada ordenador, cámara fotográfica, cd, dvd, [no es cierto: en 2003 fue el Gobierno de Aznar el que extendió el canon, que ya existía para los soportes más veteranos como las cintas de cassette, a los CD y DVD] blue ray, pen drive y material análogo, iría gravada con una tasa especial que se entrega a la SGAE para que esta la reparta entre sus administrados. Son unos céntimos y no servirán para compensar el lucro cesante por las descargas, pero es una aberración sin corregir. [una aberración que llegó con una ley en 1987, hace 23 años. Es decir, un gobierno socialista con mayoría absoluta, un gobierno socialista sin mayoría absoluta, un gobierno del PP sin mayoría absoluta, un gobierno del PP con mayoría absoluta, y dos gobiernos más del PSOE sin mayoría absoluta después... se ha convertido en un problema para algunos, a pesar de estar respaldada por la legislación comunitaria]
¿Qué está mal del canon? En mi opinión, tres cosas:
1) Su carácter preventivo. ¿Por qué se trata a los compradores de material informático como delincuentes, como si esa compra fuera a ser empleada con toda seguridad para descargarse canciones o películas sin autorización? Al Tribunal Europeo de Justicia no le pareció adecuado.
[sorprendente resulta como ha calado la mentira: el Tribunal de Justicia de la UE no lo ha declarado ilegal: puede leerse no lo que titularon los medios, lo que dice la sentencia  HYPERLINK "http://fcforum.net/sentencia-canon.pdf" http://fcforum.net/sentencia-canon.pdf ].
 2) Su carácter acumulativo.
 3) Su falta de equidad. Supongamos que soy un descargador compulsivo y me bajo de la red lo que me interesa ver y lo que no, lo que quiero oír y lo que no y que los ordenadores, la cámara fotográfica, las tarjetas, cd’s y dvd’s que compro no tuvieran otro fin que descargarme  música y películas. ¿Por qué la SGAE puede darle a Miguel Bosé el céntimo que corresponda de un cd que he comprado presumiblemente para bajar una canción de James Brown? Cuando se apruebe la Ley Sinde, ¿se eliminará el canon?
[Velocidad y Tocino: esa dialéctica]
 Cuando compro una aplicación informática, pongamos Office, y Microsoft actualiza el software, me ofrece la posibilidad de adquirir el nuevo por un suplemento. Esto no pasa en la industria discográfica. El primer disco que compré con mi dinero fue el LP (así se llamaba entonces) Sgt. Pepper’s de los Beatles. Poco a poco fueron cayendo todos. Llego un día en que la tecnología (y la baja calidad de mis tocadiscos) dejaron inservibles los vinilos. De manera análoga fui comprando los cd’s. Es muy probable que para Reyes decida regalarme todas sus canciones remasterizadas. Será la tercera vez que pago derechos por la misma obra.
A comienzos de este infausto año que termina, leí  HYPERLINK "http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2010/01/15/evitar-descargas-siglo-xxi-e-internet-global/385080.html" http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2010/01/15/evitar-descargas-siglo-xxi-e-internet-global/385080.html  una entrevista con Manolo Escobar que me pareció interesante por insólita. (Es de esperar que nadie descalifique su opinión en función de sus gustos artísticos. Es un artista que lleva cincuenta años viviendo de esto): 
—Muchos artistas están reclamando el control de las descargas en Internet. Otros, en cambio, las aprueban. ¿Usted qué opina?
 
—Yo veo bien las descargas. Internet es un fenómeno mundial, global, y no se puede imponer una ley para ponerle freno. Antes la gente compraba mis discos porque les gustaba una sola canción. Ahora esa canción se la pueden descargar y no compran el disco, es verdad, pero bueno, es que estamos en el siglo XXI y no se puede evitar. Lo veo normal. Todos sabemos lo que es la Sociedad General de Autores... en fin.

[Julio Valdeón Blanco ha dicho algo al respecto  HYPERLINK "http://elmundano.wordpress.com/2011/01/03/especies-que-desaparecen-por-julio-valdeon-blanco/" http://elmundano.wordpress.com/2011/01/03/especies-que-desaparecen-por-julio-valdeon-blanco/ ]
—Para usted, ¿lo que hay que hacer es trabajar el disco sobre el escenario dando conciertos y programando giras?
—Es que es lo que hay que hacer. Si a la gente le gusta bajarse las canciones por Internet pues el artista tiene que buscarse el trabajo por otro sitio y punto. Te lo buscas en el teatro, que ahí no entra Internet.  
[¿Qué problema hay en que entre internet? ninguno, el problema es no pagar. En 2007, la venta de música en internet y a través de canales móviles alcanzó los 1.970 millones de euros (539 millones más que en el ejercicio anterior), lo que supone el 15 por ciento del negocio discográfico, que en 2006 era del 11 por ciento y era inexistente en 2003].
Internet es un factor que permite a Shakira, por poner un ejemplo, dar conciertos con decenas de miles de asistentes y cobrar por uno de ellos lo que era inimaginable en un artista de su nivel hace quince años. Ya no hace falta organizar un Woodstock, ni ser Julio Iglesias o el difunto Sinatra para atraer al público en las mismas cantidades, pero todos los fines de semana. Ayer vi en una revista de peluquería un reportaje sobre Alejandro Sanz en su casa de Miami, embarcadero y yate propios, algo que probablemente no hubiera tenido antes de Internet. ¿Quiere esto decir que como es rico es lícito robarle? 
No y mil veces no, no caigamos  en el vicio Grandes. Quiero señalar con ello que hay algo de demagogia en las protestas tan engagés de los artistas. Internet permite por el momento que se acceda a su obra sin pagar sus legítimos derechos, pero no son solo perjudicados. También son los beneficiarios de una gigantesca plataforma publicitaria que nadie habría imaginado hace veinte o treinta años. Ciertamente es necesario regular en lo que se pueda este asunto para proteger los legítimos intereses de los creadores, digámoslo una vez más. Rusia no es el modelo, pero China tampoco. Las improvisaciones, como el canon [establecido improvisadamente en el artículo 5, apartado 2, letra b), de la Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información (DO L 167, p. 10), y que se abona a los titulares de los derechos de autor enconcepto de «excepción de copia privada] y la Ley Sinde en el montaje de la directora no son la solución. Hagamos la misma pregunta que ayer: ¿por qué no revisar a fondo, a partir del más amplio consenso, la Ley de Propiedad Intelectual?

Qué culpa tiene el tomate (y V) Recapitulando
Vayamos pues al grano. En Internet hay una página de recogida de firmas contra las descargas ilegales. No figura en ella ningún responsable de la iniciativa [bajo el formulario a cumplimentar para añadir un nombre a la lista, única forma de hacerlo, se lee: “La creación de esta lista es una iniciativa del Instituto Ibercrea”]. Por el lenguaje empleado parece una autoconvocatoria. Los internautas decentes [que son muchos:  HYPERLINK "http://la-cosapublica.blogspot.com/2010/12/desmontando-la-cultura-libre.html" http://la-cosapublica.blogspot.com/2010/12/desmontando-la-cultura-libre.html ] se encontraron en la calle tras la derrota de la Ley Sinde y se pusieron a correr espontáneamente. Sin necesidad de un Forrest Gump que se pusiera a la cabeza. [en realidad no eran muchos, se encontraron antes de la derrota de la Ley Sinde y dieron con un Forrest Gump encantado de ponerse a la cabeza; pero es que además, después otros han tomado motu propio el testigo   HYPERLINK "http://www.diariodemallorca.es/sociedad-cultura/2010/12/31/ventas-grupos-mallorquines-caen-70/632544.html" http://www.diariodemallorca.es/sociedad-cultura/2010/12/31/ventas-grupos-mallorquines-caen-70/632544.html ]
“No somos anónimos y somos más”, dice el encabezamiento, seguido del siguiente texto:
“Los 2.625* Internautas que hemos perdido nuestro (puesto de) trabajo y nuestro dinero, o podemos perderlo, a causa de los millones de descargas no autorizadas, te pedimos que nos ayudes a evitarlas.”
Y luego las firmas. Hay entre ellas algunos amigos míos a quienes tengo afecto, respeto y hasta admiración. He visto las de Arcadi Espada, Xavier Pericay y Jorge Martínez Reverte. Me resulta familiar el efecto mariposa: un millón de mariposas baten sus alas en China y 2.625* personas pierden su puesto de trabajo en España. [no exactamente: miles de personas descargan contenidos protegidos de lugares que los albergan sin autorización legal y miles de personas que no son creadores ni cobran derechos de autor pero trabajan en cientos de empresas en las que se producen dichos contenidos pierden su empleo porque esas empresas dejan de ser rentables y desaparecen, no porque el paradigma, modelo o cualquier otro palabro haya cambiado, ya que ellos podrían cambiar y montar una empresa que los ofreciera legalmente por internet, sino porque los miles de descargadores lo hacen gratis y contra el gratis, en una sociedad capitalista de mercado, no se puede competir]
Ni Arcadi, ni Xavier ni Jorge van a perder sus trabajos por las descargas, que yo sepa. [quizá la frase debería ser “y/o nuestro dinero” para hilar fino, ya que su dinero, como usted mismo dijo antes, seguro que ya lo están perdiendo en textos que recorren sin autorización internet] Muchos de los firmantes, sí: músicos, compositores, guionistas, scripts, directores de fotografía, todos los oficios del cine y muy principalmente, dueños de videoclubes. En la lista hay economistas, abogados, mediadores de seguros, profesores de yoga, instaladores de aluminio, soldadores, camareros, profesores, conductores, dependientas, una mujer que trabaja en los servicios de limpieza, peluqueros, albañiles y así. El primero es un estudiante y entre los cuatro últimos hay una jubilada, un albañil y un 'logística' ¿? [¿hay que exigirle al operario de la carretilla elevadora del almacén de una discográfica que especifique mejor su profesión?] Como escribió el poeta baracaldés Gregorio San Juan: “Estos son los nombres, estos los oficios./ Yo no me he inventado nada,/ están sacados de la reglamentación siderometalúrgica”. [No, efectivamente, no hay nada inventado, y esa es la mayor fuerza de la lista]
Qué decir de la pérdida de los puestos de trabajo de quienes no lo tienen o están blindados porque se declaran: amas de casa, jubilados, estudiantes o funcionarios… [entre casi 3.000 firmantes, han firmado como amas de casa 13 personas, como jubilados 29 (19 jubilados y 10 jubiladas), como estudiantes 45 y como funcionarios 15 (11 funcionarios y 4 funcionarias). De esas 102 personas entre casi 3.000, 79 son, según la IP desde la que fueron enviadas sus firmas, coincidentes con las de otros firmantes sí relacionados con el sector más afectado, familiares directos o al menos personas muy allegadas que añadieron su nombre a la lista desde el mismo ordenador que el de esos otros firmantes ¿no le parece que tienen derecho a pedir a los españoles que les ayuden a evitar el problema que les hace perder su dinero las esposas, madres, hijos o hermanos de los directamente afectados?] Es una impostación del victimismo [no: ni es una tendencia en personas que quizá sea el primer manifiesto que firman ni las víctimas se hacen pasar por víctimas]. La lista de abajofirmantes es un viejo recurso que no requiere capacidad descriptiva ni veracidad. [Que esa lista tiene ambas cosas es demostrable]. Al principio fue con pegatinas y tenían un carácter autoincriminatorio, yo también las llevé: “Yo también he abortado”, “Yo también soy adúltera”. [¿Facilitaba su NIF, NIE o pasaporte a quién le daba la pegatina para que quedase registrado que usted también las llevó? Todos los firmantes de la lista lo han aportado. Los que no están en la lista son los 350 firmantes rechazados, entre los que se encontraban Francisco Franco, Adolf Hitler, José María Aznar, casi todos los superhéroes de la Marvel o DC Comics y muchos de sus villanos (como Lex Luthor, que llegó a estar en la lista por unos minutos como enseguida algún twittero sospechosamente atento a su aparición celebró), además de putas, mamporreros, hijos de puta, estafadores, y muchas otras profesiones vinculadas a conocidos nombres de autores o directivos de las entidades de gestión]
El ‘como sea’ que acuñó en su primera legislatura el Adolescente (© Arcadi Espada) se ha extendido por toda España. Jamás encontramos un reparo a quien nos da la razón. Al parecer no hay objeción que oponer a la Ley Sinde [Algunos dicen que lo que hay que reformar es el Código Penal porque si no, no va a servir para nada; otros que es un primer paso pero se queda corta]. A mí se me ocurren tres:
1.-Es una chapuza jurídica que trata de colar de tapadillo algo que merecería un debate serio [¿qué merece un debate serio?] y una reforma en consecuencia de la Ley de Propiedad Intelectual, no la puesta en marcha de ocurrencias sucesivas.
2.-Es, por otra parte, un colgajo inadecuado de una Ley tan Improbable (la Ley de Economía Sostenible) que el día de su aprobación era una carcasa descarnada, por haber sido aprobado mediante decretos-leyes. El PP perpetró un precedente, al colgar de una Ley de acompañamiento de presupuestos en diciembre de 2003, una revisión del Código penal para prescribir penas de cárcel contra quienes convoquen un referéndum ilegal. Pero nunca nadie había recurrido tantas veces a triquiñuelas con el fin de evitarse el debate parlamentario y usar las leyes para aquello para lo que no están escritas. [quizá tenga razón en este punto, lo que no invalida que sea necesario impedir las descargas ilegales]
3.-Por último, la ministra impulsora no ha sido capaz de concitar el consenso suficiente para hacerla aprobar en la Comisión.
La ministra Sinde no cree que en el rechazo de su Ley tenga alguna responsabilidad. Ha creado un artefacto jurídico que otorga poderes judiciales sobre el cierre de webs a una comisión creada en su propio departamento, aunque sus decisiones deban ser posteriormente ratificadas por un juez [¿tienen poderes judiciales aquellos cuyas decisiones deben ser posteriormente ratificadas por un juez?]. Cabe plantearse si la comisión puede ser la misma que reparte las subvenciones [no, no puede serlo, y ello queda muy claro]. Puestos a ello, más vale adoptar un criterio de racional y ahorrar dietas dentro de lo posible. La ha presentado a cuerpo gentil en el Congreso, como si no fuera su responsabilidad buscar los apoyos necesarios para hacer aprobar su Ley [¿su ley o la ley de la ministra de economía a la que tres páginas de 184 han rebautizado como Ley Sinde?]
El vicepresidente 1º del Gobierno habló del asunto el martes pasado, durante un almuerzo con el Círculo de Empresarios Vascos y lo hizo con tono sobrado, atribuyendo a sus contradictores un arrepentimiento inexistente: "Después de haber votado contra la Ley Sinde se han dado cuenta de lo buena que es". Rubalcaba es un artista en el manejo de la propaganda. El domingo, 26 de diciembre, opinaba en El País: “A ver si de esta derrota podemos sacar un consenso”. Está seguro de que algo se podrá hacer con los cobardes que no se atrevieron a votar la Ley por miedo a los internautas [habría que demostrar que entre las razones por las que se opusieron a ella quienes lo hicieron estuviera el miedo a los internautas]. El maniqueísmo de siempre: ellos se mueven por sus intereses; nosotros, por nuestros ideales y por los intereses generales. Mientras, acusamos a la oposición de ser partidarios de las descargas. Es probable que tengan razón, pero el PP no tiene miedo a los internautas, sino a la peña de la ceja, a que le hagan otro 'Hay motivo'.
La secuencia de Rubalcaba está invertida. Debería haber pensado: si esta chica hubiera buscado el consenso [¿con consenso ya hubiera importado menos que fuera un colgajo y una chapuza jurídica?], quizá habríamos podido evitarnos la derrota. Ayer, El País daba cuenta de la buena nueva consensual. Los socialistas están dispuestos a negociar, aunque siguen ofreciendo un contrato de adhesión: el canon digital no se toca [¿por qué habría de tocarse? ¿ha cambiado algo en la legislación internacional o local desde que se creó en 1987 o desde la ampliación del canon digital a los CD´s y DVD´s que llevó a cabo José María Aznar en 2003?] y el carácter urgente del procedimiento y la presencia de la comisión en el mismo, tampoco. Es decir: ofrecen al PP la posibilidad de rectificar. El zapaterismo no está acostumbrado a la transacción. Ellos han llegado al poder para que la oposición arrime el hombro, para que les apoyen sin más [¿hay que negociar lo que dicen las leyes vigentes?]. Todo esto parece muy normal a demasiada gente en la España de hoy [¡quizá anormal pareciera lo contrario, que hubiera que negociar el cumplimiento de la legalidad!]. Tanto como lo fue en su día la desaforada defensa de Garzón, por sindicalistas, columnistas, algún juez y ex fiscales, que denigraban al Supremo. Bastaba ser partidario de la Memoria Histórica para dotar a Garzón de inmunidad y convertir en prevaricador y en facha al padre de Justicia Democrática, Luciano Varela o a un progresista de primera hora como Joaquín Giménez.
Arcadi Espada publicó un excelente artículo costumbrista el pasado 23 de diciembre pero hay en él una palabras preocupantes:
“Nada de eso: una de las más terribles adicciones (se refiere al tabaco) ha desaparecido casi con suavidad, por una simple decisión de los gobiernos. Los gobiernos siempre pueden más de lo que quieren hacer creer. Se trate del tabaco, la ilegalización de los partidos terroristas o la persecución del robo digital.”
O decretar el Estado de Alarma para hacer frente a una huelga de controladores, o sea, gobernar mediante la excepción. Pero quedémonos con las últimas palabras: "la ilegalización de los partidos terroristas o la persecución del robo digital". Hombre, hombre, habría escrito mi admirado Arcadi en circunstancia como esta.
Frente al procedimiento sumarísimo de la Ley Sinde, observemos el riguroso respeto al procedimiento seguido en la ilegalización de Batasuna: La Ley de Partidos fue aprobada el 4 de junio de 2002. Es de notar que el PP contaba con mayoría absoluta (184 escaños) y pudo haberla sacado con sus votos. Pero prefirió negociar y obtener un consenso apabullante: el 95% de los diputados la respaldaron. El 12 de marzo de 2003, ante un recurso de los interesados, el Tribunal Constitucional avaló la constitucionalidad de la Ley. Quince días más tarde, Batasuna y sus marcas, HB y EH, fueron ilegalizadas por sentencia del Supremo del 27 de marzo de 2003. Recurrida la sentencia ante el TC, este la avaló por unanimidad el 16 de enero de 2004. Recurrida nuevamente por los ilegalizados, el tribunal Europeo de las Derechos Humanos rechazó el recurso y le dio el espaldarazo final el 30 de junio de 2009. [quizá el 4 de junio de 2002 el 95% de los diputados pensaron que era una ley justa; quizá debieran explicar por qué creen que no lo es quienes rechazaron el otro día la Ley Sinde]
Hay una preocupante mayoría partidaria de emprender la vía de los hechos y dejarse de tiquismiquis. Qué más da que Garzón no tuviera competencias para asumir una investigación que tampoco realizó sobre las desapariciones del franquismo, que haya escrito los autos más chuscos de la historia judicial española, que no se inhibiera al caer en sus manos un caso contra el banquero que acababa de pagar su curso en Nueva York. Quien se oponga a ludibrios como estos es partidario del franquismo y no quiere entregar los restos de sus abuelos a miles de nietos. Si estás contra la Ley Sinde es que eres partidario de las descargas ilegales [salvo personalidades excéntricas, suele ser así] y quieres quitarle a Miguel Bosé el pedazo de pan que se gana con el sudor de su frente. En el bando de los enemigos de las descargas no he leído una sola opinión contra la Ley Sinde, salvo el más madera citado de Espada y Savater. [Quizá es que los enemigos de las descargas (no autorizadas) consideran que era un primer paso positivo en un camino que todavía es largo, sobre todo tras los porrazos judiciales que les han dado cada vez que se ha emitido una sentencia diciendo que los enlaces a páginas de descargas no son la misma cosa que las páginas de descargas y por tanto no se puede actuar contra ellas aplicando la legislación actual]
Lo mismo pasó con el primer estado de alarma de nuestra democracia por una huelga de controladores aéreos. Es uno de los rasgos más característicos de la España de Zapatero: la excepción se ha convertido en norma. Esto sí que es más español que el gratis total, expresión que, por cierto, viene de un viaje que hizo Carlos Solchaga cuando era ministro en un barco de Transmediterránea. Hay que ver. En los tiempos de mis primeras progresías, antes de cumplir los 20, estaba muy bien visto socialmente hurtar libros y hacerse con discos gratis total en El Corte Inglés. Yo nunca lo hice, pero debo aclarar que no fue por virtuoso, sino por pusilánime. Pero me tentó mucho uno de los clásicos: "¿Qué es la propiedad?", de Pierre Joseph Proudhon. El autor se respondía que el robo: "la proprieté c'est le vol". En la primera página par decía: "quedan reservados todos los derechos". Recuerdo haberme regodeado en el chiste, pero lamentablemente no saqué conclusiones.
La ecuanimidad obliga a dar a cada uno lo suyo. Por eso, voy a dar un argumento a los enemigos de las descargas: ¿Cómo es posible se pongan estrechos por pagar el canon, si están pagando la conexión de banda ancha más cara y lenta de Europa? Total, por unos céntimos, ¿qué más les da a ustedes? [¿desde cuándo los enemigos de las descargas (no autorizadas), que de hecho deberíamos ser todos los españoles y no sé por que se excluye, nos ponemos estrechos por pagar el canon?]
Recapitulando: soy partidario de que los autores puedan recoger el fruto de su trabajo, pero los avances tecnológicos han simplificado mucho el proceso de acceder a los productos culturales y sus sucedáneos [pero ese proceso simplificado sigue pudiendo ser de dos formas: legal o ilegal] y han hecho mucho más complejo el negocio [eufemismo de “han hecho más difícil evitar la forma ilegal del proceso”]. Nos guste o no nos guste, ha cambiado el paradigma [en cualquier paradigma puede establecerse la diferencia entre comprar y robar] y debemos sacudirnos los temores de los monjes copistas del siglo XV, de los obreros que se sentían amenazados por las máquinas en el XIX, o de los administrativos que miraban con terror los primeros PC en el XX. [fueron una salvación para ellos]
Mientras, no es posible que esto se afronte mediante la chapuza legislativa, la excepción, el 'como sea'. Negocie el Gobierno con los partidos de la oposición, volviendo al punto de partida. Es gracioso que precisamente un Ejecutivo de Zapatero se haya marcado 'líneas rojas' en este asunto [bueno, ahora se las marcan todos, industria e “internautas” (esos en cuya asociación hay unos pocos más de los que habría en una creada por, por ejemplo, los firmantes de la lista), aceptando que, aunque quizá las películas deban llegar antes legalmente a la red,  HYPERLINK "http://www.expansion.com/2010/12/30/empresas/1293739892.html" http://www.expansion.com/2010/12/30/empresas/1293739892.html  el “gratis total” no puede ser; dándose lo segundo diríase más asumible lo primero], cuando las ignoró en su negociación con ETA, en las reformas autonómicas y en el Estatuto de Cataluña muy principalmente, en sus iniciativas económicas y, en general en cuanta ocurrencia ha servido para introducir elementos de división y de perturbación de la convivencia en la sociedad española. Vuelvan pues, al principio y tomen la Ley Sinde, si quieren, como la posición del PSOE. No se fijen solo en la parte que conviene del modelo americano, pongamos por caso. Hay sanciones, pero antes está Netflix [¿puede ser alguien tan ingenuo para creer realmente que cuando llegue Netflix, que llegará en breve, disminuirán significativamente las descargas ilegales? ¿no saben que hay debates en la red incluso para hacer todavía más gratis lo que ya es gratis  HYPERLINK "http://www.google.es/search?q=megaupload+sin+restricciones&ie=utf-8&oe=utf-8&aq=t&rls=org.mozilla:es-ES:official&client=firefox-a" http://www.google.es/search?q=megaupload+sin+restricciones&ie=utf-8&oe=utf-8&aq=t&rls=org.mozilla:es-ES:official&client=firefox-a (es decir, para descargar como usuario premium (de pago) sin serlo, para no pagar ni el servicio al que aloja el material alojado sin autorización)? el que lo quiere todo gratis es insaciable]. Y negocien, actividad que consiste en ceder parte de sus presupuestos para conseguir una aproximación a los del contrario.
A partir de ahí, estos son los míos: búsqueda del mayor consenso para una Ley de Propiedad Intelectual adaptada a los tiempos [¿añadiendo como delito los enlaces?], Reflexión sobre el hecho cultural y su difusión [¿?], Replanteamiento de las subvenciones al cine [¿tiene algo que ver con este asunto que las películas robadas el mismo día de su estreno en los cines hayan sido o no subvencionadas?], Eliminación del canon digital [¿por qué?], adaptación a la revolución tecnológica que supone Internet [¿en qué sentido hay que adaptarse, persiguiendo mejor a los que la usan para robar, ampliando la oferta de contenidos, o ambas cosas?]. Y entonces, y sólo entonces, definamos sanciones a los portales y a los particulares que incumplan la ley. Si son partidarios, propongan una modificación del Código Penal, tal como hicieron con el Civil, para tipificar como delito o falta las descargas [las descargas ya son delito, no confundir con el intercambio de ficheros mediante P2P (que para algunos abogados especializados también son delito  HYPERLINK "http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=3787" http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=3787 ) o los enlaces a servidores DD (descarga directa) tipo megaupload o fileshare]. Mientras tanto, eso no es robar [pues sí, es robar, según la Unión Europea], aunque sí puede ser un ilícito moral. Como lo es cobrar el canon digital, por otra parte [tampoco es eso lo que dice la Unión Europea].
Hasta aquí llego. Empecé a escribir estas notas para ver si establecía un debate público sobre el asunto con mi amigo Arcadi Espada, que es uno de los pocos españoles con quien se puede discutir a cara de perro sin que se ofenda, pero el día que empecé a publicarlas se fue de vacaciones. Así no hay manera, qué quieren que les diga.

3 comentarios:

John dijo...

Lo siento, pero no he podido llegar al final de las anotaciones de Espada (si es que las ha escrito Espada). Asombrosamente prescindibles, por decirlo de un modo compasivo.
Qué forma tan triste de malgastar talento e inteligencia.

Grunentahl dijo...

"En consecuencia, la aplicación indiscriminada del canon por copia privada, en particular en relación con equipos, aparatos y soportes de reproducción digital que no se hayan puesto a disposición de usuarios privados y que estén manifiestamente reservados a usos distintos a la realización de copias privadas, no resulta conforme con la Directiva 2001/29."
El término "en particular" no excluye a los particulares cuya ausencia de participación en las descargas pueda ser demostrada del ámbito de la aplicación indiscriminada del canon. Unida al principio de equidad, esa frase de la sentencia es suficiente para darle la razón a los que encuentran que el canon es en esos casos abusivo.
Es probable que el TJUE deba volver a pronunciarse para aclararlo. Ya se ha visto en otras ocasiones...

Sursum corda! dijo...

Dice el autor del fondo amarillo:


"entre millones de conexiones son relativamente pocos usuarios (varios miles) los que descargan muchísimos datos (el video y el audio pesan), y entre ellos son inmensa mayoría los contenidos descargados sin autorización]"

"pocos usuarios (varios miles)" es algo que sorprende junto a tanto ruido. En los cines y en los grandes almacenes hay algo más que varios miles de soportes para cine y música y la productoras no dejan de hablarnos de los grandes ingresos de su último estreno y del supersueldo del actor de moda. ¿Realmente cree alguien que "pocos usuarios (varios miles)" causan un daño tan elevado para hundir la industria?