04 diciembre 2009

De crucifijos y velos

Santiago González

Ya ni siquiera las fobias compartidas son capaces de crear alianzas duraderas. Ayer, después de atizar por cuarta o quinta vez la estrategia “vamos a mosquear un poco a los obispos”, con el anuncio de retirar el crucifijo de las aulas, saltó la chispa entre el PSOE y sus socios republicanos. Sostiene el partido del Gobierno que ya se verá a qué colegios afecta la medida. Replica Tardá que a todos, empezando por los públicos. El diputado d’Esquerra, carn d’olla para una escudella sostenible, debería saber que la Constitución garantiza la libertad religiosa (art. 16.1). A cualquier confesión pueden negársele las subvenciones, pero no el derecho a crear escuelas y colocar en sus aulas cruces o medias lunas.

Lo que distingue a los países con implantación del cristianismo de los países musulmanes es que los primeros son compatibles con la democracia, mientras en los segundos predomina la teocracia, y el pecado se confunde de manera natural con el delito. En los primeros es posible el laicismo, que considera la religión como una cuestión particular. La no delimitación de los espacios público y privado es siempre condición necesaria para la corrupción y/o el totalitarismo.

Aceptemos pues la desaparición del crucifijo del espacio público en nombre del laicismo, pero la misma lógica impide admitir la exhibición de símbolos islamistas por la puerta trasera de la multiculturalidad. El laicismo, tal como se practica en Francia.

Uno de estos multiculturales sostenía por escrito que el crucifijo es asunto público, mientras el velo de las musulmanas es privado. Es evidente que no: todavía no hace un mes que dos buenos creyentes marroquíes apalearon en Socuéllamos hasta provocarle un aborto a una marroquí por no llevar el velo que pregona su fe en el espacio público. ¿Cómo puede ser privado un símbolo cuya función es dar testimonio de la fe y evitar que a las hijas y esposas de los creyentes se las confunda “con esclavas o con mujeres de costumbres libres”, según le dijo Omar a su cuñado Mahoma, el Profeta? Ah, las mujeres de costumbres libres. ¿Qué tendrá que decir de esto la ministra de Igualdad?

En la cruzada contra el crucifijo, elocuente oxímoron, está la verdad última de este laicismo asimétrico que campa por la España diversa. El éxito de público de las campañas contra la religión católica se debe a que sus impulsores piensan que “la nuestra es la única verdadera”. La blasfemia es patrimonio expresivo de los pueblos muy creyentes. “Gracias a Dios soy ateo”, que dijo Buñuel con su sorna característica.

Los colegios no podrán exhibir cruces en sus aulas, pero las alumnas musulmanas podrán lucir el velo islámico y en el comedor tendrán un menú alternativo, libre de alimentos impuros, como si en vez de creencias religiosas padecieran intolerancia al gluten. Y en los comedores de beneficencia, lo mismo.

Qué antiguo suena todo esto. Quevedo, que tenía muy mala follá, acusaba a Góngora de converso, proponiéndole la prueba de la dieta: “Yo te untaré mis obras con tocino,/ porque no me las muerdas, Gongorilla,/ perro de los ingenios de Castilla”. Qué razón tenía Julio Camba al escribir que “la cocina española está llena de ajo y de preocupaciones religiosas”. Y no digamos la política.

27 noviembre 2009


Editorial preventivo

Santiago González

Habría que remontarse a los tiempos más inhóspitos de la transición (o a la Prensa del Movimiento) para encontrar momento semejante: doce periódicos suscribiendo un editorial conjunto. Pasó después de la masacre de Atocha; de la legalización del PCE; en las Hojas del Lunes, tras el asesinato de José Mª Portell, que dirigía la de Bilbao; tras la bomba contra el Papus, pero no había vuelto a pasar desde aquel 6 de diciembre de 1978 en que aprobamos la Constitución.

Lo primero que llama la atención es el magro resultado sintáctico y conceptual de tanto esfuerzo. ¿Y dice usted que se han unido una docena de directores de periódico para alumbrar esto? Impresionante. Ya desde la exposición de motivos asoma la patita el carácter obscenamente preventivo que destila todo: “el TC puede estar a punto de emitir sentencia”. Por ende, “la expectación es alta y la inquietud no es escasa”. Una pieza que arranca con semejantes apuros debería titularse ‘Por si acaso’, en vez de ‘La dignidad de Cataluya’, que es un exceso de prosopopeya, se mire por donde se mire.

Qué desbordada hinchazón de representatividad (“los catalanes piensan”, “amplísimo apoyo político y social”), qué desliz de significados amenazando romper “pactos profundos que han hecho posible los 30 años más virtuosos de la historia de España”. Fueron la Constitución y el Estatuto del 79 los que hicieron posible esa virtud. Un par de datos: el viejo Estatut alcanzó 10 puntos más de participación y obtuvo el voto afirmativo de más de la mitad de los ciudadanos catalanes (52,6% frente al 36,51% en 2006).

“Pacta sunt servanda”, escriben, magreando el latinajo para confundir el ‘pacto profundo’ de la Constitución y el estatuto de Sau con los viajes de Mas a La Moncloa para pactar con Zapatero a cencerros tapados -qué grandes son a veces las frases hechas- la supervivencia de un proyecto que amenazaba ruina. El nacionalismo había gobernado 23 años Cataluña sin esta necesidad imperiosa. Fue Maragall el Chaplin que cogió la señal de carga peligrosa desprendida del camión, la convirtió en bandera y fue cabeza de la manifestación que lo empujaba.

“Hay quien sueña con cirugías de hierro”, escriben con suave delirio paranoico. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?¿que toda la vida es sueño y los sueños hechos son? Cuánto concierto de plumas para tan párvula literatura.

Da un poco de vergüenza ajena por tantos catalanes, periodistas o no, que tienen sentido del ridículo. No le digas a mi madre que soy periodista catalán. La pobre cree que me gano la vida como honesto palanganero en un ‘meublé’ de Castelldefels.

Lo han suscrito porque están preocupados, porque ‘puede que’, y tratan de acoquinar a los miembros del Constitucional en este momento decisivo. Ya han conseguido algo: el Tribunal será una víctima irrecuperable del Estatut sea cual sea su sentencia. También por méritos propios, ojo. Puestos a elegir, ya que no tienen escapatoria y que se invoca ‘la dignidad’, los miembros del TC deberían optar por defender la suya propia, hacer justicia ‘et pereat mundus’.

No pasaría nada. El nacionalismo es un tigre de papel. Lamentablemente es probable que Mª Emilia Casas todavía no lo sepa.

25 noviembre 2009

Gálvez en Somalia

Santiago González


Jorge Martínez Reverte publicó en los primeros años ochenta ‘Gálvez en Euskadi’. ETA (m) había secuestrado a un empresario, directivo de una multinacional sueca. Julio Gálvez, que era el jefe de Prensa de la empresa, se encargaba de la estrategia negociadora y acababa dando el importe del rescate a ETA (pm) la rama de la banda terrorista que no tenía al empresario.


Nuestro héroe ha dejado el periodismo y ahora es un agente del Centro Nacional de Inteligencia en el Cuerno de África. Recordará el amable lector, -y si no, para eso estamos, -que el Gobierno de España se dejó engañar por el simulacro de bajar a tierra a tres tripulantes del atunero vasco. El CNI pasó la información al mando, que, en el ejercicio de su responsabilidad, decidió mentir un poco para tranquilizar a la peña. “Sabemos exactamente dónde están y sabemos que están bien”, dijo el 5 de noviembre la ministra de Defensa con un aplomo extraordinario, dadas las circunstancias. Moratinos, ese Buda feliz de la diplomacia española, acreditó la leyenda al día siguiente a partir de fuentes distintas. Y privilegiadas, claro. Su información tenía la garantía del primer ministro de Somalia, una autoridad: "Los tres secuestrados que fueron trasladados a tierra han regresado a bordo”. Eran dos gallegos y un vasco, llegaron a decirnos, en un alarde de precisión hasta en el bulo.


Dirán ustedes que estamos ante un episodio nacional difícilmente mejorable. Falso. Tres agentes de nuestros servicios de inteligencia que operaban en Djibuti, haciéndose pasar por antropólogos, entraron en territorio somalí con la ayuda de los servicios secretos franceses. Una vez en el teatro de operaciones, tomaron contacto con un alto cargo del Ministerio de Defensa, que se les ofreció para mediar con los secuestradores. Él creía que con un millón de dólares se podía conseguir la libertad de los tres pescadores españoles en peor situación. Hasta hoy. Nuestros espías le habían dado la pasta a un poli-mili.


El asunto, imaginarse a nuestros hombres desarrollando su misión en esa Nowhere land que es Somalia, y siendo estafados por cualquier catarriberas, produce un poco de alipori, sin contar con que el importe real del rescate ha subido a 5 millones de dólares. No pasa nada. También vamos hacia esa cifra de parados y a escote nada es caro.


El palo del poli-mili somalí, toma ya aliteración, no tuvo peores consecuencias, prueba de que era ajeno a los secuestradores. De otra manera, éstos se habrían enterado de que los españoles pagaban un millón por cada tres rehenes y el rescate se nos habría puesto en 12 millones.


Hoy comparece De la Vega en el Congreso. Como este periódico suele hacer sus preguntas por adelantado para animar el debate y éstas pueden ser aprovechadas por la oposición, voy a echar mi modesto cuarto a espadas en favor del Gobierno. La viceprimera podría encararse a la bancada popular y reprocharles: “mientras ustedes discuten nuestro prestigio internacional, el Gobierno está trabajando por la imagen de España. Nueve de cada diez somalíes piensan ya que somos un país de gente muy rica y muy generosa y que merecemos estar en el G-20”. De nada, a mandar.



23 noviembre 2009

Los obispos y los españoles

Santiago González

El Vaticano colocó hace unos años al obispo de Palencia, “un tal Blázquez” en la diócesis de Bilbao: Ahora acaba de repetir la jugada con un tal Munilla para la de San Sebastián. Donostiarra, criado en Aizarnazabal, cura en Zumarraga durante veinte años y euskaldun. ¿Loro viejo no aprende a hablar? Pues tomad dos tazas.

La tertulia dominical de la SER abrió el asunto con un ‘corte’ de Egibar que pareció a todos la mar de divertido: “más a la derecha de Munilla sólo está la pared”. Una contertulia nacionalista, mujer por lo demás instruida, corroboró: “lo que ha ganado (con este obispo) es el integrismo religioso de cuando Tarancón”, quizá pensando en Marcelo González Martín (otro de Palencia) o Guerra Campos, quizá porque no sabe atribuir correctamente a sus autores el grito “Tarancón al paredón” . Los hechos como si fueran opiniones, que escribió Hannah Arendt. Remató con una prueba adicional: la única que lo había felicitado fue la presidenta del Parlamento vasco “que es cercana al Opus”. El nacionalismo vasco no es vaticanista, como dijo Prieto. Está en guerra con la Santa Sede, porque ésta no le concede el privilegio franquista de presentar la terna.

También el progresismo está arrebatado con la jerarquía eclesiástica por querer excomulgar a los diputados que voten ‘sí’ a la Ley del Aborto. Uno respeta que los obispos regulen el derecho de admisión, aunque le parece exagerado que un asesino múltiple pueda encontrar el perdón de la Iglesia mediante el sacramento de la penitencia y un diputado que vote a favor de la Ley ‘No se lo diremos a papá’ sea irremisiblemente apartado del banquete celestial. Lo que no entiende es que tanto ateo esté escribiendo columnas furibundas contra la excomunión, en lugar de decirle a Martínez Camino: “no hace falta que se tome la molestia, monseñor. Ya me excomulgué yo mismo hace la tira”, o, alternativamente, “yo también he abortado”, que era eslogan de la izquierda hace 30 años.

Los ateos de ahora temen la excomunión y los familiares de los condenados en el franquismo quieren declarar nulos los juicios. Uno tiene entre sus amigos a un superviviente de la pena de muerte impuesta dos veces por un consejo de guerra y no se imagina a Teo Uriarte reivindicando la anulación del Sumarísimo 31/69. Hay condenas que infaman a un régimen, al tribunal y al verdugo, no al reo; un suponer, Julián Grimau. “Un bel morir tutta una vita onora”, escribió Petrarca.

Las huellas de los disparos de Tejero en el techo del Congreso son una hermosa cicatriz en la piel de la democracia. Esperemos que ningún gilipollas se le ocurra revocarlas en aplicación de la memoria histórica.

Sólo los pueblos creyentes blasfeman. Este anticlericalismo nacional-progresista es la confirmación de la sentencia del maestro Camba: “la cocina española está demasiado influida por el ajo y por las preocupaciones religiosas.” El español, vasco incluido, es un pueblo que marcha detrás de un crucifijo, ya sea en procesión, ya para tirarlo al agua, tal como resumía la vieja sentencia popular: “No he visto gente tan bruta/como la gente de Alcocer/que echaron el Cristo al río/ porque no quiso llover.”

21 noviembre 2009

Tele okupada

Santiago González

El parlamentario jeltzale Luke Uribe-Etxebarria se ha convertido en martillo parlamentario de los okupas que dirigen EITB desde que el Parlamento (vasco, claro) cambió de signo y la nueva mayoría constitucionalista sustituyó al nacionalismo felizmente gobernante durante los últimos 30 años.

El diputado del PNV es periodista de formación, lo cual viene a explicar en alguna medida su vocación interpelante. No toda, claro. Hace falta haber desarrollado un sentido muy patrimonial del país para considerar que todos los cambios realizados en el organigrama de la casa por el nuevo director general son purgas ideológicas. Es preciso argüir en su favor que este detalle lo revela como un nacionalista moderado. Si hubiera sido radical los habría tachado de ‘genocidio laboral’ o ‘exterminio catódico’.

Por otra parte, todo puesto de trabajo ocupado por un nacionalista, aunque sea de manera interina, se convierte en un bastión de la función pública. El mero transcurrir del tiempo produce un milagro de transustanciación y convierte en funcionario al eventual. Cuántos familiares de ilustres burukides han consolidado sus plazas en las Diputaciones sin necesidad de afrontar la vía alternativa de la oposición, no daré nombres. ¿Quién es ese director general para remover a un editor, qué digo a un editor, ni siquiera a un tertuliano de los nuestros?

El partido-guía reivindica de tú a tú ante el Vaticano el derecho a elegir nuestros obispos, no les diré más para que comprendan el justo mosqueo de este hombre al juego sucio de un director del ente que ni siquiera es monaguillo. No hay derecho a que la alianza PSE-PP, que un día es Patxi López contaminado por las malas compañías y al siguiente Basagoiti, perverso secuestrador de la voluntad del lehendakari López, haya puesto al frente a un periodista a secas. Ah, qué tiempos en que la profesionalidad del ente descansaba sobre gentes de más fundamento, alcaldes nacionalistas de Bilbao o periodistas que dejaban el cargo para presidir el BBB. ¿Un periodista para dirigir un medio? Qué idea tan peregrina. El burukide máximo conoce a buen seguro los versos de ‘Romero solo’. Al fin y al cabo, su autor, León Felipe, tuvo farmacia en Balmaseda, que cae cerca de su pueblo: “No sabiendo los oficios los haremos con respeto./ 
Para enterrar a los muertos/ 
como debemos/ 
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.”

El interpelante ha denunciado que la dirección de EITB quiere “reinventar la realidad vasca” y que hay una consigna política clara: privilegiar a toda costa al Gobierno autonómico. Alteridad se llama esta figura: llevábamos 26 años con ETB enseñando un mapa que representa las muy respetables ensoñaciones territoriales nacionalistas, pero que desbordaba generosamente la CAV, para incorporar como realidad una Euskal Herria inexistente desde el punto de vista institucional. Han sido 26 nochebuenas ignorando el mensaje del Rey. La paradoja es que el hecho cuya retransmisión en directo nos negaba la noche del 24, era la noticia de apertura al día siguiente, con la inevitable ronda de los partidos vascos para criticar el mensaje de la elipsis.


Luke Uribe-Etxebarria teme que la tele pierda audiencia, sin que explique por qué los suyos no han cerrado ETB-1, una cadena que el anterior equipo directivo traspasó con un 3,2% de cuota media de pantalla. Vivir para ver. La tele, naturalmente.

20 noviembre 2009

Cinemática creativa

Santiago González


Contra lo que venían augurando los más catastrofistas de nuestros vecinos, no es cierto que la España plural y diversa haya perdido capacidad de influencia internacional. No hay más que mirar el milagro económico del momento. Zapatero es el Obama de Somalia: una sola decisión suya ha bastado para que nazcan brotes verdes en el secarral del Cuerno de África. Mientras el mundo desarrollado combate como puede el fantasma de la deflación, nuestra inversión en Somalia ha bastado para revolucionar su sector terciario, elevar los precios y el consumo al 1000% y multiplicar las bodas, lo que a buen seguro tendrá su repercusión en el índice de natalidad a medio plazo. No se había visto milagro semejante desde la invención del maná en el Antiguo Testamento.

También se han revolucionado los conceptos científicos. Para estudiar la idea de ‘límite’ las matemáticas del bachillerato sustituirán la antigualla de Zenón de Elea sobre Aquiles, el de los pies ligeros y la puta y cachazuda tortuga, por un nuevo modelo de aporía: la apasionante e inútil persecución del esquife somalí por el helicóptero ‘Sikorsky SH-60 B Seahawk’ de la Armada española.

Hoy la tecnología de los quelonios adelanta que es una barbaridad. Si no entendimos mal al JEMAD, el esquife en el que los piratas realizaron su ominosa huída tardó dos minutos en recorrer 1,7 millas que lo separaban de la playa. El supuesto es heroico: querría decir que la embarcación hizo una media de 51 nudos, que son, para que ustedes me entiendan, 94,45 kilómetros por hora, contando en esa fastuosa velocidad media, la inevitable desaceleración para no comerse la costa, el tiempo que les llevó saltar al agua con su botín a cuestas y lo que tardaran en confundirse con parientes y amigos que les esperaban gozosos y los turistas que gozaban de un luminoso día de playa.

Todo altamente improbable, tal como suena, pero definitivamente imposible si incorporamos a la escena un ‘halcón del mar’ (Seahawk), que dispara a la embarcación. Según cuenta hoy este diario, el helicóptero tenía orden de disparar a la lancha, no a los piratas, razón que llevó a disparar primero a proa, con propósito intimidatorio. Como quiera que los piratas no se dieron a razones y siguieran huyendo, Defensa ordenó fuego más preciso para inutilizar el motor.

Se comprende que una embarcación navegando a casi 100 kilómetros por hora debe de ser un blanco extraordinariamente móvil, difícil de acertar, pero veamos algunas especificaciones de estos helicópteros, según el portal ‘Armada Española’. El halcón del mar puede desarrollar una velocidad máxima de 180 nudos, con seguidor automático de blancos, incluso muy pequeños, cámara de visión nocturna, misil de alcance 17-20 millas, con 50 kilos de carga explosiva y misiles de corto alcance, 4,3 millas, semiguía laser y 8 kilos de explosivo, amén de una ametralladora GAU de 12,7 mm. con mira láser, 2 km. de alcance y una cadencia de 750-850 disparos por minuto. ¿Cómo es posible que se les escaparan?

Nosotros no somos de matar, ya lo dijo el primer ministro de Defensa de nuestra era, pero había algo patético en la imagen del JEMAD, comiéndose disciplinadamente sus conocimientos de cinemática para salvar el ideal pacifista del Gobierno. Estemos atentos al próximo secuestro, porque lo habrá.

18 noviembre 2009


Piratas en Isla Tortuga


Santiago González

La confusión sentimental es estado propio de la condición humana sometida a una fuerte tensión. De ahí que horas después de que los 63 secuestradores del ‘Alakrana’ abandonaran el atunero, los tripulantes y sus familias, los miembros del Gobierno y de la oposición, la opinión pública y también la publicada, tengan la tentación de deslizarse por el sintagma ‘final feliz’, en abierta confusión entre la felicidad y el alivio.

Feliz, ¿comparado con qué? Estos 47 días han sido un calvario para las víctimas y sus familiares. También para un Gobierno cuya gestión ha sido la viva imagen de la incompetencia, la descoordinación y las ausencias durante el pasado mes y medio.

Los piratas han ingresado unos cuatro millones de dólares, parte de los cuales serán inversión logística para próximos secuestros. Hace casi tres siglos que Montesquieu, un cadáver exquisito, previó que bienes como la libertad no pueden comprarse, porque quien la vende se encuentra después en mejor posición para venderla de nuevo.

¿Y ahora, qué? “Respetemos la acción de la Justicia”, pidió ayer la viceprimera, mientras se aplicaba briosa a cuadrar un círculo tras otro en el nuevo modelo de rueda de prensa del Gobierno: con preguntas, pero sin respuestas.

Lo que pasa es que la petición del fiscal excede muy largamente los cinco años de privación de libertad que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, enmendada ad hoc, establece como límite para los juicios rápidos (Ley 38/2002, art. 795). Por otra parte, la retirada de la acusación de asociación ilícita es un imposible lógico, salvo que se acepte que 63 somalíes fuertemente armados se encontraron hace mes y medio por casualidad en la cubierta del atunero. ¿Insistirá la Audiencia en el juicio rápido, habiendo desaparecido el estado de necesidad? ¿Indultará el Gobierno a los dos procesados en virtud del pacto entre caballeros alcanzado con los piratas? Sería extraordinario que Zapatero mantuviera la palabra dada a unos delincuentes cuando la ha quebrado tantas veces en promesas a sus votantes y a sus eventuales socios de Gobierno.

Uno es más partidario del estilo Sarkozy, tan inspirado en Julio César y su aventura con los piratas cilicios, pero el estilo Zp se encuentra más en la tradición mercedaria, a pesar de su laicismo. A la pregunta de si se iba a perseguir a los delincuentes, la portavoz dijo tres veces, tres, que la operación Atalanta tenía como objetivos “luchar contra la piratería y detener a los piratas en flagrante delito”. Hubo ocasión de detenerlos ‘in fraganti’: durante los 47 días que tuvieron en su poder el atunero y a su tripulación. Ahora no. Descartada la posibilidad de que ella desconozca el significado del término ‘flagrante’, cabe pensar que ha perdido todo respeto intelectual hacia la peña.

Los rehenes vuelven a casa; sean bienvenidos. Mientras, los piratas se han retirado a algún ‘Notorious Ranch’ tercermundista, a su particular ‘Isla Tortuga’, para relajarse. No parece que vayan a sentir el acoso legal que describía el grupo ‘Suburbano’ en ‘Los delirios del pirata’, aquel álbum que tanto le gustaba a Joseba Pagaza: “Esta noche se hace historia./ Hoy se cierra Isla Tortuga./Después de un tiempo de gloria/ comienza un tiempo de fuga.”

07 noviembre 2009

Portavoces auxiliares

Santiago González

Extraño país el nuestro. El presidente se ocupa y se preocupa de la Presidencia de turno de la Unión Europea que va a desempeñar a partir de enero y no está para nada que no sean estos seis meses de conjunción planetaria.

Es el caso que el secuestro del ‘Alakrana’ está en manos de segundones y la consecuencia más visible es que una cuadrilla de salteadores, desharrapados y empapados en ‘quat’, la droga más corriente en el cuerno de Africa, tiene en jaque a un Estado moderno y revela una estrategia de comunicación mucho más eficaz que la del Gobierno de España.

De momento, han convertido a los secuestrados en portavoces de su causa y a las familias de los tripulantes, a los ayuntamientos en los que viven, a una buena parte de la prensa y de la opinión pública y al mismísimo lehendakari en altavoces de sus posiciones.

La razonable opinión del Gobierno de que era una estrategia para encarecer el rescate, no ha sido atendida ni por Patxi López, que es de los suyos. Y sin embargo, la devolución de los tres secuestrados de tierra al atunero parece confirmar la versión gubernamental. En todo este concierto de exigencias para que los piratas sean “devueltos a su país o a Kenia”, sólo se salva la posición de los familiares por el estado de necesidad que les aflige. El Estado no puede acogerse a ese supuesto porque unos piratas hayan secuestrado un barco, una organización terrorista realice atentados o unos delincuentes perpetren un atraco con rehenes.

El problema creado por la impaciencia de Garzón, normal, las prisas, es que la Audiencia Nacional ha empezado a ejercer su competencia sobre el caso y es bastante improbarle que se pueda desandar lo andado. Es muy difícil que los dos piratas sean puestos en libertad sin cargos, salvo que: a) prevarique un juez, b) lo haga un fiscal para evitarle el trago. Táchese lo que no proceda.

Cabe la posibilidad de que la Audiencia Nacional acepte una declinatoria a favor de Kenia, argumentando, por ejemplo, que los derechos humanos de los presuntos estarán más seguros allí que aquí, lo cual sería no ya humillante, sino sencillamente increíble, después de los congresos de osteólogos que hemos organizado para estudiar la edad del piratilla.

Tal vez conviniera que el presidente baje de sus altas cavilaciones europeas. Debería llamar al lehendakari, para recordarle cómo debe funcionar la Justicia en un Estado de Derecho. Luego dirigirse a la oposición para pedir ayuda. No parece que las regañinas de la viceprimera, esa señora Danvers del Manderley monclovita, sean maneras. Una referencia: el PSOE no fue un modelo de colaboración con el Gobierno entre el 11 y el 14-M. Pero aquello fue un error de Aznar. Llamar a la oposición y convocar un gabinete de crisis era responsabilidad del presidente. ¿Por qué iba la oposición a arrimar un hombro que nadie le había pedido?

Los dos partidos, 323 escaños sobre 350, deberían recordar a los medios, ah, los medios, una regla de oro: jamás deben difundirse las exigencias o amenazas de unos secuestradores, aunque el portavoz de las mismas sea el patrón del barco capturado. En esto tiene toda la razón la ministra de Defensa.

06 noviembre 2009

Encarecer la solución

Santiago González

Las noticias de ayer sobre el ‘Alakrana’ revelan que sus secuestradores son gentes competentes en su oficio. Los tres marineros son españoles como era de esperar: un vasco y dos gallegos. Llevar a tierra a tres o cuatro rehenes de Ghana o bien un surtido de nacionalidades, integrado por un senegalés, un malayo y un costamarfileño, no ejercería el mismo poder de presión. Tienen mucho menos valor de cambio.

Ayer, los piratas permitieron a sus víctimas comunicarse con sus familias y mientras éstas hablaban, dispararon tiros al aire y una granada al agua para añadir ambiente sonoro al relato de sus de penalidades. Objetivo conseguido: los familiares han respondido cabalmente como familiares y responsabilizan al Gobierno. El Ejecutivo se siente débil ante los secuestradores. Los errores cometidos con anterioridad, la satisfacción por lo que se llamó “el final feliz” del secuestro del ‘Playa de Bakio’, convencieron a aquella tropa de que da mejor resultado secuestrar atuneros españoles que yates franceses. La apresurada intervención de Garzón, reclamando la entrega de los dos piratas detenidos, tampoco ha estado mal: hemos hecho el ridículo con las pruebas y contrapruebas para determinar la edad del piratilla y hemos dado una baza fantástica a los negociadores: en el mejor de los casos, la no devolución de los detenidos encarecerá el rescate. En el peor, que sea, como dicen, una condición necesaria, nuestro ridículo y humillación alcanzarán dimensiones internacionales.

El Gobierno tiene una papeleta difícil y debe resolverla como sepa. Tal vez llamando a la oposición para afrontar la crisis por si vienen mal dadas. La oposición debería responder afirmativamente a esa llamada. Es una ocasión para revisar la hemeroteca y algunas afirmaciones ‘buenistas’ de nuestra izquierda sobre ‘las causas de los piratas’, pobres pescadores esquilmados que dejaron la red para coger el lanzagranadas. ¿Venid que yo os haré pescadores de hombres?

Es la misma izquierda que hizo consigna del grito reivindicativo de Emiliano Zapata: “La tierra para el que la trabaja”. Es verdad que nuestros Ayuntamientos han reformulado el grito en aras de la síntesis, de la unidad de los hombres, las tierras y las instituciones locales de España. Todos los concejales de Urbanismo, de izquierdas y derechas, saben hoy que la tierra es en realidad para quien la recalifica. Pero, ¿cómo se conjuga que el suelo sea para quien lo labra o lo declara urbano, mientras la mar sea de quien la tiene más cerca? ¿La divina providencia como fuente de la propiedad? Debe de ser efecto de la compartimentación entre el Medio Rural y el Marino. Perdonen ustedes que no me extienda sobre los piratas como esforzados defensores del Medio Ambiente, pero no hay espacio en un entero para tanto medio.

Que el Gobierno tenga suerte, la va a necesitar. Tal vez deba reconsiderar su negativa a poner infantes de Marina en los pesqueros. Después de todo, siempre será más lógico que las armas de guerra las usen los soldados a tener que autorizárselas a los particulares para ahorrar a nuestro Ejército la tarea de defender los intereses españoles en el Océano Índico.

04 noviembre 2009

El corazón y los asuntos

Santiago González


En todo abrazo de Vergara hay algo de pax romana a muy corto plazo y un preludio de nuevas carlistadas, está en la historia. Después de la reunión que ayer mantuvo el Comité Nacional del PP, la cosa fue como en Vergara, pero sin abrazos. El Espartero ganador fue Rajoy y perdieron Esperanza Aguirre, que subrayó su derrota con la espantada, y Gallardón cuyo peón de brega hizo nuevos méritos ayer para la sanción que a buen seguro le caerá hoy. Rajoy estuvo enérgico, tuvo recados claros para todos y advertencias difíciles de soslayar: las listas electorales para las legislativas, las autonómicas y las municipales, las hace el Comité Nacional, dijo con la intención de que le entendieran todos.


El espectáculo de las cuitas del PP es fascinante. Se cuestiona siempre al líder, menos en los lugares idóneos: el Congreso de Valencia y el Comité Nacional de ayer, que se resolvieron entre unanimidades. No se acierta a ver que a poco más de dos años de unas nuevas generales, haya quien se plantee seriamente cambiar de caballo para ganar a los socialistas. Mariano Rajoy ya no está en posición tan vulnerable como ante el Congreso de julio de 2008. Aquella justa la ganó por incomparecencia y después ha tenido algunos triunfos objetivos más: las elecciones europeas frente a Zapatero, recuperar la mayoría absoluta y la Xunta de Galicia para su partido y mantener decorosamente el tipo y ser pieza fundamental del cambio en la sociedad vasca, éstos son hechos. Y lo de ayer.


Rato, la gran esperanza (dicho sea sin ánimo de señalar) blanca de Caja Madrid simboliza la victoria de Rajoy y supone un respiro para los clientes de la entidad. Fue un gran vicepresidente económico y no lo hacía mal en el FMI, antes de su espantada. No estaría de más una explicación sobre aquello, y quizá la expresión de una voluntad de permanencia de al menos un mandato en este puesto. Los titulares de cuentas de ahorro y planes de pensiones valoramos mucho el talento de quien nos lo gestiona, pero también apreciamos mucho la constancia.


Los banqueros y hombres de negocios en general, tienen almas de poeta, que en algunos casos les hicieron militar en la política antes de centrarse en asuntos de provecho. Ahí están los vascos, gentes que pasaron por el Gobierno autonómico, mayormente en el lado nacionalista, antes de ocupar cargos relevantes de la banca: Pedro Luis Uriarte, Juan Urrutia y Alfonso Basagoiti fueron a la cúpula del BBVA. El mismo camino siguió Mario Fernández, vicelehendakari de Garaikoetxea que acaba de recalar en la presidencia de la BBK.


¿Están tomando posiciones para desembarcar en el EBB a hora que el partido-guía apura la copa amarga de la oposición? No parece muy probable. Ahí está la hoja ruta que escribió el poeta: “Voy de mi corazón a mis asuntos”. Si Miguel Hernández hubiese invertido los términos del recorrido habría desgraciado la métrica y la rima en el intento.

Ésta ha sido, probablemente, la última oportunidad para que la oposición se reorganice y ponga más empeño ante los casos de corrupción. Sus votantes, que son muchos y fieles, habrían agradecido que el tiempo dedicado a broncas intestinas lo hubieran aprovechado en discutir la alternativa.

02 noviembre 2009

Huesos de pirata

Santiago González

Hoy hace un mes que fue secuestrado el atunero ‘Alakrana’. No tenemos la menor idea de cuándo podrán recuperar la libertad los 36 tripulantes en poder de los piratas, pero hemos podido conocer la edad del piratilla detenido. Al parecer el cuarto informe médico ha sido concluyente; la radiografía de la clavícula es una prueba “muy fuerte en su rigor”, por decirlo con las alborozadas palabras del ministro de Justicia. El piratín ya es un pirata de ración: tiene 19 años y siete meses.

Es un consuelo. No ciertamente para los pescadores secuestrados ni para sus familiares o el armador del Alakrana, pero nuestros forenses no se han dejado engañar. A la cuarta ha ido la vencida y después de buscar infructuosamente la edad del tipo en los huesos de la cadera, muñeca y dientes, la clavícula se ha revelado hueso de santo, que no mano. Como escribía tras la tercera prueba un conspicuo bloguero: “mira que hay 206 huesos en el cuerpo del ser humano y justo van a dar con los que no saben la edad de su dueño…”

No preguntaban a los huesos adecuados ni tienen a una antropóloga como la doctora Brennan, de la serie ‘Bones’, que con la taba de cualquier difunto se apaña para determinar edad, lugar de nacimiento, hábitos deportivos si los tuviere y desayuno ingerido el día de su muerte, además de la causa del óbito, claro.

Otra pena para el juez Pedraz, que deberá pensar ahora si el nivel de fortaleza de la prueba está lo bastante cerca de sus exigencias garantistas o aún le queda un argumento en la recámara para devolverlo al centro de menores: que intelectualmente es muy inmaduro para su edad y no aparenta más allá de 16. Todo empezó con las prisas de Garzón por hacerse con el caso y los detenidos en el esquife. A nadie se le ocultaba que en la perspectiva de una solución dialogada, la orden del juez era un inconveniente notable y no sólo por mosquear a los piratas.

Hay una parte importante de la ciudadanía española que expresa comprensión para esas víctimas de la voracidad imperialista, empujadas a secuestrar cualquier barco, pesquero, de pasaje o petrolero que cruce el océano Índico. El extraordinario prestigio de las tropelías cuando son perpetradas por los peatones de la historia. Un diálogo de Woody Allen daba cuenta de ello. Su madre quería echar a la muchacha del servicio porque sisaba: “nos está robando”, afirmaba categórica. “Pero, ¡es negra!”, replicaba el padre, un convencido de la inmunidad racial.

Los piratas son negros o, al menos, renegridos. También lo es una buena parte de la tripulación, pero eso parece importar menos a las almas pías, tan ansiosas de desarmar a los piratas con la exhibición de nuestros mejores sentimientos. Se va corriendo la voz: los mejores, los pesqueros españoles. En el peor de los casos, si te detienen, no te falta de comer y se interesan mucho por tu salud y te hacen pruebas, mientras discuten sobre cuántos años tienes.

Para convertir nuestra fragata en el ‘Rainbow Warrior’, el Gobierno ha permitido que se militaricen los pesqueros. Aún nos queda la experiencia de un debate nacional el día en que un soldado de fortuna mate a un pirata que intenta secuestrar su barco. Todo se andará.

31 octubre 2009

Las fiestas y los medios

Santiago González

El Ayuntamiento de Bilbao ha abierto un expediente para la inhabilitación de dos comparsas, con el fin de impedir que vuelvan a participar en próximas ediciones de la Aste Nagusia, la Semana Grande bilbaína. La exhibición de fotografías de terroristas condenados por asesinatos y otros delitos graves incumple la Ordenanza de Fiestas, según el informe elaborado por la Ertzaintza a propósito de los hechos. Dos de las cinco txoznas investigadas, Txori Barrote y Kaskagorri, transgredían clamorosamente, no ya la ordenanza, sino el más elemental principio de convivencia. Además de las fotos de etarras, el informe policial daba cuenta de que en Kaskagorri se mostraba símbolos de la banda terrorista, como su anagrama y el eslogan ‘Bietan Jarrai”.

Secretos a voces. Hace unos años, el historiador Manu Montero acuñó una genial paráfrasis de una de las frases más conocidas de Carl von Clausewitz: “En Euskadi, las fiestas son la continuación de la guerra por otros medios.” Y con otros medios, habría que decir. Las Euskal jaiak son unas fiestas con singularidades extraordinarias. No es la menor de todas ellas, que la Coordinadora de comparsas forma parte relevante de la Comisión municipal de Fiestas, en pie de igualdad con los representantes del Consistorio (cuatro y cuatro) aunque el presidente de la comisión, (en este caso presidenta) tiene voto de calidad.

Recuerdo haber visto hacer turno de barra en Kaskagorri a un mocetón llamado Juan Luis Camarero López. El 20 de agosto de 1993, este individuo reconoció en el interior del espacio festivo a un ertzaina de libranza, Ander Susaeta, que, vestido de particular y sin armas paseaba entre las txosnas mientras se celebraba un concurso gastronómico. Hay momentos, como dejó escrito Pavel Kohout en ‘La hora estelar de los asesinos’ en que todos los gatos son pardos y un psicópata agarrado a una bandera se transforma en un líder patriótico. A Camarero lo secundaron veinte individuos de su pelaje y entre todos propinaron al agente una paliza salvaje, que todo el mundo pudo ver en los telediarios gracias a las cámaras de seguridad.

Después de permanecer huido durante un tiempo, camarero fue detenido y condenado a seis años de prisión. Kaskagorri ya mostraba por aquel entonces fotos de terroristas presos y Camarero fue noticia por una sorprendente grabación en la que daba cuenta de su admiración por un terrorista islamista que se había echado de amigo en la cárcel: “Tiene unas ganas de matar yanquis que mecagüen la leche. ¡Increíble! Es un tío superserio. Este es de los que, en cuanto salga, va con una bomba encima. Yo me llevo superbien con él. (…) Todo lo que sea guerra, de puta madre. Para él, hay cosas que nosotros hacemos muy mal. Según él, tú pones la bomba y no tienes que avisar. Tiene que haber muchos muertos. Y ésa es la historia, otro concepto».

Ayer, en la televisión pública vasca, una autodeclarada jurista se mostraba en contra de la decisión municipal, porque eso suponía negar la libertad de expresión a quien quiera criticar la dispersión de los presos. No sabía que no son los fines, sino los medios, que si la Policía detiene a un atracador en el momento de aligerar de la cartera a un ciudadano con la sirla no está criminalizando la petición de limosna. El violador no se distingue del amante por los fines, sino por los medios. A eso se referían Von Clausewitz y Montero.

28 octubre 2009

Se bastan solos

Santiago González


El secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, dijo ayer que los afiliados de su comunidad (al PP) están de manera abrumadora con la presidenta Aguirre, “quien eso no lo entienda, no conoce la realidad del partido”.


Poco habría que comentar sobre el particular si el asunto fuera eso, particular, y que se tratara del próximo congreso, cuando quiera que sea que se celebre. Lo malo es que en toda esta bronca no se habla de la dirección del partido, sino de la presidencia de Caja Madrid, que es la cuarta institución financiera de España.


Granados habría formulado mejor la cuestión si se planteara qué piensan los clientes de la caja, no los afiliados al partido. Keynes dejó escrito que nada hay tan tímido en la vida como un millón de dólares, pero no hace falta tener tanto. Con tener en una cuenta en la Caja entre 1.000 y 100.000, bastaría para asistir a este disparate entre la perplejidad y el pánico, al pensar con qué criterios se están tomando decisiones importantes que afectan a los ahorros de toda la vida y a nuestro plan de pensiones.

Sorprendentemente, las declaraciones en torno al tema de Leire Pajín, nuestra Hipatia de Benidorm, abundan en la lógica de Granados, al terciar ayer en la polémica para exigir que "de una vez por todas" Esperanza Aguirre, ponga "encima de la mesa" el nombre del candidato a la presidencia para poder "valorar esa candidatura de forma oficial". El miércoles, Zapatero hizo saber que no tenía reparo al nombramiento de Rodrigo Rato y esto es casi un consuelo.


Es normal. Ellos pusieron al frente de Caja Castilla-La Mancha a Hernández Moltó, para que materializase los sueños de gloria del poder autonómico. Véase el resultado.


¿Para esto le pagamos a esta chica los 7.500 euros mensuales como ex secretaria de Estado, (hasta julio de 2010) los 5.000 como secretaria de Organización, (que también pagamos nosotros) y los 4.948,93 que cobrará como senadora, cuando los populares valencianos dejen de comportarse como ‘gremlins’? Para descalificar al PP son mucho más eficaces Cobo y Granados, hay trabajos que se hacen mejor con recursos propios.


En justa compensación, externalizan algunos cargos. Ayer, Ricardo Costa se sentía aún secretario general del PPCV, mientras su partido anunciaba que lo daba de baja como afiliado. ¿Son compatibles amabas circunstancias? Sí, si el Partido Popular hubiese decidido privatizar la gestión de sus órganos de dirección, que todo podría ser, tal como están las cosas.


Durante la ocupación alemana de Bélgica, los fascistas de León Degrelle afeaban su conducta a los invasores y les exigían: “Nazis: quitad vuestras sucias manos de nuestros sucios judíos”. Lo que falta en este lío es una manifestación de impositores de Caja Madrid coreando la consigna: “Políticos, quitad vuestras sucias manos de nuestro sucio dinero”. Mientras, los votantes deben prepararse, debemos prepararnos, para responder en 2.012 a la gran pregunta: “¿Qué prefiere usted: la incompetencia suma del Gobierno o el extraordinario carajal de la oposición?” De momento, el PP, como los piratas de Astérix, no necesita a los galos ni a los socialistas para hacer el ridículo. Ya se las apañan ellos solos para hundir su propio barco.

26 octubre 2009

Romancero de ausencias

Santiago González

Lo más notable del festejo convocado ayer por el lehendakari fue el capítulo de ausencias, que el nacionalismo lleva por un camino de perfección. Ni el alcalde de Bilbao, ni siquiera el diputado general de Alava sentado, ay, sobre una minoría tan precaria. Por no estar, no estuvo ni el híbrido Odón Elorza. La presencia nacionalista fue solo empresarial. Josu Jon Imaz, ex del EBB y presidente de Petronor y Mario Fernández, ex vicelehendakari y flamante dirigente máximo de la BBK.

Dos ‘maverick’, que es el nombre que pusieron en Texas a las reses que se apartan del rebaño y pastan solas. Imaz lo pagó con su salida del EBB hace 25 meses. A Mario Fernández lo recuerdo en una entrevista que le hizo en RNE Luis de Benito hace 23 años. Allí lamentó que el nacionalismo se moviera entre la mitificación del pasado y la ensoñación del futuro. Entre ambos, añadía, “está la ancha vaguada del presente sobre el que no tiene nada que decir”.

En eso estamos tantos años después. En la fiesta del Estatuto, en la que el nacionalista Fernández aceptó la invitación del lehendakari López y éste hizo un discurso institucional, conciliador y bienintencionado, en el que trató de abrir un portillo al nacionalismo; una vaga posibilidad de reforma: no va a hacer una "defensa numantina de un texto concreto", porque en política "no hay textos sagrados intocables" y el autogobierno es una forma política abierta, como la democracia y no hay "nada inmutable", porque las cosas "no se deciden de una vez para siempre". Es una perífrasis que responde al mismo concepto que el proyecto de reforma redactado por Emilio Guevara hace unos años.

Vano esfuerzo melancólico. Decíamos ayer, como quien dice (y como Fray Luis de León) que el PNV sólo ven en el texto de Guernica la banqueta de ordeñar. Expliquémonos. El Estatuto para un nacionalista no es lo mismo que la Constitución para un demócrata: un contrato social entre los ciudadanos vascos que permite la convivencia en un régimen de libertad y autogobierno. Ésta es su principal característica, la de una ley que hace de los vascos ciudadanos. Los nacionalistas creen que es solamente un pacto de los vascos con el Estado, donde la representación de los vascos la detenta únicamente una minoría nacionalista.

Faltan 35 ó 36 competencias, dijo el presidente Urkullu y esa es el principal motivo de que se nieguen a celebrar su incumplimiento. Extraordinaria falacia. Si el Estatuto está muerto (o agonizante) como sostienen, no es porque falten esas competencias, sino porque ‘sólo’ faltan de transferir esas materias. El Estatuto de Guernica ha muerto de éxito. Imaginemos que a lo largo de este año se concretan y se transfieren las competencias que faltan, con las valoraciones del PNV. ¿Alguien puede imaginarse que a partir de entonces los jeltzales acudirán como un solo hombre al festejo institucional cada 25 de octubre?

La vieja piel de toro será la de una vaca seca y curtida y el nacionalismo reclamará, ya lo está haciendo, una becerra nueva para seguir ordeñando. Pero estamos ante otra representación del PNV. Si el asunto fuera en serio no podría entenderse que sus diputados le hayan salvado los presupuestos al mismo Gobierno que niega esas 35 ó 36 transferencias, que ya no llevamos bien la cuenta.

24 octubre 2009

Piratas de edad incierta

Santiago González

Veintitrés días después del secuestro del atunero ‘Alakrana’ por piratas somalíes, el asunto está extraordinariamente embarullado, aunque no cabe descartar la posibilidad de que se complique aún más. Antecedentes: no es la primera vez que esto le pasa a un pesquero vasco. El precedente del ‘Playa de Bakio’ está en la memoria de todos y también su resolución: el pago de un rescate que fue negociado por agentes del CNI y permitió que los periodistas tituláramos ‘Final feliz’ donde habríamos debido escribir ‘suspiro de alivio’. Evidentemente, la negociación y el pago de una cantidad incierta de dinero que pudo rondar el millón de dólares, pero que el Gobierno no quiso concretar, fue el ‘happy end’ que esperaban los secuestrados y sus familias.

La vida moderna es un fenómeno complejo y las cosas rara vez son lo que parecen al primer vistazo. Ahí tenemos a la justicia española en fascinante debate sobre la edad de uno de los secuestradores de un barco que no quiso faenar dentro de las aguas protegidas. La prueba dental dice que el increíble joven de la edad cambiante tiene más de 18, luego es culpable. Sostiene, sin embargo, el juez Pedraz que existe una probabilidad muy alta, seguridad plena, lo que se dice plena, no hay sobre este extremo, razón que lleva al juez a ratificarse en la idea de que es menor y devolverlo al juzgado de menores. Siempre será preferible una impresión certera que una probabilidad no total, aunque sea alta”. ¿Acaso no tienen las pruebas de ADN un margen minúsculo de error? y, ¿qué es, al fin y al cabo, la mayoría de edad? La frontera ficticia de una fecha, una hoja volandera del calendario. La verdadera edad es la del corazón, ¿Cómo se siente Abdu Willy, adolescente o maduro? Ayudaría mucho que el piratilla dijera, por ejemplo, que es virgen. Sería un criterio atendible.

Alguna polémica ha habido sobre el hecho de que reclamen protección del Ejército español los vascos independentistas. Irrelevante, salvo que los partidos españoles se tomen tan en serio las fantasías independentistas del nacionalismo vasco que estén de acuerdo en considerarles no españoles.

Fue notable la metedura de pata de la consejera del ramo, Pilar Unzalu, al acusar a los alcaldes convocantes de la manifestación de “utilizar el dolor de las familias”. No está mal, en cambio, la decisión del Ministerio de Defensa de permitir que los barcos pesqueros lleven fusiles de asalto para protegerse de los piratas. Es lo normal cuando se tiene un Gobierno y un Ejército pacifistas, que hay que dotar de armas de guerra a los pescadores.

La paz y la libertad dialogada es lo que tienen. Montesquieu explicó en ‘Grandeza y decadencia de los romanos” acerca de la paz, que no se puede comprar, porque quien la vende está después en mejor posición para venderla de nuevo. Es el eterno problema de negociar con los terroristas y especies afines, ya sea la paz o el rescate de un secuestrado: que después tienen más recursos morales o económicos para volver a las andadas. Cabe preguntarse si alguno de los lanzagranadas de los secuestradores del ‘Alakrana’ pudo ser comprado con el rescate del ‘Playa de Bakio’. La única edad cierta para los secuestrados y sus familias es la de su cautiverio: veintitrés días.

23 octubre 2009

La banqueta de ordeñar

Santiago González

El próximo domingo se cumplen treinta años del día en que los vascos aprobaron en referéndum el Estatuto de Autonomía. Como es habitual en todo partido nacionalista, la fecha conmemoraba una derrota. Como el 11 de septiembre para los catalanes, los nacionalistas vascos eligieron para votar su autonomía el 140 aniversario del 25 de octubre de 1839, fecha del famoso decreto de Espartero que ratificó el abrazo de Vergara que puso fin a la primera guerra carlista y constituyó la primera ley abolitoria de los fueros en el martirologio del nacionalismo.

El caso es que se acercaba la fecha conmemorativa y el PNV anunció que no estaría presente como partido en la recepción que el lehendakari López había convocado para la ocasión. No se descarta que algunos burukides asistan en función de sus responsabilidades institucionales: quizá el alcalde de Bilbao, que tiene algo de ‘maverick’, tal vez el diputado general de Alava, por ver de apuntalar lo suyo, pero lo que es el partido comunión, estaría ausente.

Ninguna novedad. La característica esencial del PNV es el don de la ubicuidad hasta tal punto de superar al PCUS en los desfiles del Primero de Mayo: estaban entre los manifestantes y también en la tribuna. En realidad se acercan al mismísimo concepto de Dios Padre. Estar dentro y fuera, ser Gobierno y oposición al mismo tiempo, ese es el secreto.

Hace doce años, el 18 de octubre de 1997, se inauguró el museo Guggenheim de Bilbao. El PNV de Ardanza fue el anfitrión en el acto con los Reyes. También practicaron la ausencia activa, como Arzalluz, Anasagasti y compañía. Se manifestaron en contra: las juventudes del partido, EGI, escribieron una carta de protesta al “señor Borbón” y se concentraron para protestar por lka visita en el exterior del museo. Ricardo Ansotegi aprovechó aquel sábado para acudir a la Casa de Juntas de Guernica, junto al secretario general de ELA y los hoy detenidos Rafa Díez Usabiaga y Arnaldo Otegi. Allí, José Elorrieta extendió el acta de defunción del Estatuto de Guernica: “El Estatuto ha muerto. Lo han matado los centralistas”.

Más o menos como ahora. El PNV estará dentro y fuera, arriba y abajo; dejarán (probablemente) algún verso libre en los actos, mientras los demás se niegan a asistir, porque celebrarlo sería celebrar su incumplimiento. Su última aportación ha sido impedir que 13 asociaciones cívicas celebraran el sábado el aniversario en la Casa de Juntas de Guernica, so pretexto de que ellos la habían reservado antes, hecho que no se comunicó en su día a los solicitantes.

Es la sensación de vértigo que experimenta el nacionalista ante el consenso. En 1977 se celebró el primer ‘Aberri Eguna¡ (Día de la Patria) unitario de la historia vasca. Aquelmismo año instituyeron el Alderdi Eguna (Día del Partido) para poder estar a solas. El Estatuto no es para ellos una Ley que permite la convivencia democrática de los vascos en un régimen de autogobierno y libertades, sino algo puramente instrumental, la herramienta que permite extraer competencias y dinero. El Estatuto de Autonomía es para un nacionalista como la banqueta de ordeñar la vaca para un ‘baserritarra’. Convendrán en que, mirado así, es difícil encontrarle poesía.

21 octubre 2009

Queremos saber

Santiago González

La incorporación de ‘Dignidad y Justicia’ y la AVT a la lista de personas y entidades que se oponen al archivo de la causa que se sigue por el chivatazo a ETA, va a hacer un poco más inverosímil su cierre, si es que tal se produce, al juez Garzón.

Este grave asunto es conocido por el nombre de ‘Bar Faisán’, en parte por el teatro de operaciones, en parte porque los bares siempre han sido en Euskadi instituciones con más tirón popular que las bibliotecas, como les digo una cosa les digo la otra.

Las asociaciones citadas se suman al partido de la oposición y al de la diputada solitaria en la negativa al carpetazo, en la que también coinciden cuatro sindicatos policiales (SUP, USP, CEP y SPP) y el inspector Carlos G. el investigador del caso que no orientó adecuadamente sus pesquisas, según se deduce del escrito de la Fiscalía.

¿Quién podría tener interés en cerrar un caso con tantos puntos de interés? No estamos ante un asunto baladí, sino ante lo que, con toda probabilidad, constituye un delito de colaboración con banda armada, quien quiera que lo haya cometido. Estamos lejos de haber llegado a un punto en el que es imposible la investigación, tal como podría deducirse de una lectura muy apresurada del escrito del fiscal. Queremos saber. La oposición, la Policía, las víctimas (a la AVT le costó 4.000 euros personarse en este asunto) y un sector muy importante de la opinión pública. El investigador principal del caso sobre el que ha caído la sombra de la sospecha, quiere que se sepa.

Es más que probable que el fiscal será partidario de reorientar una investigación infructuosa por un camino que lleve a resultados. Para qué vamos a hablar del ministro del Interior; cómo no pensar que arde en deseos de saber quién de entre sus funcionarios fue capaz de tamaña villanía (y si no lo hubo, de hacer que resplandezca el buen nombre del Cuerpo y el de todos y cada uno de sus funcionarios). El juez no tendrá interés en que descarrile ningún sumario suyo, menos aún en un momento en que tiene asunto pendiente ante el Tribunal Supremo. ¿Es causa suficiente que hayan pasado ya más de tres años de los hechos sin resultados apreciables? Los sumarios tienen una vida útil más larga que los yogures y es conclusión muy insatisfactoria un carpetazo sin que un delito grave, ciertamente cometido, termine sin procesamiento alguno, cuando son tan pocos los presuntos. El misterio de la habitación cerrada nunca es tal. O se descubre al culpable o hay truco del narrador.

No digamos en qué punto de la investigación estaríamos ya si a los largo de estos tres años se hubieran producido esas filtraciones que tantas portadas resuelven cada día a los periódicos o si se abriera el sumario para que el público satisfaga su legítima curiosidad.

Queremos saber. Hace ya más de treinta años, Baudrillard escribió en ‘Cultura y simulacro” que las masas se resisten escandalosamente a la comunicación racional. Se les da sentido, quieren espectáculo”. O por decirlo con uno de los airosos juegos de palabras de la viceprimera: el chivatazo del Faisán necesita un Ric Costa a toda costa. Más sencillamente, alguien que se coma este marrón.

19 octubre 2009

La roja insignia del valor

Santiago González

Hace ya bastantes años, cuando las opciones sexuales alternativas no gozaban de tanto prestigio como el que disfrutan hoy en día, me llamó la atención un excelente artículo de Juan Goytisolo en la difunta revista ‘Triunfo’. “Demos la vuelta de una vez a su miserable discurso”, era su título y mantenía en todo su desarrollo un tono conmiserativo y buenista hacia las personas que tienen otros gustos en materia sexual. Bastante tenían con lo suyo, no era propio de gente cabal condenarlos al ostracismo. Sólo en el último párrafo advertía el desprevenido lector que el artículos se estaba refiriendo a una minoría heterosexual en un mundo gay.



Creíamos que nuestro juez hiperactivo había enterrado el sumario del Faisán en el cajón de los sumarios perdidos, donde el sol no brilla nunca. La discreción no es la compañía más habitual del juez, azote de los dictadores vivos y aun de los difuntos, de corruptos dirigentes del PP y de capitalistas rusos. De todas estas actividades tuvimos noticia puntual por medio de los medios. Él tomaba las adecuadas para preservar el secreto de los sumarios que instruía, pero tarde o temprano el genio tiende a escaparse de la lámpara. Ya lo dejó escrito Miguel Hernández en ‘Vientos del pueblo’, aun sin conocer a nuestro héroe: “¿Quién al huracán le puso/ jamás ni yugos ni trabas/ ni quién al rayo detuvo/ prisionero en una jaula?”



Justo en el sumario de chivatazo no hubo fugas y esto alimentó la creencia de que era un sumario vacío, sin imputados o imputeados. Hagan el favor de mirar esto a la luz del candil que nos ha revelado día tras día las miserias del caso Gürtel. El Ministerio del Interior pone a investigar el chivatazo a un inspector jefe sobre el que se ciernen las sospechas del cante en sustitución del comisario que había dirigido la pesquisa con el juez Grande-Marlaska. Se puede deducir que cuando se sustituye a un policía por otro de rango inferior se muestra desdén por la investigación. Nada más incierto. Si el ministro puso en la tarea al ya famoso inspector Carlos G Punto (o viceversa) fue seguramente con la esperanza de que se derrotara al ver en el espejo la evidencia de su culpa.



Supongamos ahora que un diario nacional abriera cada día con un titular como los que siguen: “Imputado el director general de la Policía en el chivatazo a la trama financiera de ETA”, “Imputado el jefe superior de Policía del país Vasco en etc.” “Imputado un inspector de Vitoria en la trama etc.”. Ayer mismo podría haberse publicado este otro: “Imputado en el chivatazo del Bar Faisán elegido vocal de la Ejecutiva alavesa del PSE”, y lo que les rondaré.



Carlos G. fue condecorado por el Gobierno. ¿Con carácter preventivo? Así se autocondecoró Bono. Así han premiado a Obama. Recibió la distinción porque iba a detener a quienes robaron la coca en la Comisaría de Sevilla. Es mucho mejor que lo premiaran por eso que por el informe del Caso Faisán que debía de estar escribiendo aquellos días. No sería lógico que un ministro condecorase a un policía por acusar de complicidad con terroristas a un jefe superior y al director general de la Policía. Sin ningún fundamento, según el fiscal. Mucho tendría que gustarle a Rubalcaba la aporía.

17 octubre 2009

Diez años no es nada (Tango)

Santiago González

El PNV irá a la manifestación que recorrerá esta tarde San Sebastián para protestar por la detención de Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga, Rufi Etxebarria y el resto de los dirigentes abertzales. Parece que fue ayer cuando Zapatero decía que Otegi “ha hecho un discurso por la paz y abre una etapa distinta en Euskadi” y cuando el lehendakari López definía a Usabiaga como “el que corta el bacalao en la izquierda abertzale”.

Se han cumplido diez años y diez meses desde aquel 9 de enero en que Arzalluz, Garaikoetxea y Otegi posaban mano sobre mano bajo un paraguas, al arrancar la manifestación unitaria para exigir al Gobierno de Aznar el acercamiento de los presos etarras a cárceles del País Vasco.

Diez años y diez meses después, el PNV vuelve por donde solía, a hacer piña con los suyos, incluidos unos batasunos, que según Garzón vuelven a ser ‘entorno etarra’ y no ‘izquierda abertzale’ como los había considerado en el auto del 26 de enero de 2007, en el que se negó a imputar a Otegi durante el llamado ‘proceso de paz’.

Naturalmente es el suyo un nacionalismo reivindicativo insobornable, aunque perfectamente compatible con los intereses de Euskadi. Mientras sus dirigentes se manifiestan contra la política antiterrorista de Zapatero en Donostia, el inteligente Erkoreka ha concluido en Madrid la negociación para apoyarle los presupuestos 2010, no porque le parezcan una herramienta útil para hacer frente a la recesión. Será a cambio de que las normas forales sobre la fiscalidad adquieran rango de leyes, como si las Diputaciones fuesen Parlamentos, 456 millones y las políticas activas de empleo para empezar a hablar, alguna rebajilla y ¿no me va a dar usted un pañuelo para el niño?

Es verdad que la historia no se repite nunca exactamente, ya lo dijo Heráclito, y la manifestación de esta tarde podría corear un lema alusivo a la foto del 99. “No estamos todos; faltan los presos”, podría ser un grito unitario y razonablemente exacto. La foto de Arzalluz entonces, con Garaikoetxea y Otegi, y la requisitoria que aquella manifestación de Bilbao suponía para Aznar no eran incompatibles con que los cinco diputados del PNV en el Congreso hubieran votado a favor de los presupuestos del PP para 1.999 y que, diez meses después, volvieran a votar afirmativamente los de 2.000, mientras fabricaban la coartada retrospectiva de que el PNV se echó a Lizarra por culpa de la intransigencia del PP.

La presencia de los cinco burukides territoriales en la pancarta puede proporcionar una impresión engañosa, por parcial, aunque tal vez debería suscitar una reflexión al ministro del Interior y a su jefe directo: ¿Por qué hacemos pactos con estos, en vez de buscar un acuerdo nacional con el partido de la oposición? (Ver Pactos de La Moncloa).

La verdadera actitud del PNV estaba magistralmente descrita por José Hernández en los versos de ‘Martín Fierro’: “de los males que sufrimos/ hablan mucho los puebleros,/ pero hacen como los teros/ para esconder sus niditos:/ en un ‘lao’ pegan los gritos/ y en otro tienen los ‘güevos’.”

15 octubre 2009


Zelig, estadista


Santiago González

El viaje del presidente del Gobierno por el universo mundo, tenía un no sé qué de déjà vu, algo que sonaba extraordinariamente familiar. Desde el sancta sanctorum de la democracia americana, el Despacho Oval de la Casa Blanca, hasta el Museo del Holocausto de Jerusalén; desde el Muro de las Lamentaciones hasta el Mausoleo de Arafat en Ramala, todo nos era conocido.

Era Zelig. La primera secuencia de esta maravilla de Woody Allen muestra a la psiquiatra Eudora Fletcher, recorriendo en coche descubierto la Quinta Avenida. Junto a ella va quien parece Charles Lindberg después de su hazaña trasatlántica, aunque en realidad es un paciente suyo llamado Leonard Zelig, el increíble hombre cambiante, que, huyendo de los nazis y sin saber pilotar un avión, ha conseguido cruzar el Atlántico en un tiempo record y volando cabeza abajo.

También aparece vistiendo el uniforme de las SS en la presidencia de una concentración nacionalsocialista en Munich, justo detrás de Hitler. Otro plano y el fenómeno está entre dos rabinos ultraortodoxos, mientras le crecen las barbas y los tirabuzones a la vista del espectador.

La memoria de los espectadores españoles reconstruye las dos legislaturas de Zapatero como una sucesión de planos parecida. Lo vimos con las JJSS en Valencia, aceptando encantado la imposición de una keffia, el pañuelo palestino que es atavío muy propio del radicalismo juvenil. Ayer, con la misma propiedad, se dejaba imponer la kipá, el casquete ritual con que se cubren el occipucio los varones judíos en determinadas solemnidades, para depositar una ofrenda floral ante la llama perpetua del recuerdo. ¿Qué diferencia hay, después de todo, entre el Monte del Recuerdo y el más conocido entre nosotros Monte del Olvido?

No faltará quien tache de oportunismo esta facilidad para armonizar con ambiente. Falso. Se trata de la más alta expresión de la empatía, ponerse dentro de la piel del otro en el más estricto de los sentidos.

Ayer, en el libro de honor del museo del Holocausto, escribió: “Seis millones. Seis millones. Barbarie, dolor, memoria. Paz, paz”. ¿Cabe más hermoso laconismo? Esta plegaria laica depura mucho un estilo que ya mostró el 8 de mayo de 2005, en el 60 aniversario de la liberación de Mauthausen: “nunca más, nunca más, la opción totalitaria, el horror, el crimen por el crimen. Nunca más la guerra de la locura, nunca más el fascismo, el nazismo”. Aquella no fue la guerra de la locura, sino, como dijo hace unos meses su amigo Barack, en el aniversario del Día D, “todos sabemos que esa guerra fue esencial (…) la ideología nazi era el mal”.

Pero nadie puede igualarle como mediador, ni como estadista: comprende por igual a las dos partes. Y tiene experiencia acreditada en “mojarse por la paz” metáfora que empleó ayer y que habían acuñado los socialistas vascos para la negociación con ETA: “el Gobierno socialista es el que más se ha atrevido a mojarse por la paz” (M. Buen, 5-8-2006). Es verdad que aquí todavía le llueve a alguno en los alrededores del bar Faisán, pero en Oriente Próximo puede acreditar sus virtudes de estadista en un experimento con gaseosa. Aquello no tiene remedio y tampoco lo puede empeorar.

14 octubre 2009

Zp, top of the world

Santiago González

Algunos años después, frente el número 1.600 de la Avenida Pensilvania, el presidente Zapatero había de recordar el día en el que su madre respondió afirmativamente en el lecho de muerte a la pregunta de si creía que él, su hijo favorito, iba a llegar a presidente del Gobierno. Son momentos decisivos en una relación materno-filial, sólo superados en el ‘Edipo, rey’ de Sófocles, y por el cine, mayormente Pasolini y Raoul Walsh. “Look at me, mom! Top of the world!” (Mírame, mamá. ¡En la cima del mundo!) gritaba Cody Jarrett/ James Cagney en la secuencia final de ‘Al rojo vivo’.

Es consolador para una madre ver que su hijo se ha convertido en un hombre de provecho. Por eso, no hay varón que al vivir su minuto de gloria, o al menos su misterio gozoso, no haya pensado para sus adentros: “¡si mi pobre madre pudiera verme!” En la cima del mundo estuvo ayer José Luis Rodríguez Zapatero. La conjunción de las órbitas planetarias que había augurado la protoastrónoma de su partido, Hypatia de Benidorm, para el 1 de enero, se ha adelantado dos meses y medio. Ya el encuentro previo con Nancy Pelosi había producido sus efectos: "el bienestar de millones y millones de personas en todo el mundo depende de la relación de colaboración entre España, como país de la UE, y EEUU", dijo nuestro presidente con aplomo, apenas hora y media antes de entrar en el Despacho Oval.

Es verdad que no encabeza el ranking de nuestros presidentes en visitas a la Casa Blanca y que es el que más ha tardado en llegar (cinco años y medio). Le preceden: José Mª Aznar, que fue invitado dos veces por Clinton y siete por Bush Jr.; Felipe González, una vez con Reagan, tres con Bush Sr. y una con Clinton; Suárez, una vez con Carter. Calvo Sotelo no llegó a ser invitado, quizá porque sólo estuvo un año y ocho meses en el cargo.

No hubo rueda de prensa en el famoso ‘Rose Garden’ de la Casa Blanca, the top of the top, distinción que sí tuvieron recientemente el primer ministro irakí, Nouri al-Maliki y Lee Myung Bak, presidente de Corea del Sur, por poner dos ejemplos. Pero sí hubo comparecencia conjunta ante la chimenea del despacho oval, que tampoco es mal sitio, aunque lamentablemente estuviera apagada.

Fue, al decir de Elena Valenciano, “un encuentro entre iguales”, que se expresó en compromisos bilaterales tan firmes como inconcretos. Enviaremos más guardias a Afganistán y recibiremos encantados a míster Marshall cuando acabe la crisis. Aceptaremos a cuenta dos o tres presos de Guantánamo. Nuestro presidente declaró que “hemos recibido grandes lecciones históricas [de EEUU] desde los Padres Fundadores hasta el momento actual”. Hace apenas dos años creía que esas lecciones eran pasto de la derecha española: “Es lo que yo llamo el complejo retardado del nacionalismo español. Es agarrarse, para salir del rincón de la historia, sometiéndose [risas] al imperio americano. [Más risas.] (…) Es la condensación de todos los complejos ideológicos de la derecha. Es una derrota total, una entrega total del país, pero vestido de patriotismo. Es lo más contradictorio. Es lo más antipatriota.” (JLRZ en ‘Madera de Zapatero. Retrato de un presidente’. Suso de Toro, págs. 157 y 158).

Nunca es tarde, qué quieren que les diga. Enhorabuena, presidente.

12 octubre 2009

Hay un 'confite'

Santiago González

Siempre he sido un entusiasta del método deductivo: la Policía no es tonta: aquí hay colillas, luego han fumado. Esto, la Policía Judicial, que es la base, o sea, que calculen lo fino que debe de hilar la Fiscalía. Cuando un fiscal escribe en su informe que el cante lo han investigado los mismos que investigaban la financiación de ETA, es de suponer que no lo dice a humo de pajas. Si además añade que la hipótesis incriminatoria es una mera cábala policial no apoyada por ningún elemento externo y que el pasma boquilla revela a su informado algunos datos que sólo podían conocer los investigadores, porque no habían sido escritos en ningún informe, pues ya me dirán.

Cabe pensar que la Fiscalía es consciente de lo que se deduce de su escrito, aunque no esté puesto explícitamente en la papela: la mejor forma de que un investigador no encuentre una evidencia es que se ponga a mirar con insistencia al lugar en el que sabe que no la va a encontrar. Durante la larga instrucción del chivatazo del Faisán hemos creído erróneamente que el juez instructor tenía el caso durmiendo el sueño de los justos. No era verdad. Lo que pasa es que se estaba investigando a unos imputados que en estos tres años no han tenido una conversación telefónica anormal ni han dado señal ni indicio alguno de responsabilidad en el queo al etarra. Transcurrido un más que razonable periodo de tiempo en diligencias infructuosas, el fiscal concluye que no hay datos y pide el archivo de la causa.

El juez comprobará que no hay base para acusar a los investigados, por lo que muy probablemente aceptará la sugerencia del fiscal. Lo hará uno de estos días, aunque conocida la debilidad estética de Garzón por los grandes palacios barrocos, es probable que lo haga en coincidencia con otro asunto de gran interés mediático. Alguna actuación espectacular contra ETA o el hallazgo, al fin, de los huesos del poeta en el barranco de Víznar.

Dos comisarios han señalado hacia alguno de los policías que investigaron los dos asuntos. Son indicios, de acuerdo. Podrían estar movidos por las ganas de ajustar cuentas a quienes han investigado con doblez a unos compañeros, aceptémoslo. Pero esta hipótesis es la única que no desemboca en la aporía, que no choca abiertamente con el sentido común. No sería descabellado, que una vez fallida la búsqueda del confite en el lugar en que no estaba, se busque ahora en el que sí puede estar.

Un investigador debe centrarse en la causalidad, que es negar por principio la casualidad. Lo primero que piensa un policía de alguien que estaba en el lugar de los hechos es que es un posible sospechoso, no un viandante casual. Más claro aún: si anda como un pato, nada como un pato y grazna como un pato, lo más probable es que sea un pato, no una gallina afónica que haya vivido asilvestrada entre una manada de gansos salvajes.

Por lo demás, si ustedes confiaban en que la Justicia iba a hallar al responsable, debo comunicarles una noticia que cuestionaba seriamente tal posibilidad: ¡es ciega! ¿Quiere esto decir que hemos pasado tres años de balde? No. Este caso le ha servido a Garzón para encontrar la forma de calafatear sus sumarios. A partir de ahora no tendrán ni una gotera, ya verán.

10 octubre 2009

Enaltecimiento

Santiago González

Quién nos iba a decir que cinco años después, ante el auto de procesamiento, el portavoz Arnaldo Otegi había de recordar el día que inauguró lo que el presidente del Gobierno llamó ‘el proceso’.

Era el 14 de noviembre de 2004. Ante los 15.000 batasunos que llenaron Anoeta, el portavoz subió al estrado para cerrar el mitin. Cubrió con la kufiya que llevaba en la mano el atril del orador en señal de homenaje a Yasser Arafat, fallecido tres días antes en un hospital de París. Y dijo: “Hoy, un portavoz ilegal de un partido ilegal, celebra un acto ilegal”. Tenía razón. Batasuna había sido ilegalizada el 27 de marzo de 2003 por sentencia del TS en la que se ordenaba la prohibición de todos su actos. Y sin embargo, allí estaban, en un polideportivo cedido por el alcalde de San Sebastián, celebrando un mitin publicitado desde dos semanas antes, sin que la Delegación del Gobierno ni el consejero de Interior se dieran por enterados.

El orador estrella homenajeó a Arafat. La víspera se habían cumplido 30 años de la inolvidable comparecencia del líder palestino en la Asamblea de la ONU, en la que dijo: "Vengo con el fusil de combatiente de la libertad en una mano y la rama de olivo en la otra. No dejen que la rama de olivo caiga de mi mano".

Era una amenaza elíptica, pero las almas pías no pierden ocasión de embobarse con las metáforas. A casi todo el mundo debió de parecerle que Arafat ofrecía paz con una mano y libertad con la otra. Otegi parafraseó: "la izquierda abertzale se presenta hoy aquí con un ramo de olivo en la mano. Que nadie deje que se caiga al suelo." No dijo lo que escondía en la otra mano. Elipsis sobre elipsis. Supongamos que un individuo entra en un banco y le dice al cajero: “tengo una bolsa vacía en una mano y una pistola en la otra. Tú verás”. El ramo de olivo era una oferta para la constitución de dos mesas negociadoras, a buen seguro lo recuerdan ustedes, porque este mitin fue el acto fundacional de lo que el Gobierno y sus servicios de propaganda llamaron ‘el proceso de paz’. Exactamente dos meses más tarde, el portavoz ilegal escribió una carta abierta a Zapatero, proponiéndole ser “el Tony Blair español”. No se había visto nada parecido desde que la Komintern halagó los bajos instintos al mentecato de Largo Caballero llamándole “el Lenin español”.

Surtió efecto. Al día siguiente, 15 de enero, el presidente del Gobierno le respondió en un acto de su partido en San Sebastián: “Los ciudadanos saben hasta qué punto soy capaz de hacer esfuerzos por la paz que quieren los vascos y todos los españoles, que tenemos que ganar con el esfuerzo de la razón como vamos a demostrar en los próximos tiempos".

Así fue, queridos y queridas, como empezó aquel esperpento que se convirtió en la columna vertebral de la primera legislatura en la era Zapatero. Ahora, tanto tiempo después, el juez Eloy Velasco ha decretado la apertura de juicio oral a Arnaldo Otegi por enaltecimiento del terrorismo en aquel acto que tantas esperanzas suscitó en el Gobierno y sus aliados, en tantos medios de comunicación, en el vuelo de tantas togas y en tantas almas bellas. Y resulta que era un delito. Cómo no comprender la perplejidad que debe de sentir Otegi. Hay que joderse; pero es que hay que joderse, oigan.

09 octubre 2009

Corrupción ante el espejo

Santiago González

La corrupción en los partidos recuerda el juego de los hermanos Marx en ‘Sopa de Ganso’: Groucho y Chico, vestidos con idénticos camisón y gorro de dormir y con el mismo bigote pintado se copian las cucamonas frente al vano de una puerta como si un solo Marx hiciera gestos ante un espejo inexistente.

La apertura de los primeros 17.000 folios del caso proporcionan un material inabarcable, aunque la información confluye: docena y media de golfos del PP que tenían responsabilidades institucionales, han prevaricado a favor de la banda comandada por Correa y han desviado hacia sus bolsillos una cantidad de dinero público estimada en 6,3 millones de euros. Hay en la lista alcaldes, consejeros y parlamentarios autonómicos y el ex tesorero del partido.

Parece una cantidad de dinero suficiente para mejorar considerablemente el nivel de vida de los 18 beneficiarios, aunque de lo visto no pueda deducirse (por ahora) que estemos ante un caso de financiación irregular del PP, por más que la desenvoltura del agit-prop gubernamental esté a punto de acuñar el golpe definitivo contra el partido de la oposición: “ésta es, aquí se ve, la Filesa del PP”.

Los 17.000 folios han sido un acicate suficiente para sacar a Rajoy de la placidez. Los tres diputados madrileños implicados han pasado al grupo mixto, ya que no han querido devolver el acta y parece que Ricardo Costa ha sido designado candidato voluntario para comerse el marrón. Menos es nada, aunque no creo que sea suficiente.

Está Camps. No hace falta suponerle culpable de nada. Aun aceptando la hipótesis de que él se pagara los trajes de Milano, aun considerando que pudo no enterarse de los trajines que se traía su amigo Álvaro Pérez con su secretario general. “No tenía las amistades adecuadas”, era el responso laico que Philip Marlowe reza por el chófer del general Sternwood, mientras sacaban su cuerpo ahogado de la bahía de San Francisco. La responsabilidad política debería bastar para que Camps disuelva las Cortes valencianas y convoque elecciones. Como poco.

Y de él para abajo, todos los manchados por el contacto de la trama. La corrupción es otro asunto que debiera merecer política de estado, aunque a los ciudadanos no les importe tanto como la recesión y el paro. Debería abrirse un debate nacional, tarea imposible, porque ninguno de los dos partidos ve el asunto en otra perspectiva que la maza de agredir al otro.

Queremos saber. Por ejemplo, si los de la lista son los últimos beneficiarios o son comisionistas por cuenta del partido. Queremos saber si la condonación de la deuda de 6,54 millones de euros del PSC, que hizo la Caixa a finales de 2004 al primer secretari Josep Montilla, tiene algo que ver con que el ministro de Industria, José Montilla, avalara en 2005 la OPA de Gas Natural-La Caixa sobre Endesa.

Llama la atención la benevolencia social (injusta) que merece la corrupción de partido frente a la indignación (justa) que merece la que provocan los corruptos de la iniciativa privada. La corrupción de los individuos es una enfermedad grave. La de los partidos es terminal, porque es el acta de defunción de la democracia misma.

07 octubre 2009

¿Caso cerrado?

Santiago González

Viene a resultar que durante la investigación de la financiación de ETA que se desarrollaba en el 4 de mayo de 2006, un tipo que dijo ser policía se acercó al propietario del bar Faisán, en la frontera de Behobia, y le pasó un teléfono. Al otro lado de la línea, otro policía advierte al sospechoso de que ande con tiento, que tiene el teléfono controlado y que si piensa pasar la frontera con nueve botellas (millones de las antiguas pesetas en clave) lleve botellas de vino de verdad. En aquellas fechas, instruía las diligencias el juez Fernando Grande-Marlaska, por hallarse Garzón en su aventura americana.

El titular vuelve a su juzgado el 30 de junio y el caso Faisán deja de ser noticia hasta ayer mismo, al pedir la Fiscalía el sobreseimiento y archivo de la causa. Es la primera vez que una investigación del juez Garzón con gancho mediático permanece en el más riguroso secreto de sumario, sin filtraciones ni alharacas en cada diligencia. Esto demuestra que cuando quiere, puede.

Llama la atención que los autores del informe policial, sean, segúm el escrito del fiscal, “los que intervinieron en la previa investigación de la trama de financiación y formaban parte del dispositivo policial que se puso en marcha los días 3 y 4 de mayo de 2006”. Hace ya casi veinte siglos que Juvenal escribió en una de sus ‘Sátiras’: “¿Quién vigila a los vigilantes?”
El escrito considera indemostrable la culpabilidad de los tres imputados: el director general de la Policía, El jefe superior de Policía en el País Vasco, en el papel de ‘Garganta profunda’ y un inspector de Vitoria (ya ascendido a comisario), como el hombre del móvil. Uno de sus argumentos principales es que el comunicante de Elosua da a éste algún detalle que “sólo se podría saber por alguien que estuviese familiarizado muy de cerca con la investigación, ya que no se ha hecho constar en ningún informe”.

Así las cosas, tal vez la investigación debería haberse encomendado a otros agentes menos cercanos. Qué decir de las diligencias de reconocimiento: “Hasta en dos ocasiones han resultados baldías”. La primera, con álbum fotográfico; la segunda, con rueda, practicada en enero de 2009, en la que, “de forma concluyente, Elosúa no reconoció a ninguno de los componentes de la rueda, entre los que se encontraba el Inspector de Vitoria.”

O no quiso reconocer. No era una víctima tratando de reconocer a su agresor, sino un presunto delincuente tratando de no identificar a su cómplice, si de ello se iba a derivar un perjuicio para ambos.

La Fiscalía concluye que no concurren claros indicios incriminatorios que acrediten la participación de persona alguna en los hechos”, por lo que pide “el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa”. Claro que hay indicios de la participación de personas (al menos dos) en los hechos. Lo que el fiscal debió escribir es que no ha podido establecer su identidad.

La cuestión es si las van a seguir buscando o si el sobreseimiento provisional es un eufemismo que significa carpetazo. No hay muchos hitos comparables al caso Faisán en la historia de la criminalística española: el crimen de los Galindos y el asesinato de Marta del Castillo. Bueno, y el caso Redondela y el de los marqueses de Urquijo y la desparición del Nani, entre otros. Qué nivel, Maribel.
¿Caso cerrado?

Santiago González

Viene a resultar que durante la investigación de la financiación de ETA que se desarrollaba en el 4 de mayo de 2006, un tipo que dijo ser policía se acercó al propietario del bar Faisán, en la frontera de Behobia, y le pasó un teléfono. Al otro lado de la línea, otro policía advierte al sospechoso de que ande con tiento, que tiene el teléfono controlado y que si piensa pasar la frontera con nueve botellas (millones de las antiguas pesetas en clave) lleve botellas de vino de verdad. En aquellas fechas, instruía las diligencias el juez Fernando Grande-Marlaska, por hallarse Garzón en su aventura americana.

El titular vuelve a su juzgado el 30 de junio y el caso Faisán deja de ser noticia hasta ayer mismo, al pedir la Fiscalía el sobreseimiento y archivo de la causa. Es la primera vez que una investigación del juez Garzón con gancho mediático permanece en el más riguroso secreto de sumario, sin filtraciones ni alharacas en cada diligencia. Esto demuestra que cuando quiere, puede.

Llama la atención que los autores del informe policial, sean, segúm el escrito del fiscal, “los que intervinieron en la previa investigación de la trama de financiación y formaban parte del dispositivo policial que se puso en marcha los días 3 y 4 de mayo de 2006”. Hace ya casi veinte siglos que Juvenal escribió en una de sus ‘Sátiras’: “¿Quién vigila a los vigilantes?”
El escrito considera indemostrable la culpabilidad de los tres imputados: el director general de la Policía, El jefe superior de Policía en el País Vasco, en el papel de ‘Garganta profunda’ y un inspector de Vitoria (ya ascendido a comisario), como el hombre del móvil. Uno de sus argumentos principales es que el comunicante de Elosua da a éste algún detalle que “sólo se podría saber por alguien que estuviese familiarizado muy de cerca con la investigación, ya que no se ha hecho constar en ningún informe”.

Así las cosas, tal vez la investigación debería haberse encomendado a otros agentes menos cercanos. Qué decir de las diligencias de reconocimiento: “Hasta en dos ocasiones han resultados baldías”. La primera, con álbum fotográfico; la segunda, con rueda, practicada en enero de 2009, en la que, “de forma concluyente, Elosúa no reconoció a ninguno de los componentes de la rueda, entre los que se encontraba el Inspector de Vitoria.”

O no quiso reconocer. No era una víctima tratando de reconocer a su agresor, sino un presunto delincuente tratando de no identificar a su cómplice, si de ello se iba a derivar un perjuicio para ambos.

La Fiscalía concluye que no concurren claros indicios incriminatorios que acrediten la participación de persona alguna en los hechos”, por lo que pide “el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa”. Claro que hay indicios de la participación de personas (al menos dos) en los hechos. Lo que el fiscal debió escribir es que no ha podido establecer su identidad.

La cuestión es si las van a seguir buscando o si el sobreseimiento provisional es un eufemismo que significa carpetazo. No hay muchos hitos comparables al caso Faisán en la historia de la criminalística española: el crimen de los Galindos y el asesinato de Marta del Castillo. Bueno, y el caso Redondela y el de los marqueses de Urquijo y la desparición del Nani, entre otros. Qué nivel, Maribel.

05 octubre 2009

Estrellas invitadas

Santiago González

El VI Congreso del PSE se clausuró ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao con brillantez y un rotundo éxito político de Patxi López. Los más viejos del lugar no recordaban un refrendo tan alto a una gestión política: el 97,4% de los votos. Hasta la llegada de López, los suyos estaban atravesados por la maldición de los territorios históricos que los dividía, 53 contra 47% entre guipuzcoanos y vizcaínos. Lo fue con Benegas, también después con Jáuregui y más tarde con Nicolás Redondo. Ni siquiera Zapatero había llegado a tanto nivel de aceptación interna en el 36º Congreso del PSOE, celebrado cuatro meses después de haber ganado la Presidencia del Gobierno (96,1%).

López ha afrontado la reválida partidaria siete meses después de las autonómicas y la ha pasado con sobresaliente. No sólo por haber conseguido por primera vez la lehendakaritza, sino por haber gobernado desde entonces por encima de las expectativas. Este congreso, era, en consecuencia, un apoteosis de Patxi López.

Por eso, lo único inadecuado en este festival socialista fueron las estrellas invitadas. Leire Pajín el sábado, y Pepe Blanco ayer, dedicaron sus discursos a hacer vudú contra el PP de manera casi monográfica, trayendo al congreso de sus colegas vascos una reyerta que les resultaba ajena. Porque, una vez dicho todo lo anterior del lehendakari López, es preciso no olvidar que tiene su cargo gracias a la generosidad del PP, que le ha prestado los escaños que le faltaban para llegar a Ajuria Enea,-nada menos que 13,-sin reclamar ni una viceconsejería a cambio. Esto no es natural en nuestro ambiente.

El problema que plantearon Pajín y Blanco en sus intervenciones es de difícil solución: Si los del PP son unos tipos tan indignos de confianza, tan corruptos e impresentables como los retrataron el número 2 y la número 3, ¿querrá esto decir que los socialistas están dispuestos a pactar con gentuza con tal de pillar cacho? “Todo es bueno para el convento”, se justificaba el buen prior mientras cargaba una puta al hombro.


Hay algo que no cuadra en este asunto. Quizá por eso, y a pesar del estricto conrol que la organización mantuvo sobre la imagen del Congreso, con los periodistas encerrados en su corralito con un reportaje televisivo que les servían ya editado por la organización y un CD con fotos para los gráficos, las imágenes oficiales mostraron a Patxi López abstraído durante las intervenciones de los dos citados y reprimiendo a duras penas un bostezo mientras hablaba el orgullo de Benidorm.

En el PSE, el malestar inicial del pacto ha sido sustituido por la doctrina Eguiguren, a saber, es precisa una legislatura más con el PP para que le cambio arraigue. Es verdad que la ponencia inicial ha sido matizada para defender alianzas “con quienes mejor defiendan el proyecto de cambio. O sea, blanco, en botella y con una etiqueta que dice: “Central Lechera Asturiana”. Salvo que el PNV haya cambiado tanto que considere lógico haberse dejado madrugar Ajuria Enea por un partido con cinco escaños menos y se muestre dispuesto a propiciar un cambio que destierre para siempre el patrimonialismo y la obsesión identitaria que fueron sus arraigadas señas de gobierno.

04 octubre 2009

Estrellas invitadas

Santiago González

El VI Congreso del PSE se clausuró ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao con brillantez y un rotundo éxito político de Patxi López. Los más viejos del lugar no recordaban un refrendo tan alto a una gestión política: el 97,4% de los votos. Hasta la llegada de López, los suyos estaban atravesados por la maldición de los territorios históricos que los dividía, 53 contra 47% entre guipuzcoanos y vizcaínos. Lo fue con Benegas, también después con Jáuregui y más tarde con Nicolás Redondo. Ni siquiera Zapatero había llegado a tanto nivel de aceptación interna en el 36º Congreso del PSOE, celebrado cuatro meses después de haber ganado la Presidencia del Gobierno (96,1%).

López ha afrontado la reválida partidaria siete meses después de las autonómicas y la ha pasado con sobresaliente. No sólo por haber conseguido por primera vez la lehendakaritza, sino por haber gobernado desde entonces por encima de las expectativas. Este congreso, era, en consecuencia, un apoteosis de Patxi López.

Por eso, lo único inadecuado en este festival socialista fueron las estrellas invitadas. Leire Pajín el sábado, y Pepe Blanco ayer, dedicaron sus discursos a hacer vudú contra el PP de manera casi monográfica, trayendo al congreso de sus colegas vascos una reyerta que les resultaba ajena. Porque, una vez dicho todo lo anterior del lehendakari López, es preciso no olvidar que tiene su cargo gracias a la generosidad del PP, que le ha prestado los escaños que le faltaban para llegar a Ajuria Enea,-nada menos que 13,-sin reclamar ni una viceconsejería a cambio. Esto no es natural en nuestro ambiente.

El problema que plantearon Pajín y Blanco en sus intervenciones es de difícil solución: Si los del PP son unos tipos tan indignos de confianza, tan corruptos e impresentables como los retrataron el número 2 y la número 3, ¿querrá esto decir que los socialistas están dispuestos a pactar con gentuza con tal de pillar cacho? “Todo es bueno para el convento”, se justificaba el buen prior mientras cargaba una puta al hombro.

Hay algo que no cuadra en este asunto. Quizá por eso, y a pesar del estricto conrol que la organización mantuvo sobre la imagen del Congreso, con los periodistas encerrados en su corralito con un reportaje televisivo que les servían ya editado por la organización y un CD con fotos para los gráficos, las imágenes oficiales mostraron a Patxi López abstraído durante las intervenciones de los dos citados y reprimiendo a duras penas un bostezo mientras hablaba el orgullo de Benidorm.

En el PSE, el malestar inicial del pacto ha sido sustituido por la doctrina Eguiguren, a saber, es precisa una legislatura más con el PP para que le cambio arraigue. Es verdad que la ponencia inicial ha sido matizada para defender alianzas “con quienes mejor defiendan el proyecto de cambio. O sea, blanco, en botella y con una etiqueta que dice: “Central Lechera Asturiana”. Salvo que el PNV haya cambiado tanto que considere lógico haberse dejado madrugar Ajuria Enea por un partido con cinco escaños menos y se muestre dispuesto a propiciar un cambio que destierre para siempre el patrimonialismo y la obsesión identitaria que fueron sus arraigadas señas de gobierno.

02 octubre 2009

La canción del pirata

Santiago González

El castillo del Morro de Santiago de Cuba alberga un Museo de la Piratería, que es apenas una muestra de reproducciones fotográficas de grabados antiguos, organizada con criterios muy pedagógicos y algo doctrinarios. La introducción es una guía por los siglos dorados de la piratería en sus distintas modalidades y procedencias: corsarios, bucaneros, filibusteros y berberiscos. Al llegar al final del siglo XIX, los visitantes se encuentran con la Enmienda Platt, un apéndice a la Constitución cubana durante la dominación estadounidense y a partir de ahí, el imperialismo. En ese punto, el escrito hace una recapitulación del tema: “Así es como se resumen las dos grandes etapas de la historia de la piratería: la piratería clásica y la piratería contemporánea.”

No sé si se habrá actualizado el censo histórico de piratas en Cuba para incluir, no ya a los virtuales o ‘hackers’, sino a los que, entrado el siglo XXI han convertido una parte del océano Índico en una zona altamente peligrosa para la navegación y la pesca. Últimos hechos: Ayer, el atunero de Bermeo, ‘Alakrana’, fue asaltado por piratas somalíes. Defensa ha contado que se hallaba fuera del área protegida por la ‘Operación Atalanta’ y el portavoz del PNV en el Congreso ha pedido explicaciones a quienes votaron contra su iniciativa parlamentaria para incorporar a cada pesquero cuatro infantes de Marina armados. La medida es discutible. ¿Bastan cuatro infantes con armamento convencional para poner en fuga a unos piratas dotados de medios sofisticados?¿Quién les manda? ¿Irá precedido cada secuestro de un tiroteo con bajas?¿Cuál es la masa crítica de seguridad? El Gobierno, propiamente dicho, prefiere que los armadores contraten vigilantes privados. Lo mismo que en el caso precedente, pero peor. También quiere tener agrupados a los atuneros españoles para protegerlos, como ha hecho Francia con los suyos, mientras los atuneros temen que pescar en flota reduzca significativamente las capturas.

La piratería es asunto internacional que no se puede atajar mediante legislaciones nacionales. La piedad por el niño interior que hay en cada pirata somalí, tampoco resulta práctica, aunque las causas de los delincuentes gocen de mucho prestigio entre nosotros. Las web amigas han insistido en su condición de antiguos pescadores conducidos por el hambre y la desesperación hasta la piratería. Ha llegado a describírseles como nacionalistas enragés tras la esquilmación de su pesca por las potencias extranjeras o ecologistas cabreados por los vertidos tóxicos que esas mismas potencias hacen en el Índico.

La disuasión y la represión en dosis armónicas son irrenunciables desde que Julio César inauguró el método con los piratas cilicios que lo secuestraron en su juventud. Lo mismo hicieron 21 siglos después Sarkozy y Obama, tras los secuestros del ‘Le Ponant’ (abril de 2008) y de Richard Phillips, capitán del ‘Maersk Alabama’ (abril de 2009). Como se recordará, el Gobierno negoció el rescate del ‘Playa de Bakio’. Dejamos muy buena impresión a los piratas; “los españoles, unos caballeros”, se dirán entre ellos, pero el éxito les anima a repetir y el dinero que les dimos les ayuda a hacerlo con mejores medios materiales.

Polvos añejos

Santiago González

Uno de los expertos internacionales contratados por el Gobierno vasco en 1986 para elaborar un informe sobre la violencia que nos costó 600 millones de las pesetas de la época y fue depositado con mimo en un cajón, se llamaba Hans Horchem y era alemán. Este hombre, que acabó siendo contratado con el PNV como asesor de seguridad, hizo una apreciación notable tras su toma de contacto con “el problema vasco”: una de las cosas que llamó mucho su atención era que las líneas que delimitaban el terreno del juego político en Euskadi eran elásticas. Veintitrés años después la cosa sigue igual, poco más o menos.

Hernani es un pueblo de poco más de 18.000 habitantes, situado a 11 kilómetros de San Sebastián y una de las plazas fuertes del terrorismo etarra y su entorno. En las elecciones de mayo de 2007, su representación municipal quedó como sigue: ANV, 8 concejales; PSE, 3; PNV y EA, 2 cada uno; Aralar-EB, 1 y PP, 1. Aralar y Madrazo hicieron posible que Marian Beitialarrangoitia, cabeza de la lista más votada fuera uno de los 43 alcaldes de la marca blanca de Batasuna que salieron de esas elecciones.

“ANV cumple inicialmente todos los requisitos legales”, había dicho la vicepresidenta De la Vega un mes antes. “En este caso, como en todos”, añadió, “el Gobierno aplicará a rajatabla la Ley de Partidos Políticos(…) Batasuna no estará en las elecciones porque no cumple la ley". La Audiencia Nacional condenó a la alcaldesa de Hernani a un año de prisión y siete de inhabilitación por un delito de enaltecimiento del terrorismo el pasado 3 de junio y esa condena la convierte en “inelegible e incompatible”, para cargo público, según la Junta Electoral Central. Por eso, el delegado del Gobierno va a instar al Ayuntamiento la destitución de su alcaldesa.

Cabe la posibilidad de que los concejales de ANV, e incluso su tonto útil, se nieguen, lo que llevará seguramente a la Delegación del Gobierno a plantear un recurso contencioso-administrativo, según la hipótesis más probable: negarse a acatar es lo que más les sale de su natural y el recurso las da más tiempo con su alcaldesa detentando su cargo.

Tras el asesinato de Uría, la vicepresidenta anunció el 5 de diciembre de 2008 que el gobierno promovería las refomas legales necesarias para impedir que representantes de los partidos políticos ilegalizados puedan gobernar los Ayuntamientos. De tales reformas no hay noticias. Tampoco las hay de que el Ejecutivo haya instado a buscar pruebas de complicidades terroristas ayuntamiento por ayuntamiento, con el fin de poder aplicarles de uno en uno el artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local, en plan Marbella style.

Pocas dudas caben sobre la actitud del Gobierno de Zapatero hacia el terrorismo en esta legislatura, pero todo deja rastro, ay, aquellos polvos del camino, -polvos de la carretera, incluso polvos del molino que alcanzaron el vuelo de las togas durante el llamado proceso de paz. Se impone paciencia y barajar, aunque la decisión del delgado del Gobierno no es inútil. El tiempo juega en contra de ellos y estas cosas les dan mucho quehacer. Y qué pensar.

30 septiembre 2009

Gota fría, gota gorda

Santiago González

Mientras buena parte de su comunidad seguía amenazada ayer por la gota fría, Francisco Camps empezaba a sudar la gota gorda en el Debate de Política General. No se notaba mucho porque las gentes delgadas sudan poco y porque los populares valencianos han decidido afrontar el asunto con ánimo fallero y una inexplicable alegría. El presidente Camps sonreía. El secretario general, Ricardo Costa y el vicepresidente Rambla también sonreían. Recíprocamente, incluso, a pesar de esa grabación en la que se oye decir al primero: “y que le digas que éste (por Rambla) es un hijo de puta”.

Todo es interpretable, como bien ha dicho Rajoy. Hace muchos años, Antonio Burgos escribió en ‘Triunfo’ un diccionario sevillano-español, en el que había dos voces singulares: “hijoputa.-Mala persona” “hijo de la gran puta.-Mi querido amigo, Antonio, hijo de la gran puta, cuánto tiempo sin verte”.

Había signos más interpretables. La sociedad valenciana es muy dada al espectáculo, a tomar posiciones en el balcón o la tribuna, ya sea para una mascletá o un debate parlamentario. Ayer, sin embargo, la tribuna de las Cortes valencianas estaba casi desierta y Francisco Camps era un hombre apenas sostenido por una sonrisa que merecía justamente el calificativo de ortopédica.

Rajoy le había invitado a explicarse, qué menos, pero el ‘lenda’ valenciano no está por la labor y, como sucede frecuentemente a nuestros políticos cuando se ven en apuros, mostró una rara inclinación a hablar de otros asuntos. Camps sólo entró en materia tras la intervención del portavoz socialista, Ángel Luna, y lo hizo para cerrar filas y enseñar discretamente el colmillo a Rajoy: “la Comunidad Valenciana es fundamental y necesaria para que cambien las cosas en España”. Hasta en tres ocasiones dio a entender que su tierra es la llave del triunfo en unas generales, en una versión política de la célebre ‘cláusula Camps’: hago mío lo que el PSC le plantea a Zapatero.

Camps no atendió el requerimiento de su partido. En vez de ofrecer un relato alternativo al que vamos conociendo a golpe de filtración, se acogió a sagrado en los resultados electorales: "Desde que empezó todo este lío arrasamos democráticamente en las Europeas y el TSJ archivó el asunto (…) usted ya sabe lo que ocurriría si hubiese elecciones anticipadas; no sólo ganaría el PP, sino que ampliaría su mayoría claramente", dijo, entre otros argumentos de parecida inconsistencia.

Sin una explicación coherente de los hechos, Camps y su partido harían bien en renunciar al método Ollendorf que emplean para cambiar de conversación. La presunción de su inocencia penal no les exime de la obligación de dar explicaciones políticas ante el diluvio de indicios acusadores. Tener por explicaciones la maldad de Rubalcaba (con la complicidad pervertida de la Brigada de Blanqueo de Capitales al completo) supone una grave desconfianza en la capacidad intelectual de sus votantes. Tampoco cuela la idea de que todo sea fruto de un malentendido por la concurrencia fortuita de los hechos. Lo decía Billy Wilder al explicar la construcción de la trama en un guión: “casualidades, las justas, y sólo en el primer cuarto de hora”.


28 septiembre 2009

Fallo contencioso

Santiago González

El universo etarra y sus organizaciones satélites gozan de una ventaja extraordinaria frente a la democracia que combaten, mejor dicho, de dos: ellos no se sienten atados por ninguna ética y gozan de una identidad difusa que les permite atravesar por ósmosis la porosa membrana de la legalidad. El pueblo vasco canta y baila a ambos lados de los Pirineos, dicen que dijo Voltaire.

No parece que el autor de ‘Cándido’ tratara de establecer una clasificación entre cantantes y danzantes de Iparralde y Hegoalde. Lo que éste en realidad escribió fue “au pied des Pyrenées” (al pie de los Pirineos), pero el exceso de sentido tan caro al nacionalismo viene bien para este caso, porque el pueblo vasco combatiente, antaño también llamado ‘Pueblo Trabajador Vasco’, canta y baila a ambos lados de la legalidad. Sobre todo de la española, que parece más permeable; más flete, si me perdonan la coloquialidad de la expresión.

Resulta que hoy y los días 28 y 29, una de esas organizaciones del entorno, llamada Etxerat, ha convocado tres concentraciones silenciosas en Mondragón contra la política penitenciaria del Gobierno. En medio de las tres convocatorias, el sábado 27, se celebra (sic) el 34ª aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, efeméride que ha sido bautizada por sus convocantes como ‘Gudari Eguna’ (Día del Soldado vasco). Y también resulta que la Sala de lo Contencioso del TSJ del País Vasco ha anulado una resolución del Departamento de Interior que prohibía la exhibición de símbolos y lemas terroristas, así como de fotos de terroristas presos.

O sea, a ver si me explico: Etxerat será Izquierda Abertzale en la misma medida que la ilegalizada Batasuna, pero es legal y tiene derecho a manifestarse para criticar la política del Gobierno acerca de los terroristas presos. Esto, que parece el diálogo entre Samuel L. Jackson y John Travolta al principio de ‘Pulp Fiction’, respecto a la legalidad de fumar hachís en Holanda, lo admite el Gobierno vasco. Es lícita la manifestación y también el lema. Lo que no es lícito es mostrar las fotos de los presos, porque esos reclusos son terroristas y su exhibición es enaltecimiento del terrorismo y humillación para las víctimas.

En dos ocasiones anteriores ya había pasado. De la negativa verbal del Gobierno pasaron a negociarlo y se autorizaron las concentraciones sin exhibición de símbolos.

Esta vez dieron la respuesta por escrito y se vieron ante un contencioso. El tribunal no podía autorizar o denegar la exhibición de fotos, sino mantener o revocar la prohibición del Gobierno. ¿Pudo hacer otra cosa? Sin duda. Pero tal vez Interior no habría debido dar nada por sentado y mostrar al tribunal, por ejemplo, videos y fotos de las manifestaciones convocadas por Etxerat, y darle hecho el cálculo de los siglos de condena que suman con la expresión del número de asesinatos cometidos por los tipos de las fotos. O, sencillamente, considerar que la concentración no es lícita, porque lo que congrega a los manifestantes no son los lazos de parentesco con los del retrato, sino la exaltación de la banda terrorista a la que pertenecen. Son los lazos de la sangre. De la que ponen las víctimas, claro.

26 septiembre 2009

Euskadi en tres pistas

Santiago González

Ayer, 27 de septiembre, Euskadi era un circo de tres pistas. Se cumplían 34 años de las últimas ejecuciones del franquismo, dictadas por consejos de guerra sumarísimos, que condenaron a dos etarras y a tres militantes del FRAP, mediante la aplicación retroactiva del decreto ley de Prevención del Terrorismo, aprobado ‘ad hoc’ el 26 de agosto de 1975. Desde hace unos años, el entorno político de ETA celebra en esta fecha el ‘Gudari eguna’ (Día del soldado vasco). La prohibición de la Audiencia Nacional dejó en nada la efeméride.

En la segunda pista, ETA introducía algo de confusión en el ambiente al desautorizar un comunicado publicado con su firma en el diario ‘Berria’ y publicar otro en ‘Gara’. Era también el último domingo de septiembre, fecha en que el partido-guía de los vascos celebra el ‘Alderdi Eguna’ (Día del Partido), tras comprobar que el primer ‘Aberri Eguna’ (Día de la Patria) había obtenido una respuesta masiva y unitaria. El horror del nacionalismo a los consensos le llevó a instituir una fiesta en la que los suyos pudieran estar solos.

Ayer, en las campas de Foronda hubo novedades. Se echó en falta al lehendakari, un comparsa de lujo que cerraba el desfile de los teloneros y anunciaba al presidente del partido. Hay que destacar que el baranda del EBB durante 25 años fue Xabier Arzalluz y eso le daba al tema otro color. Se ponía las botas de monte y el jersey de pico y a partir de ahí el discurso se le arriscaba solo. En los alderdis tuvo aquel hombre intervenciones magistrales: “el corrusco que nos dan está hecho con el trigo de nuestros campos”. Ya para entonces, los teloneros le habían calentado a la parroquia y su intervención era el delirio.

Ayer, para empezar, no hubo teloneros, ni lehendakari y un mitin sin teloneros es como un vodevil sin cuernos. Luego, la oratoria de Iñigo Urkullu tampoco es la de Arzalluz. Así denunciaba el primero el pacto PSE-PP: “Se han casado. Son un matrimonio de conveniencia, pero se han casado”. Compárenlo con esta pieza de Arzalluz en la noche electoral de 1998: "Parece que no quieren [entrar en el Gobierno vasco]. Sacan pecho, hinchan el garganchón, mueven la alas, promueven gorjeos,... pero son ritos de apareamiento. Y, salvo excepciones, todo el mundo quiere aparearse". No hay color. Ibarretxe también dio su punto a la fiesta en el alderdi de 2003, con una gran interpretación de Bruto, matizada por la tradicional sobriedad de los actores vascos. Y sin daga; con un simple abrazo. Se acercó y le dijo: “Xabier, te queremos. Agur”. Arzalluz le miró perplejo, como preguntando: “¿es que te vas?” antes de percibir el drama y caer a los pies del busto de Sabino.

Ayer no hubo lehendakari ni guión, todo fue más soso, menos la comida y por primera vez en este siglo no se reivindicó el derecho a decidir de los vascos. Este hecho viene a subrayar el acierto de quienes pensaban que el nacionalismo no se moderaría sin su paso a la oposición. Hay que destacar el sentido del fair play del nuevo Gobierno: aún urgido por la necesidad recaudatoria, el consejero de Interior no consideró la posibilidad de colocar controles de alcoholemia a las entradas de Bilbao y Vitoria.

25 septiembre 2009

Fallo contencioso

Santiago González

El universo etarra y sus organizaciones satélites gozan de una ventaja extraordinaria frente a la democracia que combaten, mejor dicho, de dos: ellos no se sienten atados por ninguna ética y gozan de una identidad difusa que les permite atravesar por ósmosis la porosa membrana de la legalidad. El pueblo vasco canta y baila a ambos lados de los Pirineos, dicen que dijo Voltaire.

No parece que el autor de ‘Cándido’ tratara de establecer una clasificación entre cantantes y danzantes de Iparralde y Hegoalde. Lo que éste en realidad escribió fue “au pied des Pyrenées” (al pie de los Pirineos), pero el exceso de sentido tan caro al nacionalismo viene bien para este caso, porque el pueblo vasco combatiente, antaño también llamado ‘Pueblo Trabajador Vasco’, canta y baila a ambos lados de la legalidad. Sobre todo de la española, que parece más permeable; más flete, si me perdonan la coloquialidad de la expresión.

Resulta que hoy y los días 28 y 29, una de esas organizaciones del entorno, llamada Etxerat, ha convocado tres concentraciones silenciosas en Mondragón contra la política penitenciaria del Gobierno. En medio de las tres convocatorias, el sábado 27, se celebra (sic) el 34ª aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, efeméride que ha sido bautizada por sus convocantes como ‘Gudari Eguna’ (Día del Soldado vasco). Y también resulta que la Sala de lo Contencioso del TSJ del País Vasco ha anulado una resolución del Departamento de Interior que prohibía la exhibición de símbolos y lemas terroristas, así como de fotos de terroristas presos.

O sea, a ver si me explico: Etxerat será Izquierda Abertzale en la misma medida que la ilegalizada Batasuna, pero es legal y tiene derecho a manifestarse para criticar la política del Gobierno acerca de los terroristas presos. Esto, que parece el diálogo entre Samuel L. Jackson y John Travolta al principio de ‘Pulp Fiction’, respecto a la legalidad de fumar hachís en Holanda, lo admite el Gobierno vasco. Es lícita la manifestación y también el lema. Lo que no es lícito es mostrar las fotos de los presos, porque esos reclusos son terroristas y su exhibición es enaltecimiento del terrorismo y humillación para las víctimas.

En dos ocasiones anteriores ya había pasado. De la negativa verbal del Gobierno pasaron a negociarlo y se autorizaron las concentraciones sin exhibición de símbolos.

Esta vez dieron la respuesta por escrito y se vieron ante un contencioso. El tribunal no podía autorizar o denegar la exhibición de fotos, sino mantener o revocar la prohibición del Gobierno. ¿Pudo hacer otra cosa? Sin duda. Pero tal vez Interior no habría debido dar nada por sentado y mostrar al tribunal, por ejemplo, videos y fotos de las manifestaciones convocadas por Etxerat, y darle hecho el cálculo de los siglos de condena que suman con la expresión del número de asesinatos cometidos por los tipos de las fotos. O, sencillamente, considerar que la concentración no es lícita, porque lo que congrega a los manifestantes no son los lazos de parentesco con los del retrato, sino la exaltación de la banda terrorista a la que pertenecen. Son los lazos de la sangre. De la que ponen las víctimas, claro.

23 septiembre 2009

Una familia discreta

Santiago González

En ‘Johnny Palillo’, una divertida comedia de Benigni, el protagonista viaja a Palermo. En el aeropuerto lo recoge un chófer de aspecto patibulario, el vivo retrato de Luca Brasi, que le va explicando las peculiaridades locales: “lo peor de todo, la más terrible de todas las plagas, que desacredita a Sicilia a los ojos del mundo, que enfrenta a familias con familias y hermanos con hermanos ¡es el tráfico!”

En Benidorm, la plaga siciliana son las mociones de censura: madres contra hijas y viceversa. Al consumarse la de ayer no pude evitar un sentimiento de piedad hacia la familia Pajín, cruelmente atravesada por la pasión política de la madre y el sentido del deber de la hija. ¿Y el pobre señor Pajín? Su papel entre su mujer y su hija es un drama como el que reflejaba el título de una obra que Arthur Kopit escribió en los dorados años 60: ‘Oh, papá, pobre papá, mamá te ha encerrado en el armario y a mí me da tanta pena’.

Víctor Márquez Reviriego escribió una serie de brillantes crónicas en los primeros años del Congreso, en las que bautizaba a las familias políticas como especies. Las clásicas, los ‘solanáceos’ y los ‘bustélidos’, repartían a sus individuos por diferentes nidos políticos, lo que no les impedía celebrar armoniosas comidas de familia los domingos. Ellos inventaron la transversalidad.

El modelo de familia en la España de Belén Esteban son los ‘pajínidos’, actores de un melodrama de pasiones políticas e intereses urbanísticos con acompañamiento de all i oli. Ellos son una de las cinco familias que cortan el bacalao en Benidorm desde hace 20 años. A pesar de las graves divergencias que han llevado a esa madre a desobedecer al partido y a su propia hija que encarnaba la ortodoxia, no se ha oído una palabra más alta que otra, no hemos visto lo que Arcadi Espada llamó con acierto el “aire suburbial” que Leire Pajín pone en sus reyertas. Qué discreción.

Es una rareza del lío de Benidorm. Al PSOE se le van doce concejales como doce apóstoles y nadie les hace el más leve reproche. Ni una leve incomodidad porque los tránsfugas usen el apellido socialista. Todos consideran que para tránsfugas, los del PP. Lean como lo dice la hija desobedecida: “Mi partido cumple sus compromisos en todas las ocasiones, a diferencia del Partido Popular, que no los cumple nunca”.

Pajín se expresa a menudo de forma categórica, que es la que mejor transmite sus verdades apodícticas. Otra cosa es la relación de éstas con los hechos: Desde la aprobación del pacto contra los tránsfugas en 1998, se ha vulnerado en 138 ocasiones, 80 veces el PSOE y 58 el PP.

Otra particularidad es la querencia socialdemócrata por las analogías tontas. Que un vicepresidente del Gobierno y el portavoz del Grupo Parlamentario coincidan en que lo más relevante del golpe de mano pajínido en Benidorm es la moción de censura que llevó a Zaplana a la alcaldía en 1991 es admirable. Éste es un juego de trileros, pero el asalto de Zaplana a la alcaldía a lomos de tránsfuga se produjo siete años antes de que se firmara el Pacto Antitransfuguismo. Es un matiz. ¿Se unirá la familia –socialista-en coalición para las elecciones de 2.011? Es un suponer.

16 septiembre 2009

Epitafios

Santiago González

Comparecieron juntos ante los medios en el atrio de las grandes ocasiones. Allí habíamos visto al presidente anunciar la renta de emancipación junto a la entonces ministra de Vivienda esa ayuda de 210 euros para invitar a los jóvenes a instalarse por su cuenta. Allí posó con Condoleeza Rice y allí compareció ayer junto a Evo Morales, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

Es rasgo común de ambos presidentes el optimismo de la voluntad. Evo Morales acometió una reforma de Gobierno en el pasado mes de febrero que parece inspirada en la de Zapatero de 2008: aumentó el número de miembros de 17 a 20. Ninguno de los dos es partidario acérrimo de la especialización como criterio para la selección de personal. Morales nombró ministra de Justicia a Casimira Rodríguez, una empleada de la limpieza con alguna experiencia sindical. La formación diplomática de su actual Moratinos, David Choquehuanca, se produjo en la Escuela de Formación de Cuadros ‘Niceto Pérez’, en Cuba.

“No sabiendo los oficios, los haremos con respeto”, escribió León Felipe y ésa es la actitud que ambos mandatarios parecen esperar de sus colaboradores más cercanos. Podría pensarse que a Solbes le ha podido la soberbia intelectual y que Zapatero ha preferido a una vicepresidenta más bisoña para acatar órdenes, pero eso no es del todo cierto. Solbes, cuyos conocimientos de Economía están fuera de duda, ha sabido hacerse el tonto como si fuera genuino: se lo hizo con los 210 euros de Chacón, con los 400 que el presidente todavía cita como ejemplo de instrumento de política fiscal, con los 2.500 del parto universal y así.

Preguntado por su cese como diputado, Zapatero ha rozado la perfección en una respuesta con algo de epitafio: “Es un servidor público ejemplar y debemos dejarle que descanse. Tiene derecho a descansar”. Ahora que lo dice el presidente, Solbes parecía cansado. Cansado y aburrido, o sea, que si ahora va a emplear su tiempo libre en descansar y divertirse, debemos alegrarnos por él.

La explicación ha debido de parecerle insuficiente al vicepresidente tercero, que la ha complementado con sus recursos analíticos: para los compañeros que han tenido una larga carrera política, "es difícil su encaje en el trabajo parlamentario". Por eso, dijo Chaves, algunos siguen su trayectoria en el Parlamento Europeo, en la Política exterior o en la actividad privada. A falta de saber la naturaleza del trabajo en el Parlamento europeo en su opinión, lo que es jodido es volver a la mina, como hizo Gerardo Iglesias. Eso sí que es difícil de encajar y no el trabajo parlamentario.

“Es un hombre que lo ha dado todo”, ha dicho Eduardo Madina, lo que sí es una razón de peso para irse: ya no le queda nada que aportar. Luego ha puesto a limpio la respetuosa consideración del presidente hacia el descanso ajeno: para que "otra persona llegue a hacer un trabajo de diputado más activo, con savia nueva, con otras ganas". Los medios explican en coincidencia transversal que Solbes se ha ido para no votar los presupuestos de Zapatero. Puede ser. También porque tiene adónde. Descanse en paz.


14 septiembre 2009

Entre Pimlico y Consuegra

Santiago González

Lástima que el cineasta Henry Cornelius muriese hace medio siglo, porque ayer habría disfrutado mucho en el referéndum de Arenys de Munt. Cornelius dirigió en 1949 ‘Pasaporte para Pimlico’, una divertida comedia ambientada, como su propio nombre indica, en Pimlico, una pequeña comunidad ubicada en el centro mismo de Londres, en el barrio de Westminster. Se trataba de un barrio encantador, muy visitado por turistas, en el que unos vecinos encuentran en un sótano bombardeado un antiguo tratado –probablemente de Utrecht-que les lleva a cargarse de razones para declarar unilateralmente la independencia del barrio.

O sea, Arenys de Munt, un municipio de 8.023 habitantes, según el censo de 2.008, situado en la comarca de Maresme y cuyos habitantes sienten el tirón catalanista como una vida mía: el partido más votado en las últimas municipales fue IpC, con el 25,2%. Los cinco partidos catalanistas, incluido el PSC, que quedó el cuarto, sacaron el 87,4% de los votos. El PP, el 1,4%, no diré más.

Cataluña era ayer un equilibrio entre la cola de los vecinos de Arenys votando su querencia independentista y las colas de 14 kilómetros de automovilistas que habían aprovechado el puente patriótico para negar en la medida de sus posibilidades la territorialidad. El modelo de Arenys de Munt está a medio camino entre Pimlico, en la definición de objetivos, y Consuegra, en el procedimiento. Consuegra es un municipio toledano, que en el último referéndum del franquismo, para aprobar la Ley Orgánica del Estado en 1966, registró más votos afirmativos que número de habitantes censados. En el que convocó Suárez diez años más tarde para sacar adelante la Reforma Política, pasó justo al revés. Los vecinos salieron a manifestarse en masa para protestar porque hubiera ganado el ‘no’, cuando era de general conocimiento de que la mayoría de los ciudadanos había votado afirmativamente. Los resultados de Consuegra fueron anulados.

En el caso de Arenys no va a hacer falta, porque el referéndum es ilegal y los resultados están condenados a ser nulos desde el mismo momento de su convocatoria. Aunque la participación está 15 puntos por debajo de la alcanzada en el referéndum del Estatut, va a cundir el ejemplo y dentro de un mes se van a convocar otros 60. Es natural que el censo haya aumentado con los chicos (y las chicas, claro) mayores de 16: si son independientes para abortar, ¿por qué no han de poder votar la independencia?

“Voy a hacer una España tan federal que no os vais a querer ir”, dijo Zapatero a la tropa de Esquerra Republicana en plan augur. "Cuando finalicemos la reforma del Estatut, Cataluña será más España y España estará más unida", dijo el número dos del partido, Pepe Blanco. “España está más cohesionada que nunca”, explicaron, cada uno por su lado, la vicepresidenta primera del Gobierno y José Montilla. En fin, que Santa Lucía, patrona de los ciegos y las modistas, extienda su manto protector sobre el Gobierno de España y acierte a conservar la vista a sus miembros y miembras, así como esa portentosa habilidad para dar puntadas sin hilo. Y sin aguja.

08 agosto 2009



Tunearse el árbol

Santiago González

El 21 de octubre de 2007, Juan José Millás publicó en El País Semanal una entrevista con Mª Teresa Fernández de la Vega: “Más que felicidad, en mi vida tengo armonía”. En ella habló de su padre como “represaliado por el régimen anterior”. El entrevistador, que se había documentado, apuntó: “Su padre era inspector de Trabajo”. “Inspector de Trabajo, sí”, replicó ella, “y estuvo fuera de la carrera casi toda su vida, hasta los años sesenta, en que hubo una rehabilitación y volvieron a reingresarlo.”

El pasado jueves, la vicepresidenta fue presentada como “hija de un alto funcionario del franquismo” en la asamblea conjunta del Congreso y el Senado de Paraguay: “Para que quede en la Historia, quiero señalar que mi padre fue un represaliado del franquismo, no un alto funcionario del franquismo”, fueron sus primeras palabras.

No dijo verdad. Wenceslao Fernández de la Vega Lombán, fue represaliado por el franquismo y alto funcionario del régimen. El Consejo de Ministros presidido por Franco el 11 de noviembre de 1955, le nombró delegado de Trabajo en Zaragoza, a propuesta del ministro del ramo, José A. Girón de Velasco, tal como recoge La Vanguardia Española al día siguiente en su página 4. Fue cesado por el ministro Romeo Gorría el 18 de mayo de 1963. (La Vanguardia, 19 de mayo, página 76).

El interés del asunto no está en la filiación política del padre, sino en la mentira de la hija, en los curiosos mecanismos que la llevan a tunearse el árbol genealógico y en la paradoja de que la izquierda se vea tan prisionera de sus preocupaciones heráldicas. Los franceses ya habían visto algo de esto hace 15 años en una película de Jean Jacques Zilberman, ‘No todo el mundo puede presumir de haber tenido unos padres comunistas’.

Ya entre nosotros, el ex-ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo, hijo del jefe local del Movimiento en Arenas de San Pedro, incurrió en alteridad notable al afirmar: “tuvimos que luchar contra los padres y ahora nos toca luchar contra los hijos”. El presidente del Gobierno sólo se ha referido a su abuelo franquista, el único que conoció, en el encomiable retrato que le hizo Suso de Toro en ‘Madera de Zapatero. Retrato de un presidente’. Y lo hace con cierto distanciamiento: “el padre de mi madre, el abuelo de Valladolid”, para endosárselo a su hermano Juan, que “pasó allí largas temporadas”.

El caso es que la vicepresidenta tuvo que ver muchas veces entre los seis y los 14 años de su edad a su padre con el uniforme de las fiestas señaladas: camisa azul, corbata negra y chaqueta blanca. Cabe la posibilidad de que la niña Mª Teresa confundiera el azul mahón de la camisa de su padre: “mi papá sí que es obrero, que se viste de buzo hasta los domingos”. No es un error descabellado y los extremeños se tocan, según el título de Muñoz Seca. El mismísimo fundador de la Falange explicó en 1934 el porqué de la camisa azul: “un color neto, entero, serio y proletario”.

También puede ser que considere el cese de su padre en el 63 como una represalia franquista. ¿Mentiras? No; es que la izquierda, nuestra izquierda, puesta a elegir entre el ideal y la verdad, elige siempre el ideal.


20 julio 2009




Cambio de criterio

Santiago González

Hay cosas sobre las que el lector debe tener aviso: los Reyes Magos son los padres y los magistrados del tribunal Constitucional, los partidos políticos. A lo largo de los últimos años bastaba preguntar de parte de quién estaba cada uno de los magistrados en la boda para conocer por adelantado el sentido de su voto. Ha pasado ya más de año y medio desde que terminó el mandato de cuatro de ellos, incluida la presidenta, pero la falta de acuerdo y el equilibrio inestable entre miembros progresistas y conservadores sobre el vacío del Estatut ha aconsejado al partido del Gobierno y al principal de la oposición, ignorar su condición caducifolia e impedir la renovación de sus cargos.
No es por alarmar, pero el Tribunal lleva más de tres años enredado en el Estatut y según hemos sabido todavía puede estar lejos el consenso. La ponente de la sentencia estaba en su tercer borrador cuando empezó a depurar el texto de fundamentos jurídicos y citas de jurisprudencia, que son el armazón de las sentencias y las dotan de solidez. En total, unos cien folios. Lo que se pierde en solidez jurídica se gana en soltura literaria, no se puede tener todo. Por otra parte, y a la hora de avalar algo como el Estatut, es mejor no dejar rastros.

La ponente de la sentencia es la magistrada granadina Elisa Pérez Vera, era en los años 90 fue presidenta del Consejo Consultivo de Andalucía con el apoyo del único partido que podía apoyarla para ocupar un cargo en territorio Chaves y que podía llevarla hasta el TC.

En su cargo anterior elaboró en 1996 un dictamen aconsejando a la Junta de Andalucía recurrir el sistema de financiación del Majestic, consistente en ceder el 30% del IRPF. Creía entonces la presidenta consultiva que los impuestos han de quedar en manos del Estado, porque su cesión a las Autonomías supondría “una redistribución en sentido opuesto al que pretende la Constitución” y daría como resultado “la explotación fiscal de unas comunidades por otras.”

Puede asombrar a quienes no estén familiarizados con las sutilezas de los razonamientos jurídicos (y no hablemos de los económicos) que ceder el 30% de un impuesto suponga un elemento de desigualdad, pero ceder el 50% no lo sea. Aquí habría de tenerse en cuenta que el primero era Aznar y el que cede el 50%, Rodríguez Zapatero. Entre un presidente de derechas y otro de izquierdas, ¿hace falta decir quién de los dos es más partidario de la solidaridad?

Éste es un nivel de razonamiento muy generalizado en la España de hoy. Aproximadamente la mitad de nuestros conciudadanos procede como la ponente y aligera cuanto puede sus opiniones de argumentos y trampas intelectuales.

Lástima que sólo falten 16 meses para termine el mandato de Pérez Vera y otros dos miembros del Tribunal, y cuanto más tiempo pase, más irremediable será el desastre. Mucho hemos hablado y escrito sobre el precio pagado a Cataluña (y más que lo haremos cuando tengamos datos) pero el precio verdaderamente insoportable para el Estado va a ser el descrédito de una institución tan importante como el Tribunal Constitucional. Ojalá sus miembros lo teman más que a las broncas de la vicepresidenta.

17 julio 2009




Teorema

Santiago González

El conseller de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, compareció ayer ante los medios para explicarnos la buena nueva de la financiación y, ya de paso, afear a Convergencia sus críticas al nuevo modelo. No podía quedarse en la bondad intrínseca de los 3.855 millones adicionales que le han caído a Cataluña de los once mil y pico que el Gobierno va a distribuir entre las autonomías. Perdonará el lector que no concrete el pico, pero es que todo este cálculo han debido de encargarlo al reputado ojo clínico del profesor Buen Cubero. Cuando todos los lehendas acaben de hacer sus cálculos, nos encontraremos con el teorema Zapatero, que los escolares del mañana aprenderán a su paso por la ESO: “la suma de las partes de un todo será siempre superior al 100% y el que venga detrás, que arree”. Dirán ustedes que no es posible, pero el milagro de los laicos es el déficit y bebe en fuentes eclécticas. La mismísima vicepresidenta Salgado, en exquisita entrevista de ‘Vogue’ que hoy sale a los kioscos, manifiesta su fe en “la multiplicación de los panes y los peces” y en la elasticidad del euro.

A ver quién se arriesga a decir que su comunidad queda en peor posición relativa con el nuevo sistema. Según los cálculos aproximados que publicaba ayer este periódico, la última de la lista en ingresos por habitante es Cantabria, y se daba por satisfecha. Pero pensemos en Cataluña, que encabezaba el ranking. Mal podía afirmar Castells que está muy contento con los 3.855 millones, sin que ERC le recuerde que gracias a ellos, y que si por el PSC y Saura fuese, se habrían quedado en los 3.100 que ofrecía Elena Salgado. Tal vez por eso dijo ayer que Cataluña podría llegar a recibir 4.028 millones en 2.012, si se mantiene el cálculo del crecimiento anual de los ingresos tributarios en el 3%.

Qué gran momento para que Maragall repitiera su frase histórica: “Vostés tenen un problema i aquest problema es diu 3%”, porque el año tomado como base para el cálculo ha sido 2007, en el que los ingresos tributarios alcanzaron en España su techo histórico. Ni 2008, ni 2009, ni las previsiones para 2010 permiten semejantes fantasías.
Mientras, las banalidades que apuntalan intelectualmente el pensamiento Zapatero han sido repetidas con implacable disciplina. Hasta Chaves, ese subsecretario con rango de vicepresidente, ha intervenido por primera vez en un asunto cuya gestión tendría que haber sido competencia muy principal de su cargo. Y lo ha hecho para decir que la presidenta de la Comunidad de Madrid padece “catalanofobia y andalucifobia”.

El mejor estilo de Pujol, ese uso incomparable de la sinécdoque, el arte de asumirse como el todo, siendo parte, el improbable intento de representar lo general desde su particularismo infranqueable. Lo que no pueden pedir es que Carod-Rovira le caiga bien a nadie, salvo a su familia. Bueno, cada cual tiene su modelo. Tal como decía Woody Allen en uno de sus monólogos: “Vi ‘El halcón maltés’ cuando tenía 12 años. Desde el primer momento supe que quería parecerme a Peter Lorre. La idea de convertirme en un ser afeminado y lloriqueante, en una especie de comadreja grasienta me atrajo enormemente”.

15 julio 2009

Financiar la igualdad



Santiago González

El presidente del Gobierno cree que el estado autonómico es en sí mismo un factor de corrección de las desigualdades entre los españoles. Así lo ha dicho en repetidas ocasiones. La última, el 13 de mayo pasado, fiesta de la Virgen de Fátima, (dicho sea sin ánimo de señalar) en el Debate sobre el Estado de la Nación: “El centralismo (…) es lo que más desigualdad territorial ha provocado (…) El Estado de las Autonomías ha facilitado un acortamiento de las distancias de renta per cápita entre nuestras CCAA”. Rosa Díez trató de explicarle la relación causal sin gran provecho: “ni el centralismo ni la autonomía garantizan la igualdad. La igualdad la garantizan las políticas redistributivas” (Diario de Sesiones del Congreso).

Él no ha visto la necesidad de orientar la financiación a un fin que ya cumplen las Autonomías de por sí. Lógico que haya buscado otros objetivos, como aliviar su soledad parlamentaria y discriminar positivamente las tierras que le dan los votos. Tampoco es de extrañar que dirigentes con menos predicamento y estudios, como el president Montilla, tengan ideas alternativas sobre la solidaridad: “Defiendo la solidaridad pero no es razonable que los que dan más reciban menos...” dijo hace poco más de un año en la Moncloa. Afortunadamente, en los tiempos en que España recibía el maná de los fondos europeos, no prevaleció en la Europa rica un criterio parecido al de Montilla, porque aquellos fondos que tan bien nos vinieron, se habrían quedado en Alemania o Francia.

El presidente, intelectual y moralmente hablando, vive al día. Seguramente somos los únicos demócratas europeos a quienes sus gobernantes niegan una explicación sobre cómo gastan su dinero. La vicepresidenta Salgado no cree que todas las CCAA van a quedar por encima de la media, como anunció el presidente. Cataluña sí, pero no van a dar cifras. Han decidido sumar los quebrados sin reducirlos a común denominador, para que nadie sepa qué sumamos. Ojos que no ven. Los autonómicos podrán sacar pecho, que el Gobierno les dejará mentir, para que no queden como unos pringados ante sus iguales.

¿Recuerdan ustedes cuando el Gobierno consideraba razonable la exigencia catalana de dar a conocer las balanzas fiscales? Hasta ahí llegó la transparencia. En esas balanzas nunca se anotó la gran deuda que la España rica contrajo con regiones que se despoblaban de mano de obra joven y barata, creadora de riqueza en los tres centros industriales: Cataluña, Madrid y el País Vasco, que aquí no cuenta, porque ya tiene sus propios privilegios. Tal vez en Iznájar perdieron un buen alcalde para dar a Cataluña un mal president, nunca se sabe. La población que quedaba era, además, un mercado cautivo para sus manufacturas, negocio redondo.

En la primera mitad de los 80, Borrell fue requerido por Victoria Prego en un programa de la tele para definir en un minuto qué era para él el socialismo, a lo que el entrevistado repuso que le sobraba tiempo: “el socialismo es la pasión por la igualdad”. Faltaban 25 años para que Zapatero pusiera el nombre del concepto apasionado al Ministerio de la Propiedad Conmutativa. La igualdad era esto.


13 julio 2009

III. LA PRIMERA ASAMBLEA DE LOS ESTADOS DE PINGUINIA



-Hijo mío -dijo el anciano Mael al monje Bulloch-, ya es hora de hacer enumeración de los pingüinos e inscribir el nombre de cada uno en un cuaderno.

-Nada más urgente -respondía Bulloch-; no es posible administrar un pueblo sin este requisito. Al instante, el apóstol, con ayuda de doce monjes, procedió a reseñar el pueblo.

Y el anciano Mael dijo después:

-Ahora que ya tenemos un registro de todos los habitantes, conviene, hijo mío, establecer un impuesto justo para atender a los gastos públicos y al sostenimiento de la abadía. Cada cual debe contribuir según sus recursos.

Convocad a los ancianos de Alca, y de acuerdo con ellos estableceremos el impuesto. Los ancianos convocados se reunieron, en número de treinta, en el patio del monasterio de madera, a la sombra del sicomoro.

Aquéllas fueron las primeras Cortes de Pingüinia, en sus tres cuartas partes las formaban los hacendados: campesinos de la Surella y del Glange Greatauk, por ser el más noble de los pingüinos, sentóse en la piedra más alta.

El venerable Mael, sentado entre sus monjes, pronunció estas palabras:

-El Señor da, cuando le place, riquezas a los hombres, o se las quita. Os he reunido para señalar al pueblo las contribuciones indispensables que deben sufragar los gastos públicos y el sostenimiento de la abadía. Estimo que ha de contribuir cada uno conforme a su riqueza: el que tenga cien vacas dará diez, y el que tenga diez dará una.

Cuando el santo varón hubo hablado, Morio, uno de los más ricos labradores, levantóse y dijo:

-Venerable Mael y padre mío, considero justo que contribuyamos a los gastos públicos y a las atenciones de la Iglesia. Por lo que a mí se refiere, estoy dispuesto a despojarme de todo lo que poseo en interés de mis hermanos pingüinos, y si fuese necesario, daría de buena voluntad hasta mi camisa. Todos los ancianos del pueblo están dispuestos, como yo, a sacrificar sus bienes, y no se debe poner en duda su abnegación. Es preciso atender únicamente al interés público, acordar lo más conveniente, y lo más conveniente, padre mío, lo que el interés público exige, es no pedir mucho a los que tienen mucho, porque entonces los ricos serían menos ricos, y los pobres, más pobres. Los pobres viven de la hacienda de los ricos, por lo cual es sagrada, y no respetarla sería una maldad inútil. Si pedís a los ricos, no conseguiréis gran provecho,

porque son pocos, y, en cambio, los privaréis de todos los recursos, hundiréis al país en la miseria, mientras que si pedís un poco de ayuda a cada habitante, a todos por igual, sin reparar en sus bienes, recogeréis lo necesario para las cargas públicas y no hará falta inquirir lo que posee cada ciudadano, investigación odiosa y vejatoria. Si pedís a todos igualmente, levemente, favorecéis a los pobres, puesto que les quedarán los bienes de los ricos.

¿Y cómo sería posible fijar un impuesto proporcional a la riqueza? Ayer tenía yo doscientos bueyes; hoy sólo tengo sesenta; mañana tendré ciento. Cluñic tiene tres vacas enfermas. Nicclu tiene dos robustas y gordas. ¿Quién es más rico? Las señales de la opulencia son engañosas. Lo único cierto es que todos comen y beben. Imponed a las gentes conforme a lo que consumen. Es lo prudente y lo justo.

Así habló Morio, y los ancianos le aplaudieron.

-Pido que se grabe este discurso en planchas de bronce -dijo Bulloch-. Está dictado para lo por venir. Dentro de quince siglos, los mejores entre los pingüinos no hablarán de otro modo.

Los ancianos aplaudían, aun cuando Greatauk, puesta la mano sobre el puño de su espada, hizo esta breve declaración:

-Soy noble, y, por tanto, no contribuiré. Admitir un impuesto es propio de gente plebeya. Que pague la canalla.

Nadie le replicó, y los ancianos desfilaron en silencio.

Como en Roma, se rehizo el censo cada cinco años, y de aquel modo advirtióse que la población aumentaba rápidamente. Aun cuando los niños muriesen en maravillosa abundancia y el hambre y la peste despoblaran con perfecta regularidad ciudades enteras, nuevos pingüinos cada vez más numerosos contribuían con su miseria privada a la prosperidad pública.

10 julio 2009

Divino tesoro

Santiago González

Leire Pajín y Eduardo Madina son dos jóvenes dirigentes socialistas que participaron ayer junto al senior Marcelino Iglesias en la Escuela de Verano Jaime Vera. Hablaron de lo divino y lo humano, de la central de Garoña y el aborto, todo en términos muy desprejuiciados, intelectualmente hablando. Salvo por la presencia del ‘lenda’ aragonés, era una charla de jóvenes y para jóvenes, ya se pueden hacer idea del tono y el ambiente. Esto no es de ahora, en los primerísimos 80, Alfonso Guerra marcaba tarea a las JJSS en la clausura de un Congreso: “La misión de la Juventudes es poner al partido al borde del precipicio”, en lo que a uno le pareció ya por entonces un coqueteo con la catástrofe, un paripé de suicidio histérico, una insensata reformulación del ‘vivere pericolosamente’. ¿Y empujar después?

“Me irrita la demagogia”, dijo la secre de Organización. Es muy probable que también la irriten el sectarismo y la ignorancia, que la alteridad es práctica de mucho prestigio en nuestro tiempo. La demagogia es la del PP por oponerse al cierre de Garoña y ser partidario de la energía nuclear, aunque "no dice dónde construiría las centrales y dónde enterraría los residuos". Esto lo dice 48 horas después de que el ministro de Industria de su partido haya anunciado que después del verano saldrá el concurso para acoger el Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares, y que habrá bofetadas entre los alcaldes para acogerlo.

Es Pajín una de esas plusmarcas que tanto gustan al presidente del Gobierno. Fue la diputada más joven del Congreso en la VII Legislatura, elegida por Alicante, la misma circunscripción que llevó a las Cortes a Rodolfo Llopis en las elecciones del Frente Popular, febrero del 36. El nombre no le sonaba entonces a quien estaba llamada a ser la número tres del PSOE, una Margarita Nelken con menos lecturas, aunque no menos combativa.

Más retadora ella, los dos coincidieron en que los populares no se van a atrever a mantener Garoña: el PP critica las leyes, pero luego las usa (versión Madina) o el PP recurre al Tribunal Constitucional leyes que "cambian este país", pero cuando llega al Gobierno, "no las tumba" (según Pajín). Es un error que acepten la mayor: el supuesto de que el PP va a ganar en 2012. ¿Es condenable, por otra parte, que un partido critique las leyes durante su elaboración y luego las acate? ¿No es una prueba de talante democrático que acepte las normas que pasan el control del TC, incluso si las ha recurrido él?

Impresiona leer que dos dirigentes principales del partido que gobierna muestren tan poca cualificación, que Madina crea en una salida “ideológica” a la crisis –es más normal si se considera que para Zapatero “la economía es un estado de ánimo”- y que Pajín dijera que esta legislatura será la de “la revolución del modelo económico”. Con cuatro millones de parados. ¡Virgen santa, qué añoranza de Guerra! Sí, sí, de Juan.

Ella salió diputada, ya está dicho, por la misma circunscripción que Llopis y él ocupó el mismo lugar en la misma lista que en 1977 llevó al Congreso a Nicolás Redondo Urbieta. Hay que joderse. Y, como decía el maestro Umbral, “agarrarse, para no caerse”.

08 julio 2009

Una jugada habilidosa

Santiago González

El PNV ha dirigido a todos los partidos vascos y en especial al PSE una oferta de colaboración para dotar a la política vasca de estabilidad institucional, con un argumento difícilmente rebatible: "es imprescindible contar con unas instituciones fuertes y con unos presupuestos adecuados" para permitir "a las instituciones vascas hacer un esfuerzo inversor que reactive la economía, cree empleo y que redunde en beneficio de los ciudadanos y ciudadanas de este país y de su tejido económico".

Fiel a sí mismo, el partido-guía de los verdaderos vascos actúa como si tuviera plena validez la promesa de Ibarretxe: “seguiremos dirigiendo este país sea desde donde sea”. Se puede intentar, las cosas como son, lo que pasa es que el país no suele obedecerte si no lo haces desde el Gobierno. Por eso ha dirigido su oferta a todos los partidos vascos en lugar de dirigírsela al único que le interesa, al PSE.

Qué pueden haber visto los burukides en la evolución de la crisis durante la última semana para haber llegado ayer a la conclusión de que hace falta un pacto para la inversión, la reactivación de la economía y la creación de empleo, es cuestión muy misteriosa. Los datos del empleo en el pasado mes de junio son mejores que los de mayo y no digamos con respecto a los de abril.

¿Y si no fuera por la crisis? El PNV había asumido que en este mes de julio se iba a producir la moción de censura contra su diputado general de Alava, Xabier Agirre, y han hecho un movimiento inteligente, seguramente el primero desde la noche triste del 1-M. Los socialistas vascos estaban algo remisos a dar un paso como ese, aunque había división de opiniones. La idea contaba con más partidarios entre los socialsitas guipuzcoanos y vizcaínos que entre los alaveses, y aun entre estos había división de opiniones. La moción también tenía más urgencia para los populares alaveses que para el resto de sus conmilitones.

El PP debería haber ofrecido un papel estelar en la moción de censura al secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto. Él, artífice de la estrategia que dio la Diputación al tercer partido alavés, era el hombre adecuado para la estrategia contraria. El PNV, que es un partido confesional habría aceptado con mansedumbre creyente la deposición de su diputado general: “El señor (Prieto) nos lo dio; el señor (Prieto) nos lo quitó. Bendito sea su santo nombre”.

La oferta del PNV tiene para López el atractivo de la centralidad política, amén de las ventajas que verá en ella Zapatero, que ha aceptado la soledad en el Congreso por tener un lehendakari amigo, pero que verá una manera de hacer un trato ventajoso con el PNV: yo te acepto el pacto de estabilidad institucional y no te muevo de la Diputación, pero no sería lógico que si le apruebas los presupuestos a López, porque lo exige la crisis económica, te vayas a negar a aprobar los míos en el Congreso exactamente por la misma razón. Si hay que pagar algo se paga, que al presidente le gusta abonar con pasta las peculiaridades de la España plural y diversa.

De momento, el PNV ha hecho una maniobra de diseño fino y ha colocado la pelota en el terreno del Gobierno y su socio. No estábamos acostumbrados, Laus Deo.

06 julio 2009

Escuela de calor

Santiago González

Hay asuntos, y sobre todo auditorios, ante los que el presidente consigue sacar lo mejor de sí mismo. Uno de estos públicos lo forman los ecologistas. Otro, los jóvenes y un tercero, las mujeres. Los tres se dieron cita ayer en Galapagar con motivo de la inauguración de la Escuela de Verano Jaime Vera. Había una cierta paridad, eran jóvenes socialistas y, por tanto, concienciados. Tuvo discurso sobre casi todo, salvo la financiación: el aborto, el pacifismo, la economía (que va a mejor), el CNI, y, por supuesto Garoña y el asunto nuclear.

“Soy el más antinuclear del Gobierno”, proclamó Zapatero a mediados de junio de 2005 ante los representantes de los principales movimientos ecologistas y la ministra Narbona. “Se notó que le interesa el medio ambiente”, comentó en tono aprobatorio el director de Greenpeace Juan López de Uralde.

Ayer, ante un auditorio como el descrito, Zapatero se vino arriba: "Sin referirme al poder de los poderosos, en el Gobierno que presido la autonomía en la decisión es absoluta. Nada ni nadie va afectar a lo que es cumplir el programa electoral y lo que es la decisión del presidente del Gobierno". La señal de que el presidente se está recreando en la faena es casi siempre perifrástica: “lo que es cumplir” y “lo que es la decisión”, en vez de decir, sencillamente, “el cumplimiento” y “la decisión”.

Es muy creíble, en cambio, que nada ni nadie van a afectar su decisión. Ni siquiera el programa electoral del PSOE 2008, que no obliga en modo alguno al cierre de la central, las leyes de la física o, más sencillamente, realidad. Hace justamente 18 días, se soltó el pelo en Las Mañanas de la Cuatro y describió el estado del arte. Donde él dijo “sólo hay una central nuclear en construcción en el mundo. Está en Finlandia”, Nuclenor, la empresa propietaria de Garoña, le corregía: “en el mundo hay actualmente 50 centrales en construcción y 51 en proyecto” y así con otras cuatro afirmaciones rotundas basadas en datos apócrifos, en tiempos en los que cualquiera tiene los hechos a un ‘click’ de ratón.

El presidente, y una parte de sus partidarios no confían en el criterio de autoridad, aun en asuntos científicos complejos que se escapan a sus conocimientos. Este fin de semana, una televisión encuestaba a las bases del valle de Tobalina. Una mujer sin especial cualificación expuso su criterio: “la central es peligrosa, diga lo que diga el Consejo de Seguridad Nuclear”. Lo mismo parece pensar el presidente, pese a que el citado órgano está formado por expertos altamente cualificados, la mitad de los cuales han sido designados por el partido del Gobierno.

Tal vez debería pensar qué hacer con el C.S.N.: disolverlo o poner a su frente al cineasta Fernando Colomo. En su lugar va a hacer una ley para tratar de establecer qué es vida útil y qué vida programada, como si cupiera confusión entre los dos conceptos. Bueno, sí cabe. Vida útil de una central es la que le permite el presidente del Gobierno. En este caso, 42 años. Los 40 quedaban demasiado cerca de las elecciones de 2012 y de los encarecimientos del recibo de la luz que nos esperan. No sé si me explico.

24 junio 2009

Ángeles de la guarda

Santiago González


La levedad conceptual del secretario de Estado de Interior ha explicado el misterioso asunto de la escolta de Rajoy con una frase ininteligible: “La seguridad se ha garantizado en todos sus desplazamientos”. ¿Qué habrá querido decir? Porque los hechos son que sus dos últimos viajes, a Varsovia y Bruselas, los ha hecho ya sin escolta. Una explicación posible: los escoltas son los ángeles de la guarda de los laicos. Por eso hay que reservarlos para los republicanos. El jefe de la oposición, que lleve una estampita de los Ángeles Custodios, patronos del Cuerpo Nacional de Policía. Dios conoce a los suyos y ya se encargará de que le acompañen y le den protección en tierra de gentiles.

Invocamos la seguridad para justificar nuestros dispendios, y la austeridad para escatimar la seguridad de nuestros adversarios. En todo gobernante hay una voluntad de ser como el PNV de los últimos 30 años: disfrutar del Gobierno, mientras llevan escolta los políticos de la oposición. La cosa es mejor aún si las circunstancias permiten quitársela, porque así se engallan menos, no van tan jacarandosos por la calle. Durante la tregua 1998-1999, el viceconsejero de Interior del Gobierno vasco, José Miguel Martiarena, ordenó retirar la escolta a los dirigentes del PP. La consiguiente protesta de los populares fue acogida por Arzalluz con desdén, acusándoles de victimistas: “es una actitud poco varonil y, para mí, muy poco política”, decía con sus escoltas a pocos metros.

Puede que la escolta no sea una cuestión de seguridad, sino un atributo externo del mando, un signo de poderío.” ¡Ené, con escolta, qué importante!”, dijo la interventora del PNV en un colegio de Rentería a un concejal de la oposición que fue a votar acompañado. ¿Por qué le vamos a poner escolta a Rajoy, para que vaya marcando paquete por Europa? El ministro de Fomento preguntó retóricamente al PP en un mitin si le parecen muchos o pocos los 51 agentes, 51 sueldos, que nos cuesta la seguridad de Aznar. ¿De dónde saca pa’ tanto como destaca? Es necesario recordar aquí que ETA no ha atentado contra ningún presidente del Gobierno en democracia; sí contra un jefe de la oposición. Precisamente contra José Mª Aznar, el 19 de abril de 1995. Debió de ser muy poca cosa, porque el presidente del Gobierno no se creyó obligado a telefonearlo.

Hay un problema adicional en esto: ¿Quién le dio a Blanco datos sobre la seguridad de Aznar? En un país serio, una información así no sale de los labios del ministro del Interior. ¿De qué hablan estos en los Consejos de Ministros y Ministras?

Un juez italiano ha dicho que Berlusconi puede usar el avión oficial cuando quiera y para lo que quiera. Basta con que él vaya dentro. Hace falta que nos aclaremos aquí y sepamos por qué la seguridad de Rajoy está garantizada en vuelos de línea regular sin escolta, cuando va a reuniones con los jefes del PPE y la de otros no, si esto es asunto menos público que el del presidente yendo a un mitin partidista o de compras a Harrod’s con su familia. O el del director del CNI cuando se llevaba a cinco agentes para que lo protegieran de los afamados peces-vela senegaleses. Por qué Rajoy no y Zapatero sí.

22 junio 2009

El tambor de Sastre

Santiago González

Alfonso Sastre es, amén de dramaturgo, escribidor de periódicos. En 1980 escribió en El País un largo artículo seriado, “Ni humanismo ni terror”, en cuyo título quedaba definido un campo moral entre los extremos rechados para la virtuosa violencia revolucionaria. La serie provocó respuesta de intelectuales como Francisco Ayala y José Ramón Recalde. El problema metodológico de Sastre, venía a escribir Recalde, es que una vez aceptadas las afirmaciones que propone como verdades axiomáticas, “las consecuencias son inevitables”.

Tenía más razón de lo que suponía. Las consecuencias iban más allá de las conclusiones que el propio Sastre extraía en sus artículos. En 1987 escribió una requisitoria contra el periodista Luis del Olmo, contra el que, años más tarde, el monopolio de la violencia revolucionaria en Euskadi atentó hasta en siete ocasiones. La misma ETA atentó el 14 de septiembre de 2000 contra Recalde, que pudo salvar la vida con un tiro en la mandíbula.

Ayer publicó otro artículo en ‘Gara’. El asesinato de Puelles, las imágenes del coche ardiendo con su cuerpo dentro, abriendo los informativos de TV eran tratadas como una metáfora del ‘conflicto’. El resto se apoyaba en la siguiente frase, extraída de El Correo: «Iturgaiz cree que Iniciativa ha dejado con el culo al aire al Constitucional y pide fumigar a los acólitos de la banda». Ha dicho ‘fumigar’ y Sastre interpreta literalmente que añora las cámaras de gas de los campos nazis. En buena lógica, tendría que haber dedicado un par de párrafos a negar que él o alguien de su lista hayan bajado los gayumbos o las bragas a los miembros y miembras del Tribunal Constitucional.

No se podrá saber si los atentados contra Recalde y Del Olmo guardan relación con sus artículos, ni si ETA habrá tomado alguna decisión sobre Iturgaiz desde ayer mismo. Es probable que no. La única característica que comparten los tres citados es pertenecer a la sociedad que no se calla ante los amigos de Sastre y esa es causa suficiente para figurar en sus listas. La función de sus escritos es, en todo caso, producir el ruido desagradable de los tambores destensados que acompañaban al reo hasta el cadalso –cajas destempladas-en algunas ejecuciones.

Familiares de Puelles y autoridades se congregaron el sábado en Arrigorriaga, bajo la mancha rectangular que en el encalado de la pared ha dejado una placa en la que decía ‘Argala Enparantza’. Todavía figura con ese nombre en la web del Consistorio y en el Callejero municipal.

Argala era amigo de Sastre y de su esposa, Eva Forest. Ella le había buscado cobijo en 1973, cuando el comando Txikia preparaba el asesinato de Carrero Blanco. Forest fue la publicista del magnicidio con el seudónimo de Julen Aguirre. Su casa volvió a ser base logística de ETA para el atentado que el viernes, 13 de septiembre de 1974 costó la vida a 12 personas en la cafetería Rolando, una docena de metáforas de golpe. Para completar el retrato del matrimonio Sastre-Forest hay que leer dos libros de la feminista Lidia Falcón, testigo privilegiada de aquella lamentable historia: ‘Es largo esperar callado’ y ‘Viernes y 13 en la calle del Correo’.



20 junio 2009

Palabras de lehendakari

Santiago González

Habían pasado 198 días desde el penúltimo asesinato terrorista, el que se cobró la vida de Ignacio Uría en Azpeitia, cuando ETA ha vuelto a lo que suele, . La primera víctima de 2009 se llamaba Eduardo Puelles García, tenía 49 años, era inspector de Policía y deja viuda y dos hijos.

La capilla ardiente se instaló en la Subdelegación del Gobierno en Bilbao. Fue una acertada decisión. El Ayuntamiento de Arrigorriaga se encuentra en el número 2 de la Argala Enparantza, así llamada en homenaje a un terrorista autóctono, José Miguel Beñaran Ordeñana, ‘Argala’, asesinado él mismo por terroristas del BVE el 21 de diciembre de 1978, cinco años y un día después de que un comando etarra del que formaba parte asesinara al entonces presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco.

Arrigorriaga, el pueblo en el que nació, y en el que ha sido asesinado Eduardo Puelles, es una villa con mucha carga simbólica para el nacionalismo vasco. Poco antes de fundar el Euskeldun Batzokija, el primitivo PNV, Sabino Arana publicó ‘Bizkaya por su independencia’, alternativamente titulada ‘Cuatro glorias patrias’. Eran éstas cuatro batallas libradas por los primitivos vascos contra los invasores leoneses y castellanos. La primera de ellas es un mito recogido en el siglo XV por Lope García de Salazar, que retoma Arana a finales del XIX: la batalla de Padura, rebautizada como Arrigorriaga, por las piedras enrojecidas por la sangre de los enemigos. (Arri, piedra; gorri, roja).

El hecho, sin duda cierto, de que ETA está más debilitada que nunca es irrelevante en estos momentos. No es capaz de explicar la iniquidad que han perpetrado contra Eduardo Puelles, ni cabe relativización alguna. Los terroristas se han revelado insoportablemente fuertes en el momento de asesinar a este servidor público. Así se lo parece sin duda a su viuda y sus hijos, a sus compañeros y a todos los demócratas cuyas libertades defendía.

Por eso, cabe destacar las palabras pronunciadas ayer por el lehendakari, llenas de convicción, determinación y compromiso. Son éstas:

"Los terroristas han acabado con la vida de un trabajador de este pueblo, cuyo único delito ha sido garantizar la seguridad y la libertad de los vascos y velar por el cumplimiento de la ley y del Estado de Derecho. Eduardo Antonio Puelles, como todas las víctimas del terrorismo, era uno de los nuestros, un defensor de Euskadi y de los vascos (…) Vamos a acabar con ellos, aplicando toda la fuerza del Estado de Derecho, de la ley, para no dar ni un minuto de respiro a los violentos (…) Ellos nos han enseñado el camino del dolor. Nosotros les vamos a enseñar el camino de la cárcel".

Nunca se había expresado antes así ningún otro lehendakari. Es el comentario más exacto, justo y piadoso de cuantos se hicieron ayer. No hay prueba alguna de que hubiera una batalla de Arrigorriaga a finales del siglo IX. Desgraciadamente sí la tenemos de que ayer se derramó la sangre de una víctima en el término municipal de Arrigorriaga, un poco más roja de sangre desde hace 24 horas. Este hecho indudable, en relación con la leyenda incierta, vuelve a actualizar uno de los célebres ‘Epitaphs of the War 1914-1918’, de Rudyard Kipling, adaptado a esta tragedia nuestra por Jon Juaristi: “¿Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes,/ y por qué hemos matado tan estúpidamente?/ Nuestros padres mintieron: eso es todo.”


19 junio 2009




Zp, función discreta

Santiago González

Uno de los problemas epistemológicos de Zapatero es de origen matemático. Él no concibe la vida como una función continua, sino discreta, no como una línea, sino como una serie de puntos o impactos en el ánimo de los electores. El paro son los puntos con que la Encuesta de Población Activa representa cada mes el número de desempleados. Asumido el impacto de los cuatro millones, los datos de la próxima EPA serán negativos si el número de nuevos parados es mayor que en meses anteriores. Si es menor será una desaceleración, un punto de inflexión que abonará un discreto optimismo gubernamental.

Si el número total de parados disminuye, se interpretará el dato en sí mismo, sin relacionarlo con el comportamiento estacional de la variable o con su carácter efímero. Veo brotes verdes, dijo Salgado tres semanas antes de las elecciones. Una vez pasado el impacto (y los comicios) ya se puede hablar de la función continua. Decreceremos el 3,6% del PIB este año y aun en 2010 tendremos crecimiento negativo. Tendremos un déficit del 10% y llegaremos a 2012 con cuatro millones de parados.

Una perspectiva como ésta no le parece pavorosa al presidente del Gobierno. Hasta 2012 quedan 30 impactos de la EPA. Si el número de parados no aumenta, quiere decir que “lo más duro de la crisis ha pasado ya”. Hasta 2012 no vamos a tener un crecimiento superior a ese 2% que es el umbral de creación de empleo en la ineficiente economía española, si las previsiones del Gobierno no fallan, que hasta ahora lo han hecho todas.

No habrá más oleadas de la EPA que nos abrumen con 200.000 nuevos parados. Hemos tocado fondo y esa es una noticia que no justifica todavía la sonrisa institucional. Felipe González, que piensa en función continua y se sincera más fuera del mitin, advierte de que podemos reptar por el suelo durante los próximos diez años.

Se equivoca el presidente al creer que ha descontado ya a esos cuatro millones de parados. Cada uno será un problema mayor durante los próximos tres años. Esa contabilidad que amortiza con tanta rapidez los datos negativos recuerda uno de sus argumentos preferidos en lo que a él le pareció un proceso de paz: llevamos dos años y medio, tres, tres años y medio sin muertos. Pilar Ruiz Albizu, la madre de los Pagaza, le explicó cómo llevan las víctimas su contabilidad, la función continua de la sangre: “para muchos de nosotros son tres, o cinco, o diez, o veinte años con «muertos (…) para mí hoy son 1340 días sin mi hijo.”

Es, ya digo, un problema epistemológico. El presidente da una pista sobre el mismo en la increíble biografía que le escribió Suso de Toro, un libro imprescindible para acercarse a la ontología presidencial. Le abrió los ojos un pastor que se encontró a orillas del río Cueño: «me dijo: “Soy pastor, no he podido estudiar, pero se acordará de una cosa que le voy a decir (…) Las cosas que se aprenden sin estudiar no se olvidan”. Lo he repetido muchas veces».

Que un sencillo pastor tome por conocimiento las habilidades psicomotrices básicas: alimentarse, caminar, andar en bici, nadar o copular, tiene un pasar. Que lo haga el presidente del Gobierno es un problema.


17 junio 2009

El curricán nacional

Santiago González

Desengañémonos. España puede acreditarse por el nivel de sus deportistas, ahora que Pau Gasol ha sumado su éxito a los de Nadal, Alonso, las selecciones de baloncesto y fútbol y tantos otros que desmienten el infundio sobre la mala gestión de Zapatero. Se autonombra ministro de Deportes y, como diría él mismo, plaf, Gasol se hace con el anillo de la NBA.

El mundo de los detectives privados y los espías, sin embargo, nunca se nos ha mostrado propicio. Los primeros eran minusvalorados hasta hace bien poco por los policías de verdad, que les llamaban ‘huelebraguetas’, porque el objeto de su negocio era mayormente el rastreo de cuernos y olfateo de alcobas para trotes esporádicos. ¿Qué decir de los espías y agentes secretos? Entre la historia, el cine y la leyenda, ahí están Mata Hari, James Bond y los espías que los soviéticos reclutaban entre la flor y nata de Cambridge: Guy Burgess, Anthony Blunt y, por encima de todos, Kim Philby. No es extraño que profesionales tan acreditados inspirasen a John Le Carré el extraordinario personaje de George Smiley.

Nuestros espías en la ficción eran de tebeo, dicho sea en sentido estricto: Anacleto y Mortadelo. Ya me dirán ustedes. Ayer contaba este periódico que el director del Centro Nacional de Inteligencia se fue a pescar a Senegal con varios agentes de la casa y se enseñaban las fotos. No era una fiesta de Berlusconi, quede claro: ni una teta, ni un pene erecto. Ni siquiera se habían tomado la molestia de pixelar el marlín, aunque sí de alterar la foto. La cabeza de Alberto Sáiz había sido sustituida en la foto por la de un sargento de la guardia civil que tenía a su izquierda. En la foto quedaron dos tipos idénticos, con la mirada en un ángulo igual respecto a la cámara, una cosa a medio camino entre ‘Los gemelos se van al marlin’ y la armonía de la natación sincronizada.

El espectáculo queda bonito, pero da un poco de cante. A Saiz le ha pasado con el curricán lo mismo que a Garzón y Bermejo con la escopeta. Es verdad que hay una inclinación al exhibicionismo que es natural en el pescador. El hábito corporativo de exagerar sus hazañas y el tamaño de las piezas les lleva a combatir el escepticismo de la audiencia mediante pruebas fotográficas. Esto es bastante inadecuado para la profesión de espía que presupone la búsqueda de la alteridad, esa vocación de convertirse en otro. Es que un espía en activo haciéndose fotos es como una afgana en un posado sin quitarse el burka. Queda raro.

De ahí que nuestro M haya preferido posar con la cabeza de un guardia, además del cuerpo del pez-espada. Se le comparará con Franco si fundamento alguno. El dictador iba al atún. Lo de Saiz es una afición más hemingwayana y más estética. Uno nunca ha visto un atún disecado adornando las paredes de ningún club náutico o sociedad de pescadores.

Parece que también ha buscado algunas sinergias en una reforma de su casa. Unas obras en casa y una cacería de gorra cortaron la carrera de Bermejo, al igual que unos trajes tienen la de Camps en entredicho. Es de suponer que Saiz no tendrá problemas de facturas, pero la chapuza de esa foto no es un buen presagio.

15 junio 2009

Juez, cocinero y autor

Santiago González

A Garzón se le han amontonado los problemas en el trayecto entre el Supremo y el CGPJ. Es razonable que el Gobierno trate de buscarle una salida honrosa, como la de juez de enlace con la justicia de algún país, aunque es lógico que una oferta así se le quede estrecha al magistrado que más se ha trabajado la justicia universal en España. Ni el socialismo ni la justicia han funcionado adecuadamente en un solo país.

Buscar algo a la medida de las capacidades de Garzón es un acto de justicia, visto que en el campo estricto de la instrucción le pasa como a Anna Kournikova, una tenista guapa, modelo de éxito y con mucho tirón mediático, pero que no ha ganado nunca un torneo de cierta importancia. Es, también, un acto de prudencia, habida cuenta de los precedentes del caso GAL y su maña para tirar de cabos sueltos y despertar sumarios dormidos con el canto del faisán.

Más que por su vida social, los jueces deberían ser conocidos por sus autos, al igual que los cocineros por sus guisos. La vida moderna, sin embargo, es un ir y venir y un ajetreo. Antes, los cocineros estaban en sus fogones y los jueces en sus despachos, los primeros cocinando y los segundos escribiendo sentencias. El advenimiento de la nueva cocina hizo de los chefs unos relaciones públicas. En vez de guisar, paseaban por el comedor intercambiando parabienes y opiniones con los clientes. La perfección del asunto llegó cuando el cocinero se hizo autor y pasaba la semana impartiendo masters, dando conferencias y grabando programas y entrevistas para la televisión.
Algo parecido a la vida profesional del juez Baltasar Garzón, el juez cocinero que más veces se ha ausentado de su puesto en los fogones de la Audiencia Nacional.
Es tan buen relaciones públicas que desamores con el felipismo no han sido obstáculo para llevarse magníficmente con el nuevo presidente, tras la vuelta del PSOE a la tarea de Gobierno. Él fue testigo de la primera ocasión en la que Zapatero insinuó que iba a hacer tabla rasa de la política antiterrorista que había heredado de Aznar. Ambos participaban juntos en la clausura de un curso de verano en El Escorial: ‘La lucha contra el terrorismo y sus límites’. Era el 16 de julio de 2004, viernes, y el líder socialista anunció una ‘agenda progresista’ en la lucha contra ETA en particular. Sin Garzón a favor de obra, Zapatero no habría podido arrancar su ‘proceso de paz’, un fiasco que se habría ahorrado, por otra parte.

Cuenta el juez que buena parte de sus problemas se deben al caso Gürtel y a la enemistad que despierta entre los jueces de ideología conservadora. No es del todo cierto. La opinión negativa sobre muchas de sus actuaciones es bastante compartida en la carrera por izquierdas y derechas, pero aún si fuera así, su aventura equinoccial es la prueba del nueve de que tenían bastante razón los que sostenían que el paso de la carrera judicial a la política, esa gabardina de entretiempo, no debería ser reversible.

10 junio 2009

El peso de la responsabilidad

Santiago González

"Siempre que hay elecciones siento responsabilidad y claro que me juego algo. Me siento responsable y sé que los factores de la política interna cuentan", había dicho Zapatero el último día de la campaña. Podría interpretarse que no ha cumplido su palabra, ni ha asumido responsabilidad alguna a juzgar por su falta de explicaciones desde la noche de autos.

Sería un juicio precipitado. Sus palabras están hechas de materia elástica y moldeable como la plastilina de los niños. Esto explica su ingeniosa réplica al inmortal Cebrián en la sede de la Real Academia en noviembre de 2007: “prefiero jugar con las palabras a golpear con ellas”. Zapatero ha mantenido una coherencia ejemplar en el asunto desde que en junio de 2005 estableció que “las palabras han de estar al servicio de la política y no la política al servicio de las palabras”.

Por eso sorprende el silencio, su negativa a valorar qué ‘factores de la política interna’ le han llevado a perder dos comicios en tres meses. Podría salir del paso diciendo: “claro que me he jugado algo en estas elecciones: la amistad de Juan Fernando. Y la he perdido”.

Es cuestión de carácter. Nada soporta tan mal el líder como el desamor de su pueblo. Eso le llevó el domingo a salir de Ferraz por el garaje, con la cabeza gacha y protegido por los cristales tintados del coche. No era la primera vez. Recuerden cuando los féretros de soldados españoles muertos en lo que llamamos ‘misiones de paz’, que son las misiones de guerra cuando las hacemos los buenos, eran traídos de madrugada, quizá para eludir las protestas del populacho. Cuando en julio de 2005, volvió del interpuesto viaje a China y visitó el incendio de Guadalajara, realizó un encuentro sólo con los alcaldes socialistas de la zona. Sin público. Algo parecido ocurrió un año más tarde, en los incendios de Galicia: fue a “asumir responsabilidades”, sobrevoló la zona del desastre, tomó tierra (quemada) en Pontecaldelas, donde se encontró ante las cámaras con el entonces presidente Touriño, dio una rueda de prensa en el aeropuerto de Lavacolla y volvió a sus vacaciones en La Mareta. Cinco días tardó en visitar la T-4 desde el atentado, y lo hizo acompañado por el candidato de su partido a la Alcaldía de Madrid, a los efectos un particular.

Ha vuelto a pasar. Su error es que el silencio y la foto del coche aumentan el efecto del fracaso, al contrario del júbilo emergente en las fotos y declaraciones del principal partido de la oposición. Esto no le garantiza a Rajoy la victoria en 2012, pero la hace menos inverosímil que hace tres meses. Y tiene razón para estar contento. Nunca había alcanzado su partido un porcentaje tan alto de votos en unas europeas. Con Aznar, en el 94, sacó 2,13 puntos menos. Ésta es la primera vez que el PP supera en votos y porcentaje a la suma del PSOE e Izquierda Unida-ICV. Por dos centésimas, pero nunca había pasado antes.

Por eso llama la atención que una parte del PP sufra el síndrome de Polly, personaje secundario de ‘Manhattan’: después de haber terminado el psicoanálisis, “yo, bueno, tuve finalmente mi primer orgasmo, pero mi médico me dijo que no era el adecuado”.

05 junio 2009




Laicos sacramentos

Santiago González

Con los datos del Instituto Nacional de Estadística en la mano, era infundado el temor de los obispos a que la familia desaparezca. Es verdad que el número de matrimonios ha decrecido en el último años en un 4,15%, y que dentro del cómputo global, los matrimonios homosexuales han aumentado en un 10,29%. Han disminuido en número y ha aumentado la proporción de enlaces infructuosos a efectos demográficos. Sin embargo, ha aumentado la productividad: los hombres ha puesto más a parir a sus mujeres en 2008 que en 2007, dicho sea en sentido estricto, no como metáfora de maltrato: de 1,40 hijos por mujer en 2007, hemos pasado a 1,46 en 2008.

Si la Iglesia estuviera a la altura de su tradición histórica y su legendaria capacidad de adaptación, abriría el sacramento a las parejas homosexuales. Hay crisis de vocaciones matrimoniales, como vuelven a demostrar las cifras. No es lógico que al único colectivo con querencia casadera, se le deniegue so pretexto de que no tiene el género adecuado.

Hay más señales. Alfonso Guerra, un suponer, nunca había hecho proselitismo del matrimonio en un mitin, hasta el otro día, en que sugirió esquinadamente a Camps y ‘El Bigotes’: “Hijos míos, que hemos aprobado la ley de matrimonios…”. La homofobia del presidente de la Comisión Constitucional del Congreso era uno de sus filtros al elaborar las listas electorales, cuando era el Pepe Blanco de su época. Su afición a los chistes de ‘mariquitas’ era generalmente celebrada en su entorno, hasta fechas bastante recientes. El 31 de agosto de 2003, durante su intervención en el mitin de Rodiezmo, dijo: “Rajoy es un mariposón”, e hizo un silencio estratégico para que toda la campa estallara en risotadas. Entre quienes celebraron el chiste de Guerra a carcajadas estaba el secretario general del partido, que un año más tarde, reñía solemne al mismo jefe de la oposición: “mire a los ojos a sus vecinos homosexuales y dígales que les niega los mismos derechos que tienen los demás”.

Si un homófobo tan acabado como Guerra, ha acabado claudicando, ¿porque no aprovecha la Iglesia para aumentar su clientela, abriendo sus templos a los sacramentos laicos? Ellos tienen el marco incomparable y la liturgia: alfombras, cirios, ropones, músicas apropiadas y la epístola de San Pablo. No se puede comparar todo eso con unos versos de Benedetti o los sonetos del amor oscuro para dar realce al tema. Los laicos quieren liturgia sacramental, esa es su victoria. Leo que se pone en boga el bautizo laico, que en Madrid oficia Zerolo, al igual que el gran Benigno Bascaran oficiaba en Eibar los entierros laicos. Habría que seguir con la primera comunión laica, para terminar con la extremaunción, una visita de los amigos del agonizante con algún presente para pagarle el billete en la barca de Caronte, al estilo de la última visita que Oscar Wilde recibió en su buhardilla de París, recordada el otro día por el maestro Alcántara. Un admirador le llevó una botella de champaña y fue el enfermo el que entonó la última oración, copa en mano: “muero como he vivido, por encima de mis posibilidades”.


03 junio 2009

Los gritos y los huevos

Santiago González

Es hora de que el gran Manolo Chaves deje de sentir en el cerviguillo el aliento de este periódico. A cada cual lo suyo: a mí, que no soy Chaves, también me parecería deleznable que se usara el caso Matsa para “trasladar a la opinión pública que la Junta de Andalucía ha entregado una subvención a la hija del presidente, a la hija de Manuel Chaves o a la empresa de Manuel Chaves, lo cual, evidentemente, es incierto”, por decirlo con sus propias palabras.

Algún día habrá que preguntarse por qué tantos socialistas con mando han copiado a Ibarretxe el palabro “trasladar” cuando quieren decir “transmitir”, pero vayamos al grano: Estoy seguro de que la Junta de Andalucía no ha entregado jamás una subvención a la hija del presidente, ni a la hija de Manuel Chaves, que viene a ser también la hija del presidente, caprichos de la genética. Tampoco es cierto que la Junta diera cantidad alguna a la empresa de Manuel Chaves. Ni siquiera que Chaves tenga una empresa.

Sí creo en los hechos, a saber: que el presidente Chaves aprobó una subvención de 10,1 millones de euros para una empresa apoderada por su propia hija. La compañía Minera de Aguas Teñidas no era propiedad de la hija de Chaves, ni del propio Chaves, a ver si queda claro a base de insistir.

Paula Chaves era apoderada, no propietaria, y gestionó la ayuda ante un Gobierno que tampoco era propiedad de su padre, aunque sí lo presidía. El dinero de la subvención no era para el padre ni para la hija, ojo, sino para la empresa por ella apoderada. La Fiscalía del TSJ de Andalucía basó la exculpación de un segundo hermano Chaves, alto cargo que no se inhibió en una subvención a la empresa en la que trabajaba un tercer Chaves, por una razón fundamental: la condición de alto cargo del segundo no había coincidido con la de apoderado del tercero.

Aunque esa coincidencia sí se da ahora, los socialistas se han volcado en apoyo de Manolo. Nadie se plantea si ha incumplido el artículo 7.1 de la Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos elaborada por su propio Gobierno. ¿Cómo podrían dudar nadie de quien ha sido calificado por su sucesor como “el hombre más honesto de Andalucía”? Quienes invierten la carga de la prueba para exigir a Camps que pruebe su inocencia, (del ministro del Interior y Leire Pajín para abajo, todos) proclaman como dogma de fe la virtud de Chaves, avalada por 19 años en la presidencia de la Junta. Ana Botella cree en la de Camps un año más: los veinte que lleva en política el presidente de la Generalitat. “Ha ganado las elecciones hasta en seis ocasiones”, ha dicho Griñán como un gran argumento exculpatorio. En cambio, Griñán y los suyos desconfían justamente de los votos pasados o futuros de Camps como avales de su inocencia.

El PSOE y el PP deberían entrenarse en una lógica y una moral universales, y aprender a medir con el mismo pie de rey los crímenes ajenos y las distracciones propias. Mientras, el pueblo llano recuerda bajo la acusación perplejo los versos de Martín Fierro: “de los males que sufrimos/ hablan mucho los puebleros,/ pero hacen como los teros/ para esconder sus niditos:/ en un lado pegan los gritos/ y en otro tienen los huevos.”

01 junio 2009

Vuelos privados, medios públicos

Santiago González

El 14 de febrero de 1980, los Reyes de España viajaron a Nueva York a por atún y a ver al duque: visitaron al padre del Rey, a quien acababan de extirparle un tumor en la mandíbula y al día siguiente se entrevistaron con Jimmy Carter en la Casa Blanca. Aquel año, 1980, fue el más cruento de la historia de ETA, que perpetró entre sus distintas franquicias cien asesinatos, pero los Reyes viajaron en vuelo regular de Iberia.

Si hay una institución distinguida por el privilegio, es la Corona. No cabe plantearse la diferencia entre asuntos privados y públicos en la Familia Real. Todo en ellos y en sus relaciones, en sus bodas y sus partos es cuestión de Estado y el Rey es Rey las 24 horas del día, por usar la expresión del PSOE para disculpar los viajes de Zapatero en el Falcon 900 de la Fuerza Aérea.

Si no queréis caldo, dos tazas, han debido de pensar los estrategas de Moncloa para replicar a las críticas del PP por ir en Falcon a un mitin del partido, y desde entonces ha sido el no parar: además del mitin de Asturias, el sábado paseó en Falcon a su colega portugués, José Sócrates, de mitin en mitin: de Madrid a Valencia, y de Valencia a Coimbra, para volver solo a Madrid. Sócrates había viajado de Lisboa a Madrid en vuelo regular de la TAP.

El pasado 28 de abril, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, vino a España en viaje oficial y lo hizo en un vuelo regular de Iberia, a pesar de ser el `primer objetivo a abatir para un ejército, las FARC, compuesto por casi 15.000 terroristas. Con los precedentes citados, alguien nos está tomando el pelo al invocar la seguridad para justificar los vuelos en Falcon por asuntos partidarios. Jamás había dicho Rubalcaba que ETA tiene potencial de fuego para derribar aviones en vuelo. Busquen en Google “Zapatero ETA está ya derrotada” y verán. La seguridad depende de la ausencia de rutina, no de quien paga el avión que lleva al presidente a los mítines.

El fino estratega que es Zapatero puede haber cometido un error de bulto. La peña nacional es absurdamente igualitaria y enemiga de privilegios. Y más en tiempos de crisis. Remember Touriño. Se la ha educado así. Recuerden aquel mozo que con 19 años preguntaba al presidente en la tele a ver qué pasaba con su piso, como si fuera lo más natural del mundo tener una vivienda en propiedad antes de los veinte. Al presidente también le pareció normal la pregunta. O la señora que interpeló a Rajoy por ganar más que los 300 euros mensuales de su pensión no contributiva.

Hay también un problema con el nombre. El halcón es ave de presa, no de paz. Si la ministra Chacón hubiera tenido reflejos les habría cambiado el nombre por ‘Paloma 900’, mucho más a tono con el Ejército pacifista que propugna. Falconetti era el nombre del villano más acabado que han dado las series de televisión. Recuerden, en fin, el diálogo final de ‘El halcón maltés’, cuando el detective Tom Polhaus, el gran Ward Bond, sopesa el pájaro y le dice a su amigo Sam Spade: “Pesa mucho. ¿De qué es?”. Y Bogart le responde citando a Shakespeare: “del material con que se forjan los sueños”. Vuelos privados en medios públicos, ése es el sueño de toda clase media venida a más.

27 mayo 2009

La familia sostenible

Santiago González

Había que dejar claro a la peña que después de las derechas habían llegado los derechos, después de la hiel la miel, sustituir el afán de sevicia por el de servicio, en fin, ese delicado juego de paronomasias que constituye la esencia del pensamiento Zapatero, infalible guía taxonómica para distinguir entre los que sólo piensan en sí mismos y quienes se deben a los demás.

Para fijar las diferencias, el Consejo de Ministros y ministras aprobó el 18 de febrero de 2005 un Código de Buen Gobierno que recogía este catálogo de principios éticos que guían a los buenos socialistas: “objetividad, integridad, neutralidad, responsabilidad, credibilidad, imparcialidad, confidencialidad, dedicación al servicio público, transparencia, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad, eficacia, honradez, y promoción del entorno cultural y medioambiental y de la igualdad entre hombres y mujeres”. (Art. 1º. Principios básicos) 

¿Y todo eso para qué? Para la satisfacción de los intereses generales de los ciudadanos y el interés común, “al margen de cualquier otro factor que exprese posiciones personales, familiares, corporativas, clientelares o cualesquiera otras que puedan colisionar con este principio”. Esto en el artículo 2.2, y en el 2.3 más de lo mismo.

Verbigracia, lo de Chaves. Estaba obligado a inhibirse, porque así lo dispone el artículo 7.1 de la Ley 3/2005 de 8 de abril de Incompatibilidades de Altos Cargos de Andalucía, pero tiene menos interés. Entendámonos. Era ilegal que el presidente Chaves concediera una ayuda de 10,1 millones de euros a una empresa apoderada por su hija. La gente es de suyo malpensada y envidiosa y podría llegar a la conclusión de que Mina de Aguas Teñidas S.A. –qué hermoso nombre-había contratado a su hija, Paula Chaves para mover voluntades y papeles en el Gobierno de su padre. Habría que fijar un patrón para evaluar estos casos. Esto, ¿en cuánto se nos pone, medido en trajes de Milano? 

Demos por hecho que todo gobernante puede tener tentaciones y caer en ellas. ¿ No es admirable este alarde de decencia, el compromiso de hacer honor a su proclamada superioridad moral? Nada les obligó a elaborar un Código de Buen Gobierno, salvo quizá una súbita epifanía de la virtud que ascendía desde sus convicciones socialistas.

“Tengo una presunción siempre favorable hacia Chaves”, ha dicho su presidente, en gesto que le honra. Si no fuera magnánimo con los suyos, ¿cómo iba a poder guardar clemencia con la oposición? El portavoz de la Junta aclaró ayer que Paula Chaves no era la dueña de la empresa y tiene razón. Era sólo la conseguidora. De ahí que el portavoz Alonso haya sentenciado que la honradez y la honestidad de Chaves son incuestionables. La esencia de la democracia es la confianza en los nuestros.

Los Chaves constituyen una familia sostenible, un modelo alternativo que la derecha no entiende. A una familia laica le une más una subvención de diez millones que el rezo del rosario que preconizaba el padre Peyton. Y no hemos hablado de los hermanos Chaves. A ver si se atreven a decir ahora en el PP que el PSOE quiere acabar con la familia. No hay pelotas.

25 mayo 2009

Yes, we Camps

Santiago González

La política española siempre ha tenido un gesto de aliento para aquellos de los suyos que han debido hacer frente a la Justicia. Ayer fue el PP en Alicante en torno a Camps. Todavía no ha llegado el momento Fabra, y Federico Trillo a pesar de ser diputado por Alicante, no tuvo ayer ningún protagonismo. Ayer, el homenajeado era Camps y sólo Camps y él se tomaba aquel totus tuus con sencillez y emoción que le llevaron a despistarse y pedir el voto para que Zapatero se fuera a casa, como si las elecciones del día 7 fueran legislativas. Es muy de desear que pasen cuanto antes o que el juez tome una decisión definitiva, para que el presidente valenciano no tenga que sonreír más desde las portadas de los periódicos.

Pasa en las mejores familias. Recuerden la multitudinaria manifestación que CiU organizó por Jordi Pujol hace 25 años, cuando la Fiscalía anunció querella contra él y otros 24 directivos Banca Catalana.

También en la socialista, claro. Josep Mª Sala fue condenado en 1997 a dos años por el caso Filesa. Tras un breve paso por la cárcel, fue elegido para la Ejecutiva del PSC en su X Congreso, en julio de 2004. Fue el más aplaudido de los nuevos ejecutivos. Cuatro años más tarde fue reelegido en el XI, con idéntica acogida por parte de los delegados.

Probablemente el acto más espectacular de solidaridad política con unos justiciables fue el que se produjo a las puertas de la cárcel de Guadalajara el 10 de septiembre de 1998, para despedir a Barrionuevo y Vera, condenados por el secuestro de Marey. Allí se dieron cita dirigentes del pasado, como González, Guerra y Corcuera, junto a otros del presente, que aún pueden tener futuro, como Bono, Chaves, Almunia, Rubalcaba y Borrell. Se vitoreó a Galindo y muchos de entre los 6.000 asistentes llevaban pegatinas con la leyenda “Yo también soy Pepe Barrionuevo” (sector “de puertas para afuera”, se entiende).

El 3 de diciembre de 2003, Atutxa compareció ante el juez por haber desobedecido la orden del Supremo de disolver el grupo de SA (marca de Batasuna). Un millar de sus conmilitones encabezados por Arzalluz escenificaron un revival del Proceso de Burgos, que había comenzado tal día como aquel 33 años antes, y cantaron a coro ‘Eusko Gudariak’, el himno con el que Mario Onaindía puso fin a la vista del modelo.

Se echa de menos la sobriedad británica. Tony Blair fue interrogado tres veces en Downing Street por la venta de títulos nobiliarios para la financiación de su partido, sin aspaviento y sin Te Deum. Estos nuestros salen de declarar en loor de multitud. Interrogados por la Gestapo y ellos aguantando sin dar un solo nombre. Si bien se mira, es natural que les aplaudan sus camaradas en este país de resistentes. Qué tíos.



22 mayo 2009

Vídeos de primera

Santiago González

Los candidatos en campaña se dirigen a la parte más estúpida de sus votantes, a los que, una de dos: o bien los consideran sus semejantes, sus iguales o, simplemente, los desprecian. Tuvimos un primer clarinazo el sábado pasado, con Zapatero en Canarias: “Después de 30 años de democracia, a la derecha de este país aún le queda un largo camino para parecerse a la derecha europea”. Y ya, recreándose en la suerte, remató: “la derecha de aquí es la derecha más de derechas de toda la Unión Europea”.

El gran Carandell contaba en ‘Celtiberia Show’ que en los primeros años sesenta, el que fue primer director de RTVE, Jesús Suevos, tuvo que viajar a Italia por razón de uno de sus cargos. Eran tiempos de los gobiernos de centro-sinistra y a su vuelta se expresó maravillado: “hay que ver cómo son los socialistas en Italia. Unos caballeros, y no como los de aquí”. La hierba del jardín de nuestro vecino siempre es más verde, es ley de vida.

Zapatero clasifica a las derechas con la misma guía taxonómica que aquel falangista usaba para clasificar socialistas, pero la fugacidad es el signo de los tiempos. Eso era la semana pasada. Cuatro días después, todos los fachas de la vieja Europa eran iguales que el nuestro en el vídeo que ha presentado el PSOE con siete reaccionarios de atrezzo, siete enanitos para Blancanieves Pajín.

Un credo de siete artículos en el que siete derechistas de Cornejo entonan un credo a varias voces sobre el fondo del 4º movimiento de la 9ª: “Creo que los inmigrantes nos roban el trabajo, creo que en Europa sólo hay sitio para una religión, creo que la sanidad debería ser privada, creo que el cambio climático es una gran mentira, creo que la homosexualidad es una enfermedad, creo en el despido libre, creo en la pena de muerte.” Amén. Habría un video alternativo, claro: militantes de CCOO quejándose de la subcontratación de inmigrantes en La Naval de Sestao, porque son más baratos; un homosexual diciendo que prefiere vivir en un país donde son predominantes estas religiones europeas que en el Irán de Amadineyad; el secretario de Estado Campa y qué piensa de la reforma del mercado de trabajo o Clinton y Obama opinando sobre la pena de muerte.

El siete es un número muy acreditado en la teología numeral: en siete días dividió la semana el Señor, según el Génesis; siete eran los brazos del célebre candelabro; siete los pecados capitales, las vueltas a las murallas de Jericó, siete las palabras del Sermón (de las siete palabras, de ahí su nombre) y siete los fachas que se oponen a la Europa del futuro.

El decálogo tiene menos tradición, aunque más relevante: los Mandamientos en sus tablas, la Zarza que ardía y no se consumía y la voz que clamaba en el desierto: “Yo Soy el que Soy”. Un Tipo humilde, junto a nuestro Zapatero, Raúl del Pozo contó en una hermosa columna una gran confidencia del presidente: “He escuchado -me dijo- en mi despacho a las víctimas. Me ha conmocionado. He hablado con Pilar Manjón para decirle: «Me ha hecho usted mejor de lo que soy»”. (El Mundo, 16-12-2004) Fue aquella la primera vez en que nuestro presidente superó ontológicamente a la Divina y Ardiente Zarza. No será la última.

20 mayo 2009

Un debate maragato

Santiago González

El talento del presidente del Gobierno ya estaba descrito en ‘Primera plana’, una comedia escrita por Ben Hetch y Charles MacArthur hace 81 años, y llevada al cine por Hawks y Wilder (entre otros) con particular fortuna. Walter Burns, director del Chicago Examiner pide a su periodista estrella que lea el gran reportaje que está escribiendo. Cuando empieza a hacerlo, le interrumpe: “Un momento. No mencionas el periódico. ¿Nos perdemos los laureles?”, a lo que Johnson responde: “Eso viene en el segundo párrafo”. “¿Y quién diablos va a leer el segundo párrafo? Llevo quince años enseñándote cómo se escribe un artículo…”

El presidente es leonés y dada la querencia que acostumbra a manifestar por las cosas de su tierra, es muy probable que esté influido por el cocido maragato, una versión del puchero de tres vuelcos que se empieza a ingerir por las carnes, para seguir con los garbanzos y verduras y rematar con la sopa. Una de las leyendas sobre los orígenes de este plato contaba que unos soldados de la guarnición de Astorga, que habían preparado un cocido, decidieron atacar el asunto por sus partes más proteicas, por si acaso los franceses.

Como Burns, el presi sólo cree en el primer párrafo; como buen soldado maragato, acostumbra a centrarse en lo que le interesa. ¿Y qué es lo que le interesa? Ganar las elecciones. Por eso, escupió a Rajoy su mayor desprecio: “Usted es un especialista en perder elecciones”. ¿Qué significa a estas alturas el Debate sobre el Estado de la Nación? Prácticamente nada; es el cuarto párrafo del artículo de Johnson, la sopa de fideo o las natillas del cocido leonés.

Recapitulemos: la semana pasada hizo unas propuestas que nadie se esperaba, pero que no aguantaron vivas hasta el día siguiente. Los franceses siempre adelantan el ataque, pero no tanto como para no dar tiempo a terminar las carnes. Los periódicos decimos que ganó el debate, y al día siguiente el ordenador de los escolares pasa a ser material de promesa renovable, como el que prometió Chaves en las dos últimas elecciones andaluzas. El cambio de modelo económico, orientado hacia I+D+i, se estrella contra el presupuesto del Ministerio de Innovación, que es el que sufre el recorte más drástico. La frágil barca del amor siempre se estrella contra la vida cotidiana, escribió desesperanzado Maiakovski.

Con qué habilidad buscó las cosquillas al PP para obligarle a exigir la reforma del mercado de trabajo y atacarle después por neocón. En esta semana, el grupo socialista acordó esa reforma con CiU, para negarla luego por presiones de IU. Noventa proposiciones para camuflar los restos de naufragio del discurso presidencial, cuánta paja para esconder tan pocas agujas. Los socialistas se aplaudieron por haber ganado casi todas, aunque habría dado igual, porque no eran imperativas. Y sus señorías abandonaron masivamente la cámara, mientras algunas minorías hablaban de los menores inmigrantes, el cine y otras naderías. Olabarría llamaba a Goebbels “ministro franquista” (cuando oigo la palabra ‘cultura’ desenfundo la pistola) ante la indiferencia plácida de los diputados que aún quedaban en el hemiciclo. Y las diputadas, claro. Fin del sexto párrafo. La última cucharada de sopa.

18 mayo 2009

Soraya a La Moncloa

Santiago González

Zapatero debería invitar a Soraya a La Moncloa. Aunque haya quedado la penúltima. ¿Para qué? para regalarle el primero de los 420.000 ordenadores portátiles que piensa repartir entre tiernos escolares de diez años.

Cualquiera que la haya visto pensará que nuestra extremeña está muy crecida para quinto de primaria y tendrá razón, pero sería un gesto simbólico y en ese terreno todo es admisible, que los aspirantes a ganar la copa del Rey abronquen al donante y que esa joven tal lozana aún no haya llegado a la ESO.

La extremeña se ha alzado con el último lugar, exaequo con Finlandia, un país cuyo sistema educativo suele encabezar el ranking europeo en el Informe PISA. Hemos sido los últimos, pero junto a los primeros. No diré más. El que tenga ojos para ver, que vea, y el que tenga oídos para oír, que oiga. Los presupuestos están en marcha y no hay en ellos una partida prevista para 420.000 ordenadores, aunque Zapatero los quiere baratos, como los trajes de Camps, entre 200 y 300 euros la unidad. 

Luego está la conexión por banda ancha para 15.000 colegios a 30.000 euros cada una. Son 450 millones para gastar en una partida para la que Industria tiene presupuestados 7,5 millones para el bienio 2008-2009. Pero aún hay más: ¿qué pasa con la conexión por banda ancha de los escolares en sus casas?¿Cuánto cuestan 420.000 conexiones ADSL? Aquí no faltará quien diga que hay un porcentaje muy elevado de escolares con banda ancha en sus hogares, y es verdad, pero eso nos lleva a otra pregunta: ¿Por qué ha prometido el presidente regalar portátiles a escolares que ya tienen ADSL y, por tanto, acceso a un ordenador con conexión de banda ancha?¿Por qué este afán de aventar dinero público, especialmente en época de crisis? Si responde satisfactoriamente a estas preguntas sólo le falta solucionar nuestra primera carencia educativa: definir un Plan de Enseñanza con el que los escolares puedan sacar provecho de la quincalla electrónica que piensa regalarles.

Era por una buena causa, para demostrar que él se preocupa más que la oposición, la lágrima socialdemócrata. Lo mismo pasó con las medidas para impulsar la industria del automóvil: se puso a tirar del carro antes de negociar el asunto con quienes tenían que arrimar el hombro en las tres cuartas partes del proyecto: el sector y las CCAA. No le sale, claro.

Tampoco acertó en sus medidas para dar salida a los pisos invendidos, al dar un ultimátum a la tropa para desgravar. Se le ha rebotado el 80% de la peña en las encuestas, por mucho que el CIS las haga los domingos en las casas del pueblo a la hora del vermú.

Lo malo es que a éstas y a algunas otras inanidades que su partido va a dejar en cuarto y mitad para negociarlas para mañana con la oposición, esa España plural y diversa, les ha bautizado como “cambio del modelo productivo”. Estaba escrito, con perdón: sus propuestas, alegres como fuegos artificiales, sólo dejan tras de sí oscuridad y olor a pólvora. Urgen acuerdos de Estado. Con el principal partido de la oposición, por supuesto, pero no estaría de más que se pusiera de acuerdo previamente con los suyos. Los experimentos, con gaseosa.


17 mayo 2009

Reajustes

Santiago González

Es ya un secreto a voces que la noche del 1 de marzo pasado, Patxi López se arrancó al proclamar su candidatura a lehendakari, desbordando en su proclama los deseos y las expectativas de su partido. En efecto, la opinión mayoritaria en Ferraz era más bien partidaria de no arriesgar el acuerdo con el PNV que ponía a Zapatero al borde mismo de la mayoría absoluta en el Congreso. La iniciativa de Patxi era incompatible con ella, amén de introducir una contradicción notable en la política socialista: deber el Gobierno vasco al partido con quien se mantiene una relación de hostilidad máxima.

Había una evidente paradoja en la proclamación, que suponía una alianza de facto con el PP; sólo los 38 escaños que sumaban entre ambos le permitirían hacerse con el Gobierno vasco por encima de los 30 que había obtenido en solitario el partido-guía. La proclama de su candidatura por parte de López ponía al PSOE en una encrucijada, obligaba a Zapatero a elegir entre dos males: sartén o fuego.

El primero, la ruptura con el PNV en Madrid, lo que iba a dejar al Gobierno en una incómoda intemperie parlamentaria. La otra alternativa, permitir que Ibarretxe gobernara o aceptar una coalición con él como lehendakari, suponía, en primera instancia, un balance desastroso de derrota en Galicia y en Euskadi. En segundo lugar, podía pasarle factura por avalar tácita o expresamente, el Gobierno de Ibarretxe.

Así que a lo hecho, pecho. Pregúntense qué han hecho ustedes durante estos diez años para que hayamos tenido que aceptar el apoyo de estos, viene a ser la respuesta académica a la pregunta de los nacionalistas sobre cómo es posible que gobiernen con el PP. El mismo Zapatero respondió así a Erkoreka en el Debate sobre el Estado de la Nación.

Las cosas cambiarán durante la legislatura. Erkoreka ya anticipaba ayer que “la realidad nos obligará a todos, poco a poco, a resituarnos y a establecer las relaciones ordinarias o normales de comunicación”.

El segundo candidato en la lista del PSOE a las europeas consideró ayer “imprescindible” el entendimiento con el nacionalismo vasco, para atribuir al acuerdo de Jaime Mayor y Nicolás Redondo un carácter “excesivamente foráneo y frentista, inclusive cargado de tintes de revanchismo antinacionalista, que no son los perfiles del socialismo vasco de los últimos ocho años”.

Depende. Todavía está en las videotecas la advertencia que la consejera de Bienestar Social en el socialismo vasco de ahora mismo hizo al PNV en aquella campaña electoral: “no gobernaremos con ellos aunque cambien”.

Todo parece indicar que el análisis de Erkoreka es básicamente correcto. Tendrán que asumir que están en la oposición, eso ya es un hecho. A partir de ahí, tratarán de recuperar la centralidad política que tuvieron hasta Lizarra. Ya gobernaron con Basagoiti en Bilbao hace diez años y su portavoz en Madrid acaba de abrir la puerta a pactos con el PP si se centra. ¿Le gustaría al PSE reorientar su política de alianzas hacia el PNV? Puede, pero lo que con toda seguridad querrá es retener la lehendakaritza y no parece que el nacionalismo vaya a estar por la tarea. Habrá que estar atentos a las decisiones que tome el lehendakari hasta el verano.

15 mayo 2009

Un Fuenteovejuna plural


Santiago González


Para los espectadores vascos de la final de Copa no hubo nada raro en el hecho de que las cámaras de TVE conectaran con San Mamés cuando los Reyes acababan de entrar en el palco del Mestalla y comenzaba a sonar el himno nacional. Pasa todas las Nochebuenas en su televisión autonómica: mientras el resto de las cadenas conectan con el Palacio de la Zarzuela a las nueve de la noche para retransmitir el mensaje real, ETB inicia un ‘teleberri’ con asuntos propios. Eso no quita para que al día siguiente, su primer bloque informativo se dedique a las reacciones de los partidos vascos al discurso que no se emitió la víspera.

La mayoría, pues, no lo echó de menos hasta el final del descanso, cuando nos pidieron excusas por un “error humano” y, para reparar la pifia, emitieron el himno al comienzo del segundo tiempo, en diferido, aunque bajaron el sonido ambiente y subieron el volumen de la música para disimular la cencerrada.

“Errare humanum est” escribió Séneca en sus Controversias, aunque él no llegó a conocer nuestras televisiones públicas en general y TVE en particular. Errores humanos ha habido siempre en Televisión. Algunos graves, como aquel inmortal Ce-Ce-O-O de Urdazi, otros veniales y redimidos por el sentido del humor, como el inserto de sendas fotos de Rajoy entre dos planos de torturas en Abu Grahib y para ilustrar el suicidio de un etarra, o aquella de Acebes en medio de una información sobre los vuelos clandestinos de La CIA.

Fernández de la Vega le explicó la cuestión al portavoz de la oposición en el Senado, el 23 de noviembre de 2006: "Le voy a decir por qué la política de comunicación ha cambiado: ha cambiado porque no mentimos; las huelgas son huelgas. No ocultamos; las manifestaciones son manifestaciones. No manipulamos; Comisiones Obreras es Comisiones Obreras, no CCOO. No excluímos a nadie, porque el líder de la oposición está en todas las radios y en todas las televisiones... Los ciudadanos quieren que se les hable, como mínimo, con respeto a su inteligencia". Así lo dijo, en primera persona del plural, como si fuese la directora de los Servicios Informativos del Ente.

La pitada masiva al Rey y al himno son, al parecer, “hechos aislados” y no es función de Televisión Española difundir una imagen distinta a la España plural, diversa y unida, que con tanto empeño dibuja en el aire el presidente Zapatero. "Voy a hacer una España tan federal que nos os váis a querer ir", dijo a la tropa de ERC la legislatura pasada, no vayan a creer que su portentosa capacidad de predicción se limita al terrorismo y a las cuestiones económicas. Él y su portavoz, la vicepresidenta De la Vega, han dicho en innumerables ocasiones que gracias a ellos “España está más cohesionada que nunca” y los hechos no les quitan la razón del todo. La mayor parte de las hinchadas de ambos clubes se unieron en la gran y fraternal pitada que dedicaron al unísono al jefe del Estado y al himno nacional. ¿Hay alguna expresión más acabada de la unidad de España que ese rechazo común y compartido al Rey, antes de partirse el alma por ganar una copa que lleva su nombre?

13 mayo 2009

Rara política social

Santiago González

Los discursos parlamentarios del presidente acabarán definiendo un género: alegres y chispeantes al principio, producen el efecto levemente estupefaciente de los fuegos artificiales. Lo que queda al final es oscuridad y olor a pólvora. El tono fue acre entre Zapatero y Rajoy, que cada vez son más Robert de Niro y Depardieu al final de ‘Novecento’, adaptación bipartidista del duelo goyesco. Sus respectivas peñas, mal educadas, jalean más el contundente garrotazo que la finta habilidosa de la esgrima.

Zapatero propuso medidas que él mismo había votado en contra cuando las proponían partidos de la oposición. La ventaja del orador es que no distingue las palabras y eso le lleva a acertar incluso cuando se equivoca. Reconoció haber errado en las previsiones, pero se trata de un hecho irrelevante: todos se equivocaron y, lo más importante, no ha tenido consecuencias negativas: “porque ese error no le ha impedido (a mi Gobierno) reaccionar dentro de sus posibilidades”.

Esta razón le eximía de escudarse en cualquier otra. Haber previsto en los presupuestos para 2009 un crecimiento del PIB del 1,1% y perder seis meses después el 2,9% es un error de previsiones que no tiene consecuencias prácticas. La política económica para el ciclo de las vacas gordas, vale igual para tratar con las escuálidas. La política económica como el bálsamo de Fierabrás. Asombroso.
Por eso llama ‘Plan E’ al encuadernado de medidas sueltas y contradictorias en las que ve un cambio de modelo productivo, confunde la enseñanza con la compra de cachivaches y las medidas sociales con el reparto de cheques lineales, en una idea extravagante de la redistribución. “Los cheques portátiles”, se quejó el diputado Joan Herrera con magnífico pleonasmo; no se conoce el caso de cheques raíces o cheques mostrencos.

Nadie, salvo Zapatero, mantiene hoy que la devolución de 400 euros del IRPF o el regalo de 2.500 a toda parturienta, desde la altiva princesa a la que pesca en ruin barca, sean medidas de política económica, esto es, sirvan para inducir cambios en el comportamiento de los agentes. Los 400 euros son calderilla para un directivo empresarial y por ello, inanes, aunque sí servirán para expandir la demanda en manos de un mileurista con mujer y dos hijos. La princesa se empreñará o no por otras razones, pero ese cheque no va a contribuir al aumento de la natalidad en las familias con posibles. ¿Qué decir de la renta de emancipación? El efecto más notorio de esas medidas ha sido el aumento del déficit, (y del alquiler) sin afectar las variables económicas, micro, ni macro.

“Menos ladrillos, más ordenadores”, había dicho en Vistalegre, y ayer lo puso a limpio: el curso próximo, los niños de 5º de Primaria tendrán ordenador portátil. La causa de nuestras plusmarcas en fracaso escolar no se debe a falta de gadgets, el problema está en el sistema y en los planes educativos. Por otra parte, un porcentaje alto de escolares tienen ya portátil en casa. ¿Por qué gastar dinero público en regalarles uno? Ciertamente es mejor un ordenador que un ladrillo: tiene más posibilidades y abulta menos en la mochila, aunque el ladrillo salga más barato, váyase lo uno por lo otro.

11 mayo 2009

Otra vez en campaña

Santiago González

Se mire como se mire, los actos políticos de ayer son ya el comienzo de la campaña para las europeas y los dos barandas de los principales partidos se agarraron a lo mejor que tenían para enseñar, lo único que les ha salido bien en lo que llevamos de año y aun desde antes: sus respectivos lehendakaris. La recuperación de la mayoría absoluta que permite gobernar a Alberto Núñez Feijóo en Galicia, ha sido mano de santo para aplacar la grillera en que se había convertido el PP desde el pasado año, y un respiro para Rajoy.

La investidura de Patxi López como primer lehendakari no nacionalista ha sido un respiro para los dos. Dentro de un orden en el caso de Zapatero, porque esta victoria le tira de la sisa cada vez que sube a la tribuna del Congreso el diputado Erkoreka, dispuesto a lucir la temible navajita plateá de su oratoria. El triunfo de López no ha dado al PP consejerías, que es lo que mayormente se aprecia en los partidos, pero ha asentado a Antonio Basagoiti y el pacto del Tinell ha empezado a diluirse en la vida cotidiana aunque el PSOE no comprenda esa razón.

Los miles de socialistas congregados ayer en Vistalegre, por ejemplo, pero dedicaron la mayor ovación al lehendakari. Cosas de la vida, el pacto con el PP que le dio la investidura, le impidió estar a tono con sus anfitriones y este detalle puso en su intervención y en su figura un aire de estadista que le favorece mucho frente a la demagogia adolescente y sectaria de los adoradores de Obama. 

Zapatero estuvo en su papel al agradecer a Eguiguren, Ares y Rubalcaba su labor en el proceso de lucha contra ETA o en el proceso de paz con ETA o en el proceso para una paz dialogada, que de todas estas maneras se ha llamado lo que han hecho los citados a lo largo de los años. A uno le gusta más el diálogo tal como lo practica el ministro del Interior de un año a esta parte que el lío que se montó Eguiguren a partir de 2002. Parece que dirigirse a ellos con fórmulas simples, del estilo: “Buenas, quedan ustedes detenidos y aquí mi primo les va a leer sus derechos constitucionales”, da mejores resultados que la multiplicación de informes de verificación, mesas e interlocutores.

El presidente se salió cuando tocó su tema: Obama y él. No faltará quien le recuerde sus carcajadas críticas contra el PP, por “agarrarse, para salir del rincón de la historia, sometiéndose [risas] al imperio americano. [Más risas.] (…) Hay un cambio en el viento de la historia, sopla en una dirección, y el que no vaya detrás de Estados Unidos no pinta nada. Es la condensación de todos los complejos ideológicos de la derecha. Es una derrota total, una entrega total del país, pero vestido de patriotismo. Es lo más contradictorio. Es lo más antipatriota.” (‘Madera de Zapatero’. Suso de Toro, RBA, 2007. Págs. 157 y 158).

Es verdad que él espera que salgamos de la crisis económica de la mano de Obama. Del rincón de la historia ya salimos cuando Bush le invitó al G-20, según dijo el 14 de noviembre Mª Teresa Fernández de la Vega. Aznar copiaba a Bush. Ahora es Obama quien le copia a él y es Zapatero quien va a ayudar a EEUU a salir del pozo negro republicano. Estamos en campaña. Laus Deo. 

09 mayo 2009

Limpios y decentes


Santiago González


El senador Anasagasti ha escrito en su blog que se ratifica en su “asco por una democracia como la española que manipula de manera tan burda la realidad y en su deseo de ver pronto en Ajuria Enea un/a Lehendakari del PNV” . La secretaria general del PP, en un gesto impremeditado que revela falta de madurez política, ha pedido su dimisión. No es justo porque no valora el extraordinario compromiso que supone esta confesión de Anasagasti, un hombre que entre sus 27 años en el Congreso de los Diputados y los cinco que lleva en el Senado, ha completado 32 años de trabajo en una empresa que le asquea. Y sin embargo resiste en ella por sentido del deber hasta la edad de la jubilación y más allá. Admirable.

¿Cómo no iba a sentir asco un hombre de bien? Lean esta anotación de ayer mismo en su blog:
“Ibarretxe ha callado, ha sonreído, ha entregado su gobierno, habiendo ganado, al perdedor López (…) y se ha ido con su mujer, la discreta Bego, y sus hijas, a su casa, mientras los morreos entre López y la nueva “primera dama” eran todo menos un ejemplo de discreción y de sindéresis.”

Esa ‘primera dama’ entrecomillada era ya una declaración de principios, pero lo de ‘los morreos’ supone una vuelta irremediable a los orígenes, al antimaketismo sabiniano y su extravagante fobia al baile ‘a lo agarrao’:
“Ved un baile bizkaino presidido por las autoridades eclesiásticas y civil y sentiréis regocijarse el ánimo al son del "txistu", la alboka o la dulzaina y al ver unidos en admirable consorcio el más sencillo candor y la loca más alegría; presenciad un baile español y si no os causa náuseas el liviano, asqueroso y cínico abrazo de los dos sexos queda acreditada la robustez de vuestro estómago”.

El presidente del EBB, que faltó a la ceremonia, manifestó a Radio Euskadi: “no es de recibo que nos hablen ahora de mano tendida, cuando después del 1 de marzo tendimos la mano al PSE y nos la rechazó. La mano tendida de ayer es una mano sudada porque ya la ha utilizado con el PP”.

También el maestro lo había previsto: “El aseo del bizkaino es proverbial. (Recordad que, cuando en la última guerra andaban hasta por Nabarra, ninguna semana les faltaba la muda interior completa que sus madres o hermanas les llevaban recorriendo a pie las distancias)”, escribió Sabino Arana en 'Bizkaitarra' en 1895, mientras “el español apenas se lava una vez en su vida y se muda una vez al año.” Además, ahora sudan. ¿Cómo extrañarse de que 114 años después los verdaderos bizkainos sigan siendo tan mirados para el roce con el español?

Hay algo que no cuadra con tanto tiquismiquis. En estos días los tres diputados forales de Hacienda, jeltzales ejemplares los tres, empiezan a recibir las declaraciones del IRPF. No se tiene noticia de que le hagan ascos, no ya a las liquidaciones socialistas, sino a la de “aquellos trece” del PP, a los que Egibar condenaba al Reino de los Réprobos. Debe de ser que la Hacienda es incompatible con el sabinianismo estricto. O que los tres diputados forales son más del estilo Vespasiano, aquel emperador a quien afearon haber gravado con impuesto los mingitorios. Se llevó un puñado de sestercios a las fauces y dijo concluyente: “non olet”. Anasagasti, bienvenido al siglo XXI.
Ilustración.-Bizkaino en su aseo proverbial de cada mañana a pesar de no necesitarlo.

08 mayo 2009

Jurar por duplicado


Santiago González


La tradición, en contra de lo que cree el pueblo llano, ya no es cosa que requiera el paso y el poso de los siglos sobre la costumbre. El efecto paso del tiempo se consigue desde hace mucho con técnicas artesanales. Esto ya lo sabía el nacionalista Juan de Ajuriaguerra en 1936, cuando escribió la fórmula de juramento que dio en llamarse tradicional. El burukide de Otxandio escribió un texto que ya era antiguo cuando lo leyó por vez primera el primer lehendakari del Gobierno Vasco, el 7 de octubre de 1936. La sintaxis y el lenguaje produjeron en la fórmula el mismo efecto que el betún de Judea para dar aspecto de arcón centenario al mueble que nos hizo el carpintero del barrio.

“Ante Dios humillado, en pie sobre la tierra vasca, bajo el árbol de Guernica, con el recuerdo de los antepasados, juro desempeñar fielmente mi mandato”. Cualquiera que lo lea creerá que es una transcripción del fuero viejo de Vizcaya y que así juraban los lehendakaris en la Edad Media.

El segundo lehendakari de nuestra historia, Carlos Garaikoetxea, recuperó la tradición en 1980, aunque debió de darle apuro un texto comprometido con Dios, la tierra, un árbol y los muertos, y lo matizó en 1984 con una invocación postiza que escribió Gorka Knörr: “ante vosotros, representantes del pueblo”. La fórmula usada ayer por Patxi López procede del ajuriaguerrismo, enriquecida por el gorkaknörismo y otras aportaciones posteriores, que, con buen criterio, suprimieron la humillación ante Dios, introdujeron una referencia a la Ley, y cambiaron “representantes del pueblo” por “representantes de la ciudadanía vasca”.

El acto contó con la dirección artística de José Ibarrola, o sea que estuvo bien. Cambió el txistu por el oboe, y el crucifijo y la biblia por un Estatuto encuadernado para la ocasión, pero no se rompió nada más. Se mantuvo la curiosa costumbre de jurar (o prometer) por duplicado, aunque se cambió el orden: la primera vez en el interior de la Casa de Juntas, ante los parlamentarios. La segunda, bajo el roble, en la calle.

Éste es un pueblo de tradición muy juradera: aquí se hacía jurar a los Fueros los Reyes de Castilla y los aborígenes no paraban de jurar. El primer documento del nacionalismo, un discurso de Arana tras una cena en Begoña en 1893, se llama ‘el juramento de Larrazábal’. Las encendidas invocaciones a Dios del texto de Sabino no fueron del agrado de todos los comensales. Uno de ellos, Ramón de la Sota, dijo: “Dejémosle a Dios, que está muy alto para que se ocupe de nosotros”. Dos veces juró nuestro primer lehendakari, Aguirre, como se ha contado ya, dos veces juraron los demás y dos ha prometido Patxi López.

No hubo aplausos nacionalistas para el nuevo lehenkari, ni la mínima cortesía parlamentaria. Tampoco los tuvo Ibarretxe en su día. Ni siquiera Basagoiti recibió el martes el aplauso agradecido de los socialistas a los que entregaba su voto para que formaran Gobierno. Hubo una diferencia entre las juras ‘old fashion’ y la promesa de ayer. El público era distinto ahora: aplaudieron a su lehendakari, pero no insultaron a la oposición, como la claque de 2001 y 2005. Menos da una piedra.





06 mayo 2009

Don Erre ke Erre




Santiago González

Se anunciaba una sesión de investidura con dos candidatos a lehendakari. En realidad sólo hubo uno, que hizo un discurso apropiado para la ocasión, a saber: una exposición del programa que piensa desarrollar durante los cuatro próximos años. Fue el candidato socialista, el ya lehendakari López.

Había expectación por conocer cuánto esfuerzo había invertido Ibarretxe en un programa que sabía derrotado de antemano. Ha de tenerse en cuenta que este hombre confesó haber elaborado el famoso Plan que llevó su nombre escribiendo ocho borradores y trabajando en todos ellos al mismo tiempo.

No hubo tal. Era un discurso de candidato a líder de la oposición, si no fuera porque jamás se había visto a ningún dirigente opositor tan encorajinado, con tanto rencor en la memoria. Situó los orígenes del acuerdo que va a permitir gobernar a López en 2001, cuando Mayor Oreja y Nicolás Redondo acordaron “desalojar al nacionalismo de la Lehendakaritza”, habráse visto, qué descaro. Es un “quítate tú para ponerme yo”dijo en su día.

El pacto PSE-PP no es, en su opinión, “un acuerdo para construir sino una cruzada para destruir”. El concepto había sido utilizado hace tiempo, aunque en formulación menos maniquea: fue en el pacto que firmaron en el verano de 1998 ETA, PNV y EA, autodenominados como “fuerzas favorables a la construcción de Euskal Herria”, frente a los “partidos que tienen como objetivo la destrucción de Euskal Herria y la construcción de España (PP y PSOE).” Es evidente que en el texto antiguo se atribuía a socialistas y populares capacidad de destruir, sí, pero también alguna habilidad para construir, aunque fuera España. Tampoco entonces se les llamó “cruzados”. Puede que el lenguaje no fuera tan duro, bien porque en su redacción no participó Ibarretxe, bien porque ETA no tenía necesidad de agredir con calificativos, pudiendo hacerlo a tiros o con una bomba-lapa.

Fue un candidato a dirigente de la oposición, ya digo, aunque de una oposición extraparlamentaria. Estuvo sectario, maniqueo y excluyente. Ibarretxe fue ayer una figura patética, un personaje de ese subgénero de la comedia cinematográfica que antes llamábamos “españolada”. Su obstinación, su pertinacia en el error de los diez últimos años recuerda al personaje de Paco Martínez Soria en la película que da título a esta columna y que Televisión española programa casi todos los sábados. Fiel a sí mismo hasta el final, que desveló en su última intervención, abandona la política.

No había otra salida. Su partido no le había confiado la tarea de dirigirle en el tiempo nuevo. Es lo que pasa con los pueblos elegidos: Juan Josué vale para entrar en la tierra prometida, pero para vagar por el desierto, que es lo que ahora toca, les hace falta un Moisés.

Su obstinación le impidió lo razonable, decir adiós con buenas maneras y llevarse un aplauso unánime del Parlamento. No fue posible. Fiel a sí mismo hasta el final, parece haber inspirado su despedida en una astracanada, también española, dicho sea sin afán de molestar, “La venganza de don Mendo”: “Fuera ocioso./ Ved cómo muere un león/ cansado de hacer el oso”.


04 mayo 2009

Presidente en campaña

Santiago González

Zapatero va a arrimar el hombro y a tirar del carro al mismo tiempo, por usar las dos metáforas más caras a la secretaria de Organización de su partido. En la próxima campaña intervendrá cuatro veces más que en las europeas de 2004, que resolvió con tres mítines aquí y uno en Francia. Durante las pasadas autonómicas vascas y gallegas intervino en siete mítines en dos semanas, un puente aéreo Madrid-Bilbao-Santiago.

Ahora va a participar en diez o doce, como si fuera el candidato, aparte de convertir el Debate sobre el Estado de la Nación en un acto más de la campaña. “Será que tiene mucho tiempo libre”, dirán algunos resabiados ante este riguroso ejercicio de responsabilidad. Después de convertir la lista en un desván, en el que se amontonan: amables cantamañanas, como el primero de la lista, desechos de tienta, como la tercera, o favores a terceros, como la sexta, con políticos razonables y decentes, pero descatalogados, como el segundo y el séptimo, ha decidido echar una mano para evitar lo peor.

Es verdad que tanto mitin quita tiempo a las tareas de Gobierno. Habrá quien vea en esto una ventaja, que prefiera viajar al desastre a velocidad de crucero, como antes del cambio de Gobierno, a esta NEP, (Nueva Economía Política) que anunciaba la vicepresidenta primera con palabras temibles: “no se trata de cambiar el rumbo, sino el ritmo”, lo que hizo escribir a Rosa Díez: “no corran, que es peor”. A velocidad de crucero, también acabaríamos llegando, pero más tarde que a toda máquina y ahorrando combustible. 

Además, quienes así opinan, no valoran la versatilidad del presidente, acostumbrado a anunciar grandes acciones del Gobierno en actos estrictamente partidarios: la OPA a Endesa en el mitin de Rodiezmo, la negociación con ETA en un encuentro con concejales socialistas y así, convirtiendo el muro que separa lo público de lo privado en una membrana peligrosamente permeable.

“Le gustan las campañas electorales”, ha dicho Pajín muy fundamentadamente. Zapatero se lo había contado a Suso de Toro en tono épico: “En el mitin lo importante no son los discursos, sino los aplausos (…) Y creo mucho en el mitin. El mitin es: «Yo le convoco a usted aquí. Y usted viene a escucharme»”. Poder hablar de economía y de política a gente de tu misma sensibilidad y compromiso... Es como maximizar funciones, como la renta, el empleo o el gasto público sin necesidad de someterlas a restricción alguna. La economía sin problemas y las medidas sociales sin límites. 

¡Que tiempos aquellos en los que un gobernante podía reducir el Banco de España a una máquina de hacer billetes!¡Qué argumento para salir de la Unión Monetaria! El mitin es devolver la libertad a la política y la economía, secuestradas por el principio de contradicción. El Parlamento es otra cosa, claro, lleno de gente que en lugar de ayudar a los pobres quiere hacer más ricos a los poderosos y liberar el despido para aumentar el paro. El mitin sobre el estado de la Nación no va a tener tanta gracia, porque sólo le aplauden los suyos. Menos mal que no tiene límite de tiempo y sí, en cambio, la última palabra. 

02 mayo 2009

Cambio de tercio

Santiago González

Estamos viviendo una semana acotada entre dos martes históricos: el pasado, en el que Ibarretxe se despidió de la afición demostrando que no siempre es propio de la condición humana aprender de los errores, y el próximo, en el que, salvo imprevistos será investido el primer lehendakari no nacionalista en la historia de Euskadi.

Hubo un precedente fallido el 13 de mayo de 2001. Y en la etapa preautonómica fue también una jornada histórica aquel 17 de febrero de 1978 en el que Ramón Rubial fue elegido presidente del Consejo General Vasco gracias al decisivo e incierto voto del diputado de UCD Juan Echanove Tuero, que después de ocho empates y otras tantas vacilaciones, acabó votando al candidato socialista.

Aquel día, los socialistas vascos tuvieron la ocasión de sentirse tratados como intrusos. Otro tanto ocurrió el 14 de julio de 2001, durante la segunda jura de Juan José Ibarretxe como lehendakari en la Casa de Juntas de Guernica, mientras los simpatizantes del PNV insultaban a los parlamentarios del PP y el PSE por haberse atrevido a discutir al partido-guía los derechos de primogenitura. El pueblo elegido se constituía en turba con el mismo lenguaje e idénticas actitudes que sus cargos tenían que sufrir de las huestes de Herri Batasuna en juras anteriores o en la Salve donostiarra.

El senador nacionalista Iñaki Anasagasti anotaba en su blog los efectos de la resaca electoral el 6 de marzo pasado “ETA no ha desaparecido y volverá a matar si Patxi López es elegido lehendakari en vez del legítimo Ibarretxe". La propia ETA anunciaba el 11 de abril que el próximo Gobierno de Patxi López pasaba a ser “objetivo prioritario” de sus acciones terroristas.

Esta fue una de esas ocasiones en que el discurso nacionalista no es más que un relato sentimental, sin relación alguna con los hechos, aunque a ETA le sirve como coartada. Repasemos el estado de la cuestión en torno a las elecciones del 13-M de 2001, en las que Juan Josué Ibarretxe heredó la vara de mando del anciano y cansado Moisés en las alturas del monte Nebot.

El 6 de mayo, en plena campaña electoral, ETA asesinó al presidente del PP en Aragón, Manuel Giménez Abad en presencia de su hijo. Once días después del rotundo triunfo de Ibarretxe, el 24 de mayo asesinó al director financiero de ‘El Diario Vasco’, Santiago Oleaga. El 28 de junio hizo explotar una bomba en la calle López de Hoyos de Madrid, causando graves heridas al general Justo Oreja, que falleció un mes más tarde de resultas de las mismas. El 10 de julio, mató con un coche bomba al policía nacional Luis Ortiz de la Rosa en el barrio madrileño de Aluche.

El 14 de julio, aniversario de la toma de La Bastilla, el lehendakari legítimo a los ojos de ETA, según Anasagasti, juró su cargo en la Casa de Juntas de Guernica. El acto fue acompañado por los incidentes menores ya descritos. ETA expresó su beneplácito con dos asesinatos: a las diez de la mañana, una bomba-lapa bajo su furgoneta acabó con la vida del concejal de UPN en Leiza, José Javier Múgica. A las ocho de la tarde, tres pistoleros acribillaron a tiros en Lauburu (Guipúzcoa) al jefe de la Unidad de Inspección de la Ertzaintza, Mikel Uribe.

Así está el tema, mal que le pese a Anasagasti.


29 abril 2009





Un presidente amigo




Santiago González

Deberíamos invitar a los Sarkozy todas las semanas. Nos mantienen entretenidos, relajan el ambiente, traen asuntos de interés y van a ayudarnos a entrar en el G-20. Es verdad que este tío no da puntada sin hilo y se lo cobrará a su tiempo, pero más caras nos salen otras ocurrencias infructuosas de nuestro líder, un suponer, los 400 euros o la renta de emancipación.

Ver a todo el Congreso aplaudiendo de pie a este señor bajito, pero grande, era una experiencia extraordinaria. Punto para Zapatero, santo y bueno. Hasta que llegó la rueda de prensa y el agradecimiento equivocado: “España siempre agradece y agradecerá a Francia su apoyo en la transición democrática para la consolidación de la democracia española”, dijo en la comparecencia conjunta con el presidente francés. Probablemente encontrarán la frase algo redundante, pero su principal problema está en el contenido. Sabíamos que no era un economista. Ahora también sabemos que su especialidad no es la historia contemporánea. 

La historia de Francia no es una excepción en sus lagunas. Ya fue muy notable la afirmación que le hizo a Millás: “El origen de la izquierda se encuentra en los valores de la Revolución Francesa, que es una revolución ciudadana porque se enfrenta a quienes en esos momentos monopolizan el poder: la nobleza y el campesinado. De ahí salen todos los valores de la izquierda.” ( EPS, 23 de julio de 2006). Cualquiera que haya vivido la transición española recordará la expresión “el santuario francés”, para el refugio que allí tenían los etarras, y donde recibían la consideración de ‘refugiados políticos’.

La tolerancia francesa frente a ETA rebasó los límites de la transición: en 1981, llegó a la presidencia François Miterrand y las cosas no cambiaron. Ni siquiera con la victoria del PSOE en 1982. Los socialistas franceses veían con indulgencia a ETA por entonces y no hubo un solo gesto de colaboración con España. Esto podría preguntárselo al hombre al que ha enviado a Europa con otros descatalogados, como si no lo necesitara aquí. Ramón Jáuregui, delegado del Gobierno en el País Vasco, tuvo en 1983 la pertinente iniciativa de hacer traducir al francés la Constitución y el Estatuto de Guernica, con el fin de enviar sendos ejemplares a los diputados socialistas en la Asamblea Nacional Francesa y a los alcaldes del PSF en los Pirineos Atlánticos, para que cotejaran el grado de autonomía de los vascos de Hegoalde con los de Iparralde.

No fue hasta la llegada de Charles Pasqua al Ministerio del Interior en 1986, cuando Francia empieza a colaborar con España y se pone en marcha el procedimiento de entrega inmediata de los terroristas detenidos en suelo francés. De ello dio cumplido testimonio el dirigente batasuno Tasio Erkizia con una frase lapidaria en 1993: “Desde hace siete años, Francia se ha convertido en el enemigo secular del pueblo vasco”.

Sarkozy cumplió como ministro del Interior, cuando aquí la izquierda le consideraba un ‘facha’, y sigue cumpliendo como presidente, rehabilitado ya por la izquierda gentil y liberal que encarna a nuestros ojos Carla Bruni. Ni en su propia casa le han querido nunca tanto.

27 abril 2009

El canto de la cigarra



Santiago González

El video socialista para las europeas nos ha convertido de golpe en americanos: “El mundo según Obama vs. el mundo según Bush”, dice el eslogan que abre paso a una serie de opciones maniqueas. “Dos visiones del mundo frente a frente”, dice el último. Uno juraría que la victoria de Obama se produjo frente a John McCain, no frente a Bush, pero, ¿qué importancia tienen los hechos frente a la lucha entre el bien y el mal, el futuro y el pasado, la izquierda y la derecha?

“Aquel día no pudiste votar. Pero ahora sí”, remata el video. Hace treinta años y unos meses estábamos en la campaña del referéndum constitucional. Uno de los anuncios con los que el PNV pedía la abstención, decía: “La Constitución de EEUU no reconoce los derechos del pueblo vasco. Ésta tampoco. ¿Votaste aquella?”

Aquel día no pudiste votar. No es del todo cierto. Algunos no quisieron. El ministro Pepe Blanco, por ejemplo, fue un testigo privilegiado de las primarias entre Obama y Clinton, aunque supo mantener una exquisita neutralidad: “Me he resistido en estos últimos meses a confesar públicamente mi simpatía hacia Barack Obama para no interferir en lo más mínimo en el proceso de elección que estaba desarrollando el Partido Demócrata”. (El cuaderno de Pepe Blanco, 4 de junio de 2008).

Zapatero ‘se ha pedido’ ser Obama para poder ganar las europeas. Es el triunfo de las analogías a lo Pajín, lo último en materia de de agit-prop. La versión oficial es el canto de la cigarra que repiten todos y todas con López Aguilar a la guitarra en los mítines de campaña, mientras las hormigas de la derecha piden sacrificios para hacer frente a la recesión.

“La salida de la crisis será un camino social o no será”, dijo Zapatero ayer, el mismo Zapatero que el miércoles pasado se apuntaba como un éxito propio que Volkswagen vaya a fabricar el modelo Q3 en Martorell. Si los sindicatos hubiesen seguido sus enseñanzas y se hubieran negado a los recortes salariales, los 1.500 puestos de trabajo de la planta se habrían perdido irremisiblemente. Zapatero y su ministra no saben todavía que lo social es crear puestos de trabajo, aunque eso implique sacrificios. La opinión de Salgado sobre los 800.000 nuevos parados como demostración de que el despido sale muy barato, es como para perderle el respeto intelectual.

Lo único que el presidente pudo aprender de Keynes en aquellas dos célebres tardes es que “a largo plazo, todos estaremos muertos”. Por eso él se aplica al /’carpe diem’/ de Horacio. Vive el presente porque su largo plazo es la legislatura. Acabado el granero, viviremos de la deuda hasta salir de la crisis gracias al tirón de Obama, y a ganar las elecciones en 2012. Cuatro millones de parados son sus rehenes electorales, su ejército de reserva. No les promete puestos de trabajo, sino subsidio de paro, (el PP quiere quitároslo) en una idea de España llena de clases pasivas, a tono con la que conoció *lya Ehrenburg en 1.931 y que le llevó a titular su libro con una licencia irónica tomada de la Constitución republicana: ‘España, República de trabajadores’. Ya hay un millón que no percibe el desempleo y subiendo. Es de temer que la salida con estos no será.



25 abril 2009

Doble obstáculo

Santiago González

En contra de lo anunciado por Patxi López, lo que se conoce del nuevo Gobierno vasco es un destilado de la Ejecutiva de su partido. Podría pensarse que se trata de un homenaje al estilo Zapatero ante las crisis, consistente en poner partido y Gobierno a macerar en la misma olla, en lo que los periodistas hemos dado en llamar, a petición de parte, un Gobierno con peso político, que en la práctica viene a ser un Gobierno con menos especialización profesional. No es el caso. López había anunciado que buscaba “gente sin carné del PSE y con sensibilidad nacionalista”. No parece la característica dominante entre los nombres de los futuros consejeros que ya se conocen, aunque probablemente no le haya quedado otro remedio.

El secretario general de los socialistas vascos tenía ya un problema con los numerosos criterios que se deben satisfacer para formar Gobiernos en los tiempos presentes: no se trata ya de elegir un equipo entre las personas más capaces profesionalmente de entre las que comulgan con el programa electoral. La meritocracia es hoy en día un concepto transversal y muy complejo, que debe satisfacer también el principio de la paridad y la representatividad territorial, amén de las distintas familias del partido.

Recuérdese, a título de ejemplo, la que se lió en la Comunidad de Madrid cuando Simancas quiso dar a Izquierda Unida lo que los Balbases consideraban que era su ‘cuota parte’ en el Gobierno de la Comunidad. Ahí se subió Esperanza Aguirre a una ola de la que todavía no ha descabalgado.

La cuestión aquí es distinta. Los intentos de López de formar un Gobierno con los criterios que había enunciado han fracasado principalmente por dos razones exógenas, que en realidad, son una: el miedo. Miedo al nacionalismo que se desaloja y miedo al nacionalismo de la banda terrorista. No era el caso de López Gandásegui, embarcado en un proyecto empresarial en el que tiene comprometidos alma, corazón y vida (y también fortuna), pero sí el de muchos que se han negado después. El temor reverencial al PNV supone una fundada creencia en que la colaboración en un Gobierno socialista equivaldría a tres cruces junto al propio nombre cuando pase la hora de los interinos y vuelva el partido titular.

Este temor se ha visto dramáticamente reforzado por la amenaza explícita hecha por los terroristas contra el nuevo Gobierno en el marco del Aberri Eguna. La coincidencia no puede ser considerada casual en modo alguno. El poder nacionalista ha tenido como una de sus patas la existencia de una organización que asesinaba a quienes se le oponían, que tenía amenazada a una parte relativamente pequeña de la sociedad vasca: la oposición activa al nacionalismo, un caso insólito de terrorismo insurreccional que obligaba a llevar escolta a los miembros de la oposición, no a los del Gobierno.

Este es el doble obstáculo que ha debido afrontar López en su camino hacia Ajuria Enea y esa es la causa de que, salvo imprevistos, la mayor parte de su equipo tenga que escogerlo entre personas que ya estaban escoltadas previamente.

24 abril 2009

Entre el clavel y la rosa

Santiago González

Los héroes están cansados y las heroínas también, si esta aseveración no choca con los postulados del Ministerio de Igualdad. Es de suponer que no, porque el cansancio está expuesto aquí como un concepto transversal, que afecta por igual a tirios y troyanas. Rosa Aguilar, eterna esperanza blanca del comunismo español en su último refugio municipal de Córdoba, ha aceptado la oferta del nuevo presidente andaluz, José Antonio Griñán, para ser consejera de Obras Públicas en su Gobierno.

Noventa años después del asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebcknecht por la socialdemocracia gobernante en Alemania, otra Rosa, Aguilar, propina este nuevo golpe a los espartaquistas españoles, al pasarse al enemigo socialdemócrata. Los comunistas han llevado fatal siempre estas cosas. Recuerden el disgusto que les dio la marcha de Tamames, eso que no se pasó al PSOE. No digamos los que sí se pasaron: Enrique Múgica, un prototraidor; Pilar Brabo, Solé Tura, López Garrido, espejo de tránsfugas; Alonso Zaldívar, José Mª Mohedano, el del Jaguar, Enrique Curiel, Cristina Almeida, Eugenio Triana y tantos otros.

Desde el asesinato de Rosa Luxemburgo, el movimiento comunista había venido tachando de socialfascistas y socialtraidores a los socialdemócratas. Los comunistas han tenido una memoria tan sólida de víctimas, como frágil para recordar crímenes propios. Es muy frecuente en los pueblos elegidos la tentación de estas asimetrías. No puede uno acordarse de todo; esa es la condición humana y la gran ventaja de la memoria colectiva.

Estas querellas históricas dejan una cicatriz indeleble en el recuerdo, también individual. Mikel Bilbao, comunista de la transición, le hacía la siguiente consideración a un camarada excamarada 30 años después: “¿Recuerdas los tiempos de la militancia en el PCE y aquellas cosas tan horribles que decíamos de los compañeros socialistas? Bueno, pues de todo, es lo único en lo que teníamos razón.”

Rosa ha sido sometida a una severa autocrítica, esa actividad reflexiva que los estalinistas han conjugado siempre de manera transitiva. El coordinador de IU en la Realidad Nacional andaluza, Diego Valderas, ha calificado a Rosa Aguilar de desleal, aunque contradictoriamente, ha opinado que comete un error carente de justificación. Idéntico parecer han expuesto los que fueron coordinadores generales, Gaspar Llamazares y Julio Aguita, que también fue antecesor de Rosa Aguilar en la alcaldía de Córdoba.

Mención especial merece la tristeza que el hecho ha producido a Cayo Lara, coordinador actual de la coalición, el hombre de la huelga general que quiere cambiar el color a los billetes de 500 euros y acabar así con el dinero negro. El optimismo de la voluntad que anida en este sobrio Espartaco castellano-manchego recuerda que el mismo año en que fue descabezada la Liga de los Espartaquistas alemanes se celebraba el congreso fundacional de la III Internacional, no hay mal que por bien no venga. Por eso ha dicho: “Si se va una rosa, vendrán mil rosas y mil claveles”. Dum, dum, ¿quién es?/ Una rosa y un clavel./ Abre la muralla. Da la impresión de que, en realidad, intramuros sólo se han quedado algunos capullos.

22 abril 2009

Los bilaterales

Santiago González

Un andaluz de Ceuta y un catalán de Iznájar (Córdoba) se reunieron ayer para pactar la financiación catalana. Como de costumbre, el asunto había venido precedido de advertencias de gran conflicto que, también como de costumbre, se han resuelto en pompas de jabón.

No se ha hablado de dinero. De esto tratarán mañana la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado y el conseller Antoni Castells, lo que, si bien se fijan, refleja una asimetría protocolaria. Una vez acordado el qué, el president manda al propio de las cuentas, un subordinado, a entenderse con la superiora de Chaves, que es un secretario de Estado venido a más. Sin embargo, la reunión ha sancionado la bilateralidad de Cataluña con el Estado. Así lo indican la comparecencia de ambos ante los medios con despliegue de banderas y el compromiso asumido por Chaves de cerrar en mayo un compromiso con la Generalitat que el Gobierno llevará al Consejo de Política Fiscal y Financiera.

El problema es que este órgano, en el que Gobierno y CCAA fijan la financiación de éstas, es incompatible con la bilateralidad. Es verdad que por razones prácticas, los Gobiernos anteriores llevaban un preacuerdo que se cerraba en el órgano común. Hasta ahora, sólo Euskadi pasa del Consejo, a ver para qué, si la autonomía vasca se arregla divinamente con su sistema de Concierto y Cupo. Cataluña ha envidiado siempre este sistema. Si ahora va a cocinar su aportación y su financiación en olla aparte y Madrid hiciera lo mismo, el Consejo no tendría otra función que administrar la miseria resultante entre las comunidades de segunda. Es lo que llevó a Xavier Arzalluz, con ese don que tenía para hacer amigos, a hablar de “las autonomías de la envidia” en octubre de 1996.