30 septiembre 2009

Gota fría, gota gorda

Santiago González

Mientras buena parte de su comunidad seguía amenazada ayer por la gota fría, Francisco Camps empezaba a sudar la gota gorda en el Debate de Política General. No se notaba mucho porque las gentes delgadas sudan poco y porque los populares valencianos han decidido afrontar el asunto con ánimo fallero y una inexplicable alegría. El presidente Camps sonreía. El secretario general, Ricardo Costa y el vicepresidente Rambla también sonreían. Recíprocamente, incluso, a pesar de esa grabación en la que se oye decir al primero: “y que le digas que éste (por Rambla) es un hijo de puta”.

Todo es interpretable, como bien ha dicho Rajoy. Hace muchos años, Antonio Burgos escribió en ‘Triunfo’ un diccionario sevillano-español, en el que había dos voces singulares: “hijoputa.-Mala persona” “hijo de la gran puta.-Mi querido amigo, Antonio, hijo de la gran puta, cuánto tiempo sin verte”.

Había signos más interpretables. La sociedad valenciana es muy dada al espectáculo, a tomar posiciones en el balcón o la tribuna, ya sea para una mascletá o un debate parlamentario. Ayer, sin embargo, la tribuna de las Cortes valencianas estaba casi desierta y Francisco Camps era un hombre apenas sostenido por una sonrisa que merecía justamente el calificativo de ortopédica.

Rajoy le había invitado a explicarse, qué menos, pero el ‘lenda’ valenciano no está por la labor y, como sucede frecuentemente a nuestros políticos cuando se ven en apuros, mostró una rara inclinación a hablar de otros asuntos. Camps sólo entró en materia tras la intervención del portavoz socialista, Ángel Luna, y lo hizo para cerrar filas y enseñar discretamente el colmillo a Rajoy: “la Comunidad Valenciana es fundamental y necesaria para que cambien las cosas en España”. Hasta en tres ocasiones dio a entender que su tierra es la llave del triunfo en unas generales, en una versión política de la célebre ‘cláusula Camps’: hago mío lo que el PSC le plantea a Zapatero.

Camps no atendió el requerimiento de su partido. En vez de ofrecer un relato alternativo al que vamos conociendo a golpe de filtración, se acogió a sagrado en los resultados electorales: "Desde que empezó todo este lío arrasamos democráticamente en las Europeas y el TSJ archivó el asunto (…) usted ya sabe lo que ocurriría si hubiese elecciones anticipadas; no sólo ganaría el PP, sino que ampliaría su mayoría claramente", dijo, entre otros argumentos de parecida inconsistencia.

Sin una explicación coherente de los hechos, Camps y su partido harían bien en renunciar al método Ollendorf que emplean para cambiar de conversación. La presunción de su inocencia penal no les exime de la obligación de dar explicaciones políticas ante el diluvio de indicios acusadores. Tener por explicaciones la maldad de Rubalcaba (con la complicidad pervertida de la Brigada de Blanqueo de Capitales al completo) supone una grave desconfianza en la capacidad intelectual de sus votantes. Tampoco cuela la idea de que todo sea fruto de un malentendido por la concurrencia fortuita de los hechos. Lo decía Billy Wilder al explicar la construcción de la trama en un guión: “casualidades, las justas, y sólo en el primer cuarto de hora”.


28 septiembre 2009

Fallo contencioso

Santiago González

El universo etarra y sus organizaciones satélites gozan de una ventaja extraordinaria frente a la democracia que combaten, mejor dicho, de dos: ellos no se sienten atados por ninguna ética y gozan de una identidad difusa que les permite atravesar por ósmosis la porosa membrana de la legalidad. El pueblo vasco canta y baila a ambos lados de los Pirineos, dicen que dijo Voltaire.

No parece que el autor de ‘Cándido’ tratara de establecer una clasificación entre cantantes y danzantes de Iparralde y Hegoalde. Lo que éste en realidad escribió fue “au pied des Pyrenées” (al pie de los Pirineos), pero el exceso de sentido tan caro al nacionalismo viene bien para este caso, porque el pueblo vasco combatiente, antaño también llamado ‘Pueblo Trabajador Vasco’, canta y baila a ambos lados de la legalidad. Sobre todo de la española, que parece más permeable; más flete, si me perdonan la coloquialidad de la expresión.

Resulta que hoy y los días 28 y 29, una de esas organizaciones del entorno, llamada Etxerat, ha convocado tres concentraciones silenciosas en Mondragón contra la política penitenciaria del Gobierno. En medio de las tres convocatorias, el sábado 27, se celebra (sic) el 34ª aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, efeméride que ha sido bautizada por sus convocantes como ‘Gudari Eguna’ (Día del Soldado vasco). Y también resulta que la Sala de lo Contencioso del TSJ del País Vasco ha anulado una resolución del Departamento de Interior que prohibía la exhibición de símbolos y lemas terroristas, así como de fotos de terroristas presos.

O sea, a ver si me explico: Etxerat será Izquierda Abertzale en la misma medida que la ilegalizada Batasuna, pero es legal y tiene derecho a manifestarse para criticar la política del Gobierno acerca de los terroristas presos. Esto, que parece el diálogo entre Samuel L. Jackson y John Travolta al principio de ‘Pulp Fiction’, respecto a la legalidad de fumar hachís en Holanda, lo admite el Gobierno vasco. Es lícita la manifestación y también el lema. Lo que no es lícito es mostrar las fotos de los presos, porque esos reclusos son terroristas y su exhibición es enaltecimiento del terrorismo y humillación para las víctimas.

En dos ocasiones anteriores ya había pasado. De la negativa verbal del Gobierno pasaron a negociarlo y se autorizaron las concentraciones sin exhibición de símbolos.

Esta vez dieron la respuesta por escrito y se vieron ante un contencioso. El tribunal no podía autorizar o denegar la exhibición de fotos, sino mantener o revocar la prohibición del Gobierno. ¿Pudo hacer otra cosa? Sin duda. Pero tal vez Interior no habría debido dar nada por sentado y mostrar al tribunal, por ejemplo, videos y fotos de las manifestaciones convocadas por Etxerat, y darle hecho el cálculo de los siglos de condena que suman con la expresión del número de asesinatos cometidos por los tipos de las fotos. O, sencillamente, considerar que la concentración no es lícita, porque lo que congrega a los manifestantes no son los lazos de parentesco con los del retrato, sino la exaltación de la banda terrorista a la que pertenecen. Son los lazos de la sangre. De la que ponen las víctimas, claro.

26 septiembre 2009

Euskadi en tres pistas

Santiago González

Ayer, 27 de septiembre, Euskadi era un circo de tres pistas. Se cumplían 34 años de las últimas ejecuciones del franquismo, dictadas por consejos de guerra sumarísimos, que condenaron a dos etarras y a tres militantes del FRAP, mediante la aplicación retroactiva del decreto ley de Prevención del Terrorismo, aprobado ‘ad hoc’ el 26 de agosto de 1975. Desde hace unos años, el entorno político de ETA celebra en esta fecha el ‘Gudari eguna’ (Día del soldado vasco). La prohibición de la Audiencia Nacional dejó en nada la efeméride.

En la segunda pista, ETA introducía algo de confusión en el ambiente al desautorizar un comunicado publicado con su firma en el diario ‘Berria’ y publicar otro en ‘Gara’. Era también el último domingo de septiembre, fecha en que el partido-guía de los vascos celebra el ‘Alderdi Eguna’ (Día del Partido), tras comprobar que el primer ‘Aberri Eguna’ (Día de la Patria) había obtenido una respuesta masiva y unitaria. El horror del nacionalismo a los consensos le llevó a instituir una fiesta en la que los suyos pudieran estar solos.

Ayer, en las campas de Foronda hubo novedades. Se echó en falta al lehendakari, un comparsa de lujo que cerraba el desfile de los teloneros y anunciaba al presidente del partido. Hay que destacar que el baranda del EBB durante 25 años fue Xabier Arzalluz y eso le daba al tema otro color. Se ponía las botas de monte y el jersey de pico y a partir de ahí el discurso se le arriscaba solo. En los alderdis tuvo aquel hombre intervenciones magistrales: “el corrusco que nos dan está hecho con el trigo de nuestros campos”. Ya para entonces, los teloneros le habían calentado a la parroquia y su intervención era el delirio.

Ayer, para empezar, no hubo teloneros, ni lehendakari y un mitin sin teloneros es como un vodevil sin cuernos. Luego, la oratoria de Iñigo Urkullu tampoco es la de Arzalluz. Así denunciaba el primero el pacto PSE-PP: “Se han casado. Son un matrimonio de conveniencia, pero se han casado”. Compárenlo con esta pieza de Arzalluz en la noche electoral de 1998: "Parece que no quieren [entrar en el Gobierno vasco]. Sacan pecho, hinchan el garganchón, mueven la alas, promueven gorjeos,... pero son ritos de apareamiento. Y, salvo excepciones, todo el mundo quiere aparearse". No hay color. Ibarretxe también dio su punto a la fiesta en el alderdi de 2003, con una gran interpretación de Bruto, matizada por la tradicional sobriedad de los actores vascos. Y sin daga; con un simple abrazo. Se acercó y le dijo: “Xabier, te queremos. Agur”. Arzalluz le miró perplejo, como preguntando: “¿es que te vas?” antes de percibir el drama y caer a los pies del busto de Sabino.

Ayer no hubo lehendakari ni guión, todo fue más soso, menos la comida y por primera vez en este siglo no se reivindicó el derecho a decidir de los vascos. Este hecho viene a subrayar el acierto de quienes pensaban que el nacionalismo no se moderaría sin su paso a la oposición. Hay que destacar el sentido del fair play del nuevo Gobierno: aún urgido por la necesidad recaudatoria, el consejero de Interior no consideró la posibilidad de colocar controles de alcoholemia a las entradas de Bilbao y Vitoria.

25 septiembre 2009

Fallo contencioso

Santiago González

El universo etarra y sus organizaciones satélites gozan de una ventaja extraordinaria frente a la democracia que combaten, mejor dicho, de dos: ellos no se sienten atados por ninguna ética y gozan de una identidad difusa que les permite atravesar por ósmosis la porosa membrana de la legalidad. El pueblo vasco canta y baila a ambos lados de los Pirineos, dicen que dijo Voltaire.

No parece que el autor de ‘Cándido’ tratara de establecer una clasificación entre cantantes y danzantes de Iparralde y Hegoalde. Lo que éste en realidad escribió fue “au pied des Pyrenées” (al pie de los Pirineos), pero el exceso de sentido tan caro al nacionalismo viene bien para este caso, porque el pueblo vasco combatiente, antaño también llamado ‘Pueblo Trabajador Vasco’, canta y baila a ambos lados de la legalidad. Sobre todo de la española, que parece más permeable; más flete, si me perdonan la coloquialidad de la expresión.

Resulta que hoy y los días 28 y 29, una de esas organizaciones del entorno, llamada Etxerat, ha convocado tres concentraciones silenciosas en Mondragón contra la política penitenciaria del Gobierno. En medio de las tres convocatorias, el sábado 27, se celebra (sic) el 34ª aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, efeméride que ha sido bautizada por sus convocantes como ‘Gudari Eguna’ (Día del Soldado vasco). Y también resulta que la Sala de lo Contencioso del TSJ del País Vasco ha anulado una resolución del Departamento de Interior que prohibía la exhibición de símbolos y lemas terroristas, así como de fotos de terroristas presos.

O sea, a ver si me explico: Etxerat será Izquierda Abertzale en la misma medida que la ilegalizada Batasuna, pero es legal y tiene derecho a manifestarse para criticar la política del Gobierno acerca de los terroristas presos. Esto, que parece el diálogo entre Samuel L. Jackson y John Travolta al principio de ‘Pulp Fiction’, respecto a la legalidad de fumar hachís en Holanda, lo admite el Gobierno vasco. Es lícita la manifestación y también el lema. Lo que no es lícito es mostrar las fotos de los presos, porque esos reclusos son terroristas y su exhibición es enaltecimiento del terrorismo y humillación para las víctimas.

En dos ocasiones anteriores ya había pasado. De la negativa verbal del Gobierno pasaron a negociarlo y se autorizaron las concentraciones sin exhibición de símbolos.

Esta vez dieron la respuesta por escrito y se vieron ante un contencioso. El tribunal no podía autorizar o denegar la exhibición de fotos, sino mantener o revocar la prohibición del Gobierno. ¿Pudo hacer otra cosa? Sin duda. Pero tal vez Interior no habría debido dar nada por sentado y mostrar al tribunal, por ejemplo, videos y fotos de las manifestaciones convocadas por Etxerat, y darle hecho el cálculo de los siglos de condena que suman con la expresión del número de asesinatos cometidos por los tipos de las fotos. O, sencillamente, considerar que la concentración no es lícita, porque lo que congrega a los manifestantes no son los lazos de parentesco con los del retrato, sino la exaltación de la banda terrorista a la que pertenecen. Son los lazos de la sangre. De la que ponen las víctimas, claro.

23 septiembre 2009

Una familia discreta

Santiago González

En ‘Johnny Palillo’, una divertida comedia de Benigni, el protagonista viaja a Palermo. En el aeropuerto lo recoge un chófer de aspecto patibulario, el vivo retrato de Luca Brasi, que le va explicando las peculiaridades locales: “lo peor de todo, la más terrible de todas las plagas, que desacredita a Sicilia a los ojos del mundo, que enfrenta a familias con familias y hermanos con hermanos ¡es el tráfico!”

En Benidorm, la plaga siciliana son las mociones de censura: madres contra hijas y viceversa. Al consumarse la de ayer no pude evitar un sentimiento de piedad hacia la familia Pajín, cruelmente atravesada por la pasión política de la madre y el sentido del deber de la hija. ¿Y el pobre señor Pajín? Su papel entre su mujer y su hija es un drama como el que reflejaba el título de una obra que Arthur Kopit escribió en los dorados años 60: ‘Oh, papá, pobre papá, mamá te ha encerrado en el armario y a mí me da tanta pena’.

Víctor Márquez Reviriego escribió una serie de brillantes crónicas en los primeros años del Congreso, en las que bautizaba a las familias políticas como especies. Las clásicas, los ‘solanáceos’ y los ‘bustélidos’, repartían a sus individuos por diferentes nidos políticos, lo que no les impedía celebrar armoniosas comidas de familia los domingos. Ellos inventaron la transversalidad.

El modelo de familia en la España de Belén Esteban son los ‘pajínidos’, actores de un melodrama de pasiones políticas e intereses urbanísticos con acompañamiento de all i oli. Ellos son una de las cinco familias que cortan el bacalao en Benidorm desde hace 20 años. A pesar de las graves divergencias que han llevado a esa madre a desobedecer al partido y a su propia hija que encarnaba la ortodoxia, no se ha oído una palabra más alta que otra, no hemos visto lo que Arcadi Espada llamó con acierto el “aire suburbial” que Leire Pajín pone en sus reyertas. Qué discreción.

Es una rareza del lío de Benidorm. Al PSOE se le van doce concejales como doce apóstoles y nadie les hace el más leve reproche. Ni una leve incomodidad porque los tránsfugas usen el apellido socialista. Todos consideran que para tránsfugas, los del PP. Lean como lo dice la hija desobedecida: “Mi partido cumple sus compromisos en todas las ocasiones, a diferencia del Partido Popular, que no los cumple nunca”.

Pajín se expresa a menudo de forma categórica, que es la que mejor transmite sus verdades apodícticas. Otra cosa es la relación de éstas con los hechos: Desde la aprobación del pacto contra los tránsfugas en 1998, se ha vulnerado en 138 ocasiones, 80 veces el PSOE y 58 el PP.

Otra particularidad es la querencia socialdemócrata por las analogías tontas. Que un vicepresidente del Gobierno y el portavoz del Grupo Parlamentario coincidan en que lo más relevante del golpe de mano pajínido en Benidorm es la moción de censura que llevó a Zaplana a la alcaldía en 1991 es admirable. Éste es un juego de trileros, pero el asalto de Zaplana a la alcaldía a lomos de tránsfuga se produjo siete años antes de que se firmara el Pacto Antitransfuguismo. Es un matiz. ¿Se unirá la familia –socialista-en coalición para las elecciones de 2.011? Es un suponer.

16 septiembre 2009

Epitafios

Santiago González

Comparecieron juntos ante los medios en el atrio de las grandes ocasiones. Allí habíamos visto al presidente anunciar la renta de emancipación junto a la entonces ministra de Vivienda esa ayuda de 210 euros para invitar a los jóvenes a instalarse por su cuenta. Allí posó con Condoleeza Rice y allí compareció ayer junto a Evo Morales, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

Es rasgo común de ambos presidentes el optimismo de la voluntad. Evo Morales acometió una reforma de Gobierno en el pasado mes de febrero que parece inspirada en la de Zapatero de 2008: aumentó el número de miembros de 17 a 20. Ninguno de los dos es partidario acérrimo de la especialización como criterio para la selección de personal. Morales nombró ministra de Justicia a Casimira Rodríguez, una empleada de la limpieza con alguna experiencia sindical. La formación diplomática de su actual Moratinos, David Choquehuanca, se produjo en la Escuela de Formación de Cuadros ‘Niceto Pérez’, en Cuba.

“No sabiendo los oficios, los haremos con respeto”, escribió León Felipe y ésa es la actitud que ambos mandatarios parecen esperar de sus colaboradores más cercanos. Podría pensarse que a Solbes le ha podido la soberbia intelectual y que Zapatero ha preferido a una vicepresidenta más bisoña para acatar órdenes, pero eso no es del todo cierto. Solbes, cuyos conocimientos de Economía están fuera de duda, ha sabido hacerse el tonto como si fuera genuino: se lo hizo con los 210 euros de Chacón, con los 400 que el presidente todavía cita como ejemplo de instrumento de política fiscal, con los 2.500 del parto universal y así.

Preguntado por su cese como diputado, Zapatero ha rozado la perfección en una respuesta con algo de epitafio: “Es un servidor público ejemplar y debemos dejarle que descanse. Tiene derecho a descansar”. Ahora que lo dice el presidente, Solbes parecía cansado. Cansado y aburrido, o sea, que si ahora va a emplear su tiempo libre en descansar y divertirse, debemos alegrarnos por él.

La explicación ha debido de parecerle insuficiente al vicepresidente tercero, que la ha complementado con sus recursos analíticos: para los compañeros que han tenido una larga carrera política, "es difícil su encaje en el trabajo parlamentario". Por eso, dijo Chaves, algunos siguen su trayectoria en el Parlamento Europeo, en la Política exterior o en la actividad privada. A falta de saber la naturaleza del trabajo en el Parlamento europeo en su opinión, lo que es jodido es volver a la mina, como hizo Gerardo Iglesias. Eso sí que es difícil de encajar y no el trabajo parlamentario.

“Es un hombre que lo ha dado todo”, ha dicho Eduardo Madina, lo que sí es una razón de peso para irse: ya no le queda nada que aportar. Luego ha puesto a limpio la respetuosa consideración del presidente hacia el descanso ajeno: para que "otra persona llegue a hacer un trabajo de diputado más activo, con savia nueva, con otras ganas". Los medios explican en coincidencia transversal que Solbes se ha ido para no votar los presupuestos de Zapatero. Puede ser. También porque tiene adónde. Descanse en paz.


14 septiembre 2009

Entre Pimlico y Consuegra

Santiago González

Lástima que el cineasta Henry Cornelius muriese hace medio siglo, porque ayer habría disfrutado mucho en el referéndum de Arenys de Munt. Cornelius dirigió en 1949 ‘Pasaporte para Pimlico’, una divertida comedia ambientada, como su propio nombre indica, en Pimlico, una pequeña comunidad ubicada en el centro mismo de Londres, en el barrio de Westminster. Se trataba de un barrio encantador, muy visitado por turistas, en el que unos vecinos encuentran en un sótano bombardeado un antiguo tratado –probablemente de Utrecht-que les lleva a cargarse de razones para declarar unilateralmente la independencia del barrio.

O sea, Arenys de Munt, un municipio de 8.023 habitantes, según el censo de 2.008, situado en la comarca de Maresme y cuyos habitantes sienten el tirón catalanista como una vida mía: el partido más votado en las últimas municipales fue IpC, con el 25,2%. Los cinco partidos catalanistas, incluido el PSC, que quedó el cuarto, sacaron el 87,4% de los votos. El PP, el 1,4%, no diré más.

Cataluña era ayer un equilibrio entre la cola de los vecinos de Arenys votando su querencia independentista y las colas de 14 kilómetros de automovilistas que habían aprovechado el puente patriótico para negar en la medida de sus posibilidades la territorialidad. El modelo de Arenys de Munt está a medio camino entre Pimlico, en la definición de objetivos, y Consuegra, en el procedimiento. Consuegra es un municipio toledano, que en el último referéndum del franquismo, para aprobar la Ley Orgánica del Estado en 1966, registró más votos afirmativos que número de habitantes censados. En el que convocó Suárez diez años más tarde para sacar adelante la Reforma Política, pasó justo al revés. Los vecinos salieron a manifestarse en masa para protestar porque hubiera ganado el ‘no’, cuando era de general conocimiento de que la mayoría de los ciudadanos había votado afirmativamente. Los resultados de Consuegra fueron anulados.

En el caso de Arenys no va a hacer falta, porque el referéndum es ilegal y los resultados están condenados a ser nulos desde el mismo momento de su convocatoria. Aunque la participación está 15 puntos por debajo de la alcanzada en el referéndum del Estatut, va a cundir el ejemplo y dentro de un mes se van a convocar otros 60. Es natural que el censo haya aumentado con los chicos (y las chicas, claro) mayores de 16: si son independientes para abortar, ¿por qué no han de poder votar la independencia?

“Voy a hacer una España tan federal que no os vais a querer ir”, dijo Zapatero a la tropa de Esquerra Republicana en plan augur. "Cuando finalicemos la reforma del Estatut, Cataluña será más España y España estará más unida", dijo el número dos del partido, Pepe Blanco. “España está más cohesionada que nunca”, explicaron, cada uno por su lado, la vicepresidenta primera del Gobierno y José Montilla. En fin, que Santa Lucía, patrona de los ciegos y las modistas, extienda su manto protector sobre el Gobierno de España y acierte a conservar la vista a sus miembros y miembras, así como esa portentosa habilidad para dar puntadas sin hilo. Y sin aguja.

08 agosto 2009



Tunearse el árbol

Santiago González

El 21 de octubre de 2007, Juan José Millás publicó en El País Semanal una entrevista con Mª Teresa Fernández de la Vega: “Más que felicidad, en mi vida tengo armonía”. En ella habló de su padre como “represaliado por el régimen anterior”. El entrevistador, que se había documentado, apuntó: “Su padre era inspector de Trabajo”. “Inspector de Trabajo, sí”, replicó ella, “y estuvo fuera de la carrera casi toda su vida, hasta los años sesenta, en que hubo una rehabilitación y volvieron a reingresarlo.”

El pasado jueves, la vicepresidenta fue presentada como “hija de un alto funcionario del franquismo” en la asamblea conjunta del Congreso y el Senado de Paraguay: “Para que quede en la Historia, quiero señalar que mi padre fue un represaliado del franquismo, no un alto funcionario del franquismo”, fueron sus primeras palabras.

No dijo verdad. Wenceslao Fernández de la Vega Lombán, fue represaliado por el franquismo y alto funcionario del régimen. El Consejo de Ministros presidido por Franco el 11 de noviembre de 1955, le nombró delegado de Trabajo en Zaragoza, a propuesta del ministro del ramo, José A. Girón de Velasco, tal como recoge La Vanguardia Española al día siguiente en su página 4. Fue cesado por el ministro Romeo Gorría el 18 de mayo de 1963. (La Vanguardia, 19 de mayo, página 76).

El interés del asunto no está en la filiación política del padre, sino en la mentira de la hija, en los curiosos mecanismos que la llevan a tunearse el árbol genealógico y en la paradoja de que la izquierda se vea tan prisionera de sus preocupaciones heráldicas. Los franceses ya habían visto algo de esto hace 15 años en una película de Jean Jacques Zilberman, ‘No todo el mundo puede presumir de haber tenido unos padres comunistas’.

Ya entre nosotros, el ex-ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo, hijo del jefe local del Movimiento en Arenas de San Pedro, incurrió en alteridad notable al afirmar: “tuvimos que luchar contra los padres y ahora nos toca luchar contra los hijos”. El presidente del Gobierno sólo se ha referido a su abuelo franquista, el único que conoció, en el encomiable retrato que le hizo Suso de Toro en ‘Madera de Zapatero. Retrato de un presidente’. Y lo hace con cierto distanciamiento: “el padre de mi madre, el abuelo de Valladolid”, para endosárselo a su hermano Juan, que “pasó allí largas temporadas”.

El caso es que la vicepresidenta tuvo que ver muchas veces entre los seis y los 14 años de su edad a su padre con el uniforme de las fiestas señaladas: camisa azul, corbata negra y chaqueta blanca. Cabe la posibilidad de que la niña Mª Teresa confundiera el azul mahón de la camisa de su padre: “mi papá sí que es obrero, que se viste de buzo hasta los domingos”. No es un error descabellado y los extremeños se tocan, según el título de Muñoz Seca. El mismísimo fundador de la Falange explicó en 1934 el porqué de la camisa azul: “un color neto, entero, serio y proletario”.

También puede ser que considere el cese de su padre en el 63 como una represalia franquista. ¿Mentiras? No; es que la izquierda, nuestra izquierda, puesta a elegir entre el ideal y la verdad, elige siempre el ideal.


20 julio 2009




Cambio de criterio

Santiago González

Hay cosas sobre las que el lector debe tener aviso: los Reyes Magos son los padres y los magistrados del tribunal Constitucional, los partidos políticos. A lo largo de los últimos años bastaba preguntar de parte de quién estaba cada uno de los magistrados en la boda para conocer por adelantado el sentido de su voto. Ha pasado ya más de año y medio desde que terminó el mandato de cuatro de ellos, incluida la presidenta, pero la falta de acuerdo y el equilibrio inestable entre miembros progresistas y conservadores sobre el vacío del Estatut ha aconsejado al partido del Gobierno y al principal de la oposición, ignorar su condición caducifolia e impedir la renovación de sus cargos.
No es por alarmar, pero el Tribunal lleva más de tres años enredado en el Estatut y según hemos sabido todavía puede estar lejos el consenso. La ponente de la sentencia estaba en su tercer borrador cuando empezó a depurar el texto de fundamentos jurídicos y citas de jurisprudencia, que son el armazón de las sentencias y las dotan de solidez. En total, unos cien folios. Lo que se pierde en solidez jurídica se gana en soltura literaria, no se puede tener todo. Por otra parte, y a la hora de avalar algo como el Estatut, es mejor no dejar rastros.

La ponente de la sentencia es la magistrada granadina Elisa Pérez Vera, era en los años 90 fue presidenta del Consejo Consultivo de Andalucía con el apoyo del único partido que podía apoyarla para ocupar un cargo en territorio Chaves y que podía llevarla hasta el TC.

En su cargo anterior elaboró en 1996 un dictamen aconsejando a la Junta de Andalucía recurrir el sistema de financiación del Majestic, consistente en ceder el 30% del IRPF. Creía entonces la presidenta consultiva que los impuestos han de quedar en manos del Estado, porque su cesión a las Autonomías supondría “una redistribución en sentido opuesto al que pretende la Constitución” y daría como resultado “la explotación fiscal de unas comunidades por otras.”

Puede asombrar a quienes no estén familiarizados con las sutilezas de los razonamientos jurídicos (y no hablemos de los económicos) que ceder el 30% de un impuesto suponga un elemento de desigualdad, pero ceder el 50% no lo sea. Aquí habría de tenerse en cuenta que el primero era Aznar y el que cede el 50%, Rodríguez Zapatero. Entre un presidente de derechas y otro de izquierdas, ¿hace falta decir quién de los dos es más partidario de la solidaridad?

Éste es un nivel de razonamiento muy generalizado en la España de hoy. Aproximadamente la mitad de nuestros conciudadanos procede como la ponente y aligera cuanto puede sus opiniones de argumentos y trampas intelectuales.

Lástima que sólo falten 16 meses para termine el mandato de Pérez Vera y otros dos miembros del Tribunal, y cuanto más tiempo pase, más irremediable será el desastre. Mucho hemos hablado y escrito sobre el precio pagado a Cataluña (y más que lo haremos cuando tengamos datos) pero el precio verdaderamente insoportable para el Estado va a ser el descrédito de una institución tan importante como el Tribunal Constitucional. Ojalá sus miembros lo teman más que a las broncas de la vicepresidenta.

17 julio 2009




Teorema

Santiago González

El conseller de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, compareció ayer ante los medios para explicarnos la buena nueva de la financiación y, ya de paso, afear a Convergencia sus críticas al nuevo modelo. No podía quedarse en la bondad intrínseca de los 3.855 millones adicionales que le han caído a Cataluña de los once mil y pico que el Gobierno va a distribuir entre las autonomías. Perdonará el lector que no concrete el pico, pero es que todo este cálculo han debido de encargarlo al reputado ojo clínico del profesor Buen Cubero. Cuando todos los lehendas acaben de hacer sus cálculos, nos encontraremos con el teorema Zapatero, que los escolares del mañana aprenderán a su paso por la ESO: “la suma de las partes de un todo será siempre superior al 100% y el que venga detrás, que arree”. Dirán ustedes que no es posible, pero el milagro de los laicos es el déficit y bebe en fuentes eclécticas. La mismísima vicepresidenta Salgado, en exquisita entrevista de ‘Vogue’ que hoy sale a los kioscos, manifiesta su fe en “la multiplicación de los panes y los peces” y en la elasticidad del euro.

A ver quién se arriesga a decir que su comunidad queda en peor posición relativa con el nuevo sistema. Según los cálculos aproximados que publicaba ayer este periódico, la última de la lista en ingresos por habitante es Cantabria, y se daba por satisfecha. Pero pensemos en Cataluña, que encabezaba el ranking. Mal podía afirmar Castells que está muy contento con los 3.855 millones, sin que ERC le recuerde que gracias a ellos, y que si por el PSC y Saura fuese, se habrían quedado en los 3.100 que ofrecía Elena Salgado. Tal vez por eso dijo ayer que Cataluña podría llegar a recibir 4.028 millones en 2.012, si se mantiene el cálculo del crecimiento anual de los ingresos tributarios en el 3%.

Qué gran momento para que Maragall repitiera su frase histórica: “Vostés tenen un problema i aquest problema es diu 3%”, porque el año tomado como base para el cálculo ha sido 2007, en el que los ingresos tributarios alcanzaron en España su techo histórico. Ni 2008, ni 2009, ni las previsiones para 2010 permiten semejantes fantasías.
Mientras, las banalidades que apuntalan intelectualmente el pensamiento Zapatero han sido repetidas con implacable disciplina. Hasta Chaves, ese subsecretario con rango de vicepresidente, ha intervenido por primera vez en un asunto cuya gestión tendría que haber sido competencia muy principal de su cargo. Y lo ha hecho para decir que la presidenta de la Comunidad de Madrid padece “catalanofobia y andalucifobia”.

El mejor estilo de Pujol, ese uso incomparable de la sinécdoque, el arte de asumirse como el todo, siendo parte, el improbable intento de representar lo general desde su particularismo infranqueable. Lo que no pueden pedir es que Carod-Rovira le caiga bien a nadie, salvo a su familia. Bueno, cada cual tiene su modelo. Tal como decía Woody Allen en uno de sus monólogos: “Vi ‘El halcón maltés’ cuando tenía 12 años. Desde el primer momento supe que quería parecerme a Peter Lorre. La idea de convertirme en un ser afeminado y lloriqueante, en una especie de comadreja grasienta me atrajo enormemente”.

15 julio 2009

Financiar la igualdad



Santiago González

El presidente del Gobierno cree que el estado autonómico es en sí mismo un factor de corrección de las desigualdades entre los españoles. Así lo ha dicho en repetidas ocasiones. La última, el 13 de mayo pasado, fiesta de la Virgen de Fátima, (dicho sea sin ánimo de señalar) en el Debate sobre el Estado de la Nación: “El centralismo (…) es lo que más desigualdad territorial ha provocado (…) El Estado de las Autonomías ha facilitado un acortamiento de las distancias de renta per cápita entre nuestras CCAA”. Rosa Díez trató de explicarle la relación causal sin gran provecho: “ni el centralismo ni la autonomía garantizan la igualdad. La igualdad la garantizan las políticas redistributivas” (Diario de Sesiones del Congreso).

Él no ha visto la necesidad de orientar la financiación a un fin que ya cumplen las Autonomías de por sí. Lógico que haya buscado otros objetivos, como aliviar su soledad parlamentaria y discriminar positivamente las tierras que le dan los votos. Tampoco es de extrañar que dirigentes con menos predicamento y estudios, como el president Montilla, tengan ideas alternativas sobre la solidaridad: “Defiendo la solidaridad pero no es razonable que los que dan más reciban menos...” dijo hace poco más de un año en la Moncloa. Afortunadamente, en los tiempos en que España recibía el maná de los fondos europeos, no prevaleció en la Europa rica un criterio parecido al de Montilla, porque aquellos fondos que tan bien nos vinieron, se habrían quedado en Alemania o Francia.

El presidente, intelectual y moralmente hablando, vive al día. Seguramente somos los únicos demócratas europeos a quienes sus gobernantes niegan una explicación sobre cómo gastan su dinero. La vicepresidenta Salgado no cree que todas las CCAA van a quedar por encima de la media, como anunció el presidente. Cataluña sí, pero no van a dar cifras. Han decidido sumar los quebrados sin reducirlos a común denominador, para que nadie sepa qué sumamos. Ojos que no ven. Los autonómicos podrán sacar pecho, que el Gobierno les dejará mentir, para que no queden como unos pringados ante sus iguales.

¿Recuerdan ustedes cuando el Gobierno consideraba razonable la exigencia catalana de dar a conocer las balanzas fiscales? Hasta ahí llegó la transparencia. En esas balanzas nunca se anotó la gran deuda que la España rica contrajo con regiones que se despoblaban de mano de obra joven y barata, creadora de riqueza en los tres centros industriales: Cataluña, Madrid y el País Vasco, que aquí no cuenta, porque ya tiene sus propios privilegios. Tal vez en Iznájar perdieron un buen alcalde para dar a Cataluña un mal president, nunca se sabe. La población que quedaba era, además, un mercado cautivo para sus manufacturas, negocio redondo.

En la primera mitad de los 80, Borrell fue requerido por Victoria Prego en un programa de la tele para definir en un minuto qué era para él el socialismo, a lo que el entrevistado repuso que le sobraba tiempo: “el socialismo es la pasión por la igualdad”. Faltaban 25 años para que Zapatero pusiera el nombre del concepto apasionado al Ministerio de la Propiedad Conmutativa. La igualdad era esto.


13 julio 2009

III. LA PRIMERA ASAMBLEA DE LOS ESTADOS DE PINGUINIA



-Hijo mío -dijo el anciano Mael al monje Bulloch-, ya es hora de hacer enumeración de los pingüinos e inscribir el nombre de cada uno en un cuaderno.

-Nada más urgente -respondía Bulloch-; no es posible administrar un pueblo sin este requisito. Al instante, el apóstol, con ayuda de doce monjes, procedió a reseñar el pueblo.

Y el anciano Mael dijo después:

-Ahora que ya tenemos un registro de todos los habitantes, conviene, hijo mío, establecer un impuesto justo para atender a los gastos públicos y al sostenimiento de la abadía. Cada cual debe contribuir según sus recursos.

Convocad a los ancianos de Alca, y de acuerdo con ellos estableceremos el impuesto. Los ancianos convocados se reunieron, en número de treinta, en el patio del monasterio de madera, a la sombra del sicomoro.

Aquéllas fueron las primeras Cortes de Pingüinia, en sus tres cuartas partes las formaban los hacendados: campesinos de la Surella y del Glange Greatauk, por ser el más noble de los pingüinos, sentóse en la piedra más alta.

El venerable Mael, sentado entre sus monjes, pronunció estas palabras:

-El Señor da, cuando le place, riquezas a los hombres, o se las quita. Os he reunido para señalar al pueblo las contribuciones indispensables que deben sufragar los gastos públicos y el sostenimiento de la abadía. Estimo que ha de contribuir cada uno conforme a su riqueza: el que tenga cien vacas dará diez, y el que tenga diez dará una.

Cuando el santo varón hubo hablado, Morio, uno de los más ricos labradores, levantóse y dijo:

-Venerable Mael y padre mío, considero justo que contribuyamos a los gastos públicos y a las atenciones de la Iglesia. Por lo que a mí se refiere, estoy dispuesto a despojarme de todo lo que poseo en interés de mis hermanos pingüinos, y si fuese necesario, daría de buena voluntad hasta mi camisa. Todos los ancianos del pueblo están dispuestos, como yo, a sacrificar sus bienes, y no se debe poner en duda su abnegación. Es preciso atender únicamente al interés público, acordar lo más conveniente, y lo más conveniente, padre mío, lo que el interés público exige, es no pedir mucho a los que tienen mucho, porque entonces los ricos serían menos ricos, y los pobres, más pobres. Los pobres viven de la hacienda de los ricos, por lo cual es sagrada, y no respetarla sería una maldad inútil. Si pedís a los ricos, no conseguiréis gran provecho,

porque son pocos, y, en cambio, los privaréis de todos los recursos, hundiréis al país en la miseria, mientras que si pedís un poco de ayuda a cada habitante, a todos por igual, sin reparar en sus bienes, recogeréis lo necesario para las cargas públicas y no hará falta inquirir lo que posee cada ciudadano, investigación odiosa y vejatoria. Si pedís a todos igualmente, levemente, favorecéis a los pobres, puesto que les quedarán los bienes de los ricos.

¿Y cómo sería posible fijar un impuesto proporcional a la riqueza? Ayer tenía yo doscientos bueyes; hoy sólo tengo sesenta; mañana tendré ciento. Cluñic tiene tres vacas enfermas. Nicclu tiene dos robustas y gordas. ¿Quién es más rico? Las señales de la opulencia son engañosas. Lo único cierto es que todos comen y beben. Imponed a las gentes conforme a lo que consumen. Es lo prudente y lo justo.

Así habló Morio, y los ancianos le aplaudieron.

-Pido que se grabe este discurso en planchas de bronce -dijo Bulloch-. Está dictado para lo por venir. Dentro de quince siglos, los mejores entre los pingüinos no hablarán de otro modo.

Los ancianos aplaudían, aun cuando Greatauk, puesta la mano sobre el puño de su espada, hizo esta breve declaración:

-Soy noble, y, por tanto, no contribuiré. Admitir un impuesto es propio de gente plebeya. Que pague la canalla.

Nadie le replicó, y los ancianos desfilaron en silencio.

Como en Roma, se rehizo el censo cada cinco años, y de aquel modo advirtióse que la población aumentaba rápidamente. Aun cuando los niños muriesen en maravillosa abundancia y el hambre y la peste despoblaran con perfecta regularidad ciudades enteras, nuevos pingüinos cada vez más numerosos contribuían con su miseria privada a la prosperidad pública.

10 julio 2009

Divino tesoro

Santiago González

Leire Pajín y Eduardo Madina son dos jóvenes dirigentes socialistas que participaron ayer junto al senior Marcelino Iglesias en la Escuela de Verano Jaime Vera. Hablaron de lo divino y lo humano, de la central de Garoña y el aborto, todo en términos muy desprejuiciados, intelectualmente hablando. Salvo por la presencia del ‘lenda’ aragonés, era una charla de jóvenes y para jóvenes, ya se pueden hacer idea del tono y el ambiente. Esto no es de ahora, en los primerísimos 80, Alfonso Guerra marcaba tarea a las JJSS en la clausura de un Congreso: “La misión de la Juventudes es poner al partido al borde del precipicio”, en lo que a uno le pareció ya por entonces un coqueteo con la catástrofe, un paripé de suicidio histérico, una insensata reformulación del ‘vivere pericolosamente’. ¿Y empujar después?

“Me irrita la demagogia”, dijo la secre de Organización. Es muy probable que también la irriten el sectarismo y la ignorancia, que la alteridad es práctica de mucho prestigio en nuestro tiempo. La demagogia es la del PP por oponerse al cierre de Garoña y ser partidario de la energía nuclear, aunque "no dice dónde construiría las centrales y dónde enterraría los residuos". Esto lo dice 48 horas después de que el ministro de Industria de su partido haya anunciado que después del verano saldrá el concurso para acoger el Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares, y que habrá bofetadas entre los alcaldes para acogerlo.

Es Pajín una de esas plusmarcas que tanto gustan al presidente del Gobierno. Fue la diputada más joven del Congreso en la VII Legislatura, elegida por Alicante, la misma circunscripción que llevó a las Cortes a Rodolfo Llopis en las elecciones del Frente Popular, febrero del 36. El nombre no le sonaba entonces a quien estaba llamada a ser la número tres del PSOE, una Margarita Nelken con menos lecturas, aunque no menos combativa.

Más retadora ella, los dos coincidieron en que los populares no se van a atrever a mantener Garoña: el PP critica las leyes, pero luego las usa (versión Madina) o el PP recurre al Tribunal Constitucional leyes que "cambian este país", pero cuando llega al Gobierno, "no las tumba" (según Pajín). Es un error que acepten la mayor: el supuesto de que el PP va a ganar en 2012. ¿Es condenable, por otra parte, que un partido critique las leyes durante su elaboración y luego las acate? ¿No es una prueba de talante democrático que acepte las normas que pasan el control del TC, incluso si las ha recurrido él?

Impresiona leer que dos dirigentes principales del partido que gobierna muestren tan poca cualificación, que Madina crea en una salida “ideológica” a la crisis –es más normal si se considera que para Zapatero “la economía es un estado de ánimo”- y que Pajín dijera que esta legislatura será la de “la revolución del modelo económico”. Con cuatro millones de parados. ¡Virgen santa, qué añoranza de Guerra! Sí, sí, de Juan.

Ella salió diputada, ya está dicho, por la misma circunscripción que Llopis y él ocupó el mismo lugar en la misma lista que en 1977 llevó al Congreso a Nicolás Redondo Urbieta. Hay que joderse. Y, como decía el maestro Umbral, “agarrarse, para no caerse”.

08 julio 2009

Una jugada habilidosa

Santiago González

El PNV ha dirigido a todos los partidos vascos y en especial al PSE una oferta de colaboración para dotar a la política vasca de estabilidad institucional, con un argumento difícilmente rebatible: "es imprescindible contar con unas instituciones fuertes y con unos presupuestos adecuados" para permitir "a las instituciones vascas hacer un esfuerzo inversor que reactive la economía, cree empleo y que redunde en beneficio de los ciudadanos y ciudadanas de este país y de su tejido económico".

Fiel a sí mismo, el partido-guía de los verdaderos vascos actúa como si tuviera plena validez la promesa de Ibarretxe: “seguiremos dirigiendo este país sea desde donde sea”. Se puede intentar, las cosas como son, lo que pasa es que el país no suele obedecerte si no lo haces desde el Gobierno. Por eso ha dirigido su oferta a todos los partidos vascos en lugar de dirigírsela al único que le interesa, al PSE.

Qué pueden haber visto los burukides en la evolución de la crisis durante la última semana para haber llegado ayer a la conclusión de que hace falta un pacto para la inversión, la reactivación de la economía y la creación de empleo, es cuestión muy misteriosa. Los datos del empleo en el pasado mes de junio son mejores que los de mayo y no digamos con respecto a los de abril.

¿Y si no fuera por la crisis? El PNV había asumido que en este mes de julio se iba a producir la moción de censura contra su diputado general de Alava, Xabier Agirre, y han hecho un movimiento inteligente, seguramente el primero desde la noche triste del 1-M. Los socialistas vascos estaban algo remisos a dar un paso como ese, aunque había división de opiniones. La idea contaba con más partidarios entre los socialsitas guipuzcoanos y vizcaínos que entre los alaveses, y aun entre estos había división de opiniones. La moción también tenía más urgencia para los populares alaveses que para el resto de sus conmilitones.

El PP debería haber ofrecido un papel estelar en la moción de censura al secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto. Él, artífice de la estrategia que dio la Diputación al tercer partido alavés, era el hombre adecuado para la estrategia contraria. El PNV, que es un partido confesional habría aceptado con mansedumbre creyente la deposición de su diputado general: “El señor (Prieto) nos lo dio; el señor (Prieto) nos lo quitó. Bendito sea su santo nombre”.

La oferta del PNV tiene para López el atractivo de la centralidad política, amén de las ventajas que verá en ella Zapatero, que ha aceptado la soledad en el Congreso por tener un lehendakari amigo, pero que verá una manera de hacer un trato ventajoso con el PNV: yo te acepto el pacto de estabilidad institucional y no te muevo de la Diputación, pero no sería lógico que si le apruebas los presupuestos a López, porque lo exige la crisis económica, te vayas a negar a aprobar los míos en el Congreso exactamente por la misma razón. Si hay que pagar algo se paga, que al presidente le gusta abonar con pasta las peculiaridades de la España plural y diversa.

De momento, el PNV ha hecho una maniobra de diseño fino y ha colocado la pelota en el terreno del Gobierno y su socio. No estábamos acostumbrados, Laus Deo.