02 noviembre 2009
Santiago González
Hoy hace un mes que fue secuestrado el atunero ‘Alakrana’. No tenemos la menor idea de cuándo podrán recuperar la libertad los 36 tripulantes en poder de los piratas, pero hemos podido conocer la edad del piratilla detenido. Al parecer el cuarto informe médico ha sido concluyente; la radiografía de la clavícula es una prueba “muy fuerte en su rigor”, por decirlo con las alborozadas palabras del ministro de Justicia. El piratín ya es un pirata de ración: tiene 19 años y siete meses.
Es un consuelo. No ciertamente para los pescadores secuestrados ni para sus familiares o el armador del Alakrana, pero nuestros forenses no se han dejado engañar. A la cuarta ha ido la vencida y después de buscar infructuosamente la edad del tipo en los huesos de la cadera, muñeca y dientes, la clavícula se ha revelado hueso de santo, que no mano. Como escribía tras la tercera prueba un conspicuo bloguero: “mira que hay 206 huesos en el cuerpo del ser humano y justo van a dar con los que no saben la edad de su dueño…”
No preguntaban a los huesos adecuados ni tienen a una antropóloga como la doctora Brennan, de la serie ‘Bones’, que con la taba de cualquier difunto se apaña para determinar edad, lugar de nacimiento, hábitos deportivos si los tuviere y desayuno ingerido el día de su muerte, además de la causa del óbito, claro.
Otra pena para el juez Pedraz, que deberá pensar ahora si el nivel de fortaleza de la prueba está lo bastante cerca de sus exigencias garantistas o aún le queda un argumento en la recámara para devolverlo al centro de menores: que intelectualmente es muy inmaduro para su edad y no aparenta más allá de 16. Todo empezó con las prisas de Garzón por hacerse con el caso y los detenidos en el esquife. A nadie se le ocultaba que en la perspectiva de una solución dialogada, la orden del juez era un inconveniente notable y no sólo por mosquear a los piratas.
Hay una parte importante de la ciudadanía española que expresa comprensión para esas víctimas de la voracidad imperialista, empujadas a secuestrar cualquier barco, pesquero, de pasaje o petrolero que cruce el océano Índico. El extraordinario prestigio de las tropelías cuando son perpetradas por los peatones de la historia. Un diálogo de Woody Allen daba cuenta de ello. Su madre quería echar a la muchacha del servicio porque sisaba: “nos está robando”, afirmaba categórica. “Pero, ¡es negra!”, replicaba el padre, un convencido de la inmunidad racial.
Los piratas son negros o, al menos, renegridos. También lo es una buena parte de la tripulación, pero eso parece importar menos a las almas pías, tan ansiosas de desarmar a los piratas con la exhibición de nuestros mejores sentimientos. Se va corriendo la voz: los mejores, los pesqueros españoles. En el peor de los casos, si te detienen, no te falta de comer y se interesan mucho por tu salud y te hacen pruebas, mientras discuten sobre cuántos años tienes.
Para convertir nuestra fragata en el ‘Rainbow Warrior’, el Gobierno ha permitido que se militaricen los pesqueros. Aún nos queda la experiencia de un debate nacional el día en que un soldado de fortuna mate a un pirata que intenta secuestrar su barco. Todo se andará.
31 octubre 2009
Las fiestas y los medios
Santiago González
El Ayuntamiento de Bilbao ha abierto un expediente para la inhabilitación de dos comparsas, con el fin de impedir que vuelvan a participar en próximas ediciones de la Aste Nagusia, la Semana Grande bilbaína. La exhibición de fotografías de terroristas condenados por asesinatos y otros delitos graves incumple la Ordenanza de Fiestas, según el informe elaborado por la Ertzaintza a propósito de los hechos. Dos de las cinco txoznas investigadas, Txori Barrote y Kaskagorri, transgredían clamorosamente, no ya la ordenanza, sino el más elemental principio de convivencia. Además de las fotos de etarras, el informe policial daba cuenta de que en Kaskagorri se mostraba símbolos de la banda terrorista, como su anagrama y el eslogan ‘Bietan Jarrai”.
Secretos a voces. Hace unos años, el historiador Manu Montero acuñó una genial paráfrasis de una de las frases más conocidas de Carl von Clausewitz: “En Euskadi, las fiestas son la continuación de la guerra por otros medios.” Y con otros medios, habría que decir. Las Euskal jaiak son unas fiestas con singularidades extraordinarias. No es la menor de todas ellas, que la Coordinadora de comparsas forma parte relevante de la Comisión municipal de Fiestas, en pie de igualdad con los representantes del Consistorio (cuatro y cuatro) aunque el presidente de la comisión, (en este caso presidenta) tiene voto de calidad.
Recuerdo haber visto hacer turno de barra en Kaskagorri a un mocetón llamado Juan Luis Camarero López. El 20 de agosto de 1993, este individuo reconoció en el interior del espacio festivo a un ertzaina de libranza, Ander Susaeta, que, vestido de particular y sin armas paseaba entre las txosnas mientras se celebraba un concurso gastronómico. Hay momentos, como dejó escrito Pavel Kohout en ‘La hora estelar de los asesinos’ en que todos los gatos son pardos y un psicópata agarrado a una bandera se transforma en un líder patriótico. A Camarero lo secundaron veinte individuos de su pelaje y entre todos propinaron al agente una paliza salvaje, que todo el mundo pudo ver en los telediarios gracias a las cámaras de seguridad.
Después de permanecer huido durante un tiempo, camarero fue detenido y condenado a seis años de prisión. Kaskagorri ya mostraba por aquel entonces fotos de terroristas presos y Camarero fue noticia por una sorprendente grabación en la que daba cuenta de su admiración por un terrorista islamista que se había echado de amigo en la cárcel: “Tiene unas ganas de matar yanquis que mecagüen la leche. ¡Increíble! Es un tío superserio. Este es de los que, en cuanto salga, va con una bomba encima. Yo me llevo superbien con él. (…) Todo lo que sea guerra, de puta madre. Para él, hay cosas que nosotros hacemos muy mal. Según él, tú pones la bomba y no tienes que avisar. Tiene que haber muchos muertos. Y ésa es la historia, otro concepto».
Ayer, en la televisión pública vasca, una autodeclarada jurista se mostraba en contra de la decisión municipal, porque eso suponía negar la libertad de expresión a quien quiera criticar la dispersión de los presos. No sabía que no son los fines, sino los medios, que si la Policía detiene a un atracador en el momento de aligerar de la cartera a un ciudadano con la sirla no está criminalizando la petición de limosna. El violador no se distingue del amante por los fines, sino por los medios. A eso se referían Von Clausewitz y Montero.
28 octubre 2009
Se bastan solos
Santiago González
El secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, dijo ayer que los afiliados de su comunidad (al PP) están de manera abrumadora con la presidenta Aguirre, “quien eso no lo entienda, no conoce la realidad del partido”.
Poco habría que comentar sobre el particular si el asunto fuera eso, particular, y que se tratara del próximo congreso, cuando quiera que sea que se celebre. Lo malo es que en toda esta bronca no se habla de la dirección del partido, sino de la presidencia de Caja Madrid, que es la cuarta institución financiera de España.
Granados habría formulado mejor la cuestión si se planteara qué piensan los clientes de la caja, no los afiliados al partido. Keynes dejó escrito que nada hay tan tímido en la vida como un millón de dólares, pero no hace falta tener tanto. Con tener en una cuenta en la Caja entre 1.000 y 100.000, bastaría para asistir a este disparate entre la perplejidad y el pánico, al pensar con qué criterios se están tomando decisiones importantes que afectan a los ahorros de toda la vida y a nuestro plan de pensiones.
Sorprendentemente, las declaraciones en torno al tema de Leire Pajín, nuestra Hipatia de Benidorm, abundan en la lógica de Granados, al terciar ayer en la polémica para exigir que "de una vez por todas" Esperanza Aguirre, ponga "encima de la mesa" el nombre del candidato a la presidencia para poder "valorar esa candidatura de forma oficial". El miércoles, Zapatero hizo saber que no tenía reparo al nombramiento de Rodrigo Rato y esto es casi un consuelo.
Es normal. Ellos pusieron al frente de Caja Castilla-La Mancha a Hernández Moltó, para que materializase los sueños de gloria del poder autonómico. Véase el resultado.
¿Para esto le pagamos a esta chica los 7.500 euros mensuales como ex secretaria de Estado, (hasta julio de 2010) los 5.000 como secretaria de Organización, (que también pagamos nosotros) y los 4.948,93 que cobrará como senadora, cuando los populares valencianos dejen de comportarse como ‘gremlins’? Para descalificar al PP son mucho más eficaces Cobo y Granados, hay trabajos que se hacen mejor con recursos propios.
En justa compensación, externalizan algunos cargos. Ayer, Ricardo Costa se sentía aún secretario general del PPCV, mientras su partido anunciaba que lo daba de baja como afiliado. ¿Son compatibles amabas circunstancias? Sí, si el Partido Popular hubiese decidido privatizar la gestión de sus órganos de dirección, que todo podría ser, tal como están las cosas.
Durante la ocupación alemana de Bélgica, los fascistas de León Degrelle afeaban su conducta a los invasores y les exigían: “Nazis: quitad vuestras sucias manos de nuestros sucios judíos”. Lo que falta en este lío es una manifestación de impositores de Caja Madrid coreando la consigna: “Políticos, quitad vuestras sucias manos de nuestro sucio dinero”. Mientras, los votantes deben prepararse, debemos prepararnos, para responder en 2.012 a la gran pregunta: “¿Qué prefiere usted: la incompetencia suma del Gobierno o el extraordinario carajal de la oposición?” De momento, el PP, como los piratas de Astérix, no necesita a los galos ni a los socialistas para hacer el ridículo. Ya se las apañan ellos solos para hundir su propio barco.
26 octubre 2009
Romancero de ausencias
Santiago González
Lo más notable del festejo convocado ayer por el lehendakari fue el capítulo de ausencias, que el nacionalismo lleva por un camino de perfección. Ni el alcalde de Bilbao, ni siquiera el diputado general de Alava sentado, ay, sobre una minoría tan precaria. Por no estar, no estuvo ni el híbrido Odón Elorza. La presencia nacionalista fue solo empresarial. Josu Jon Imaz, ex del EBB y presidente de Petronor y Mario Fernández, ex vicelehendakari y flamante dirigente máximo de la BBK.
Dos ‘maverick’, que es el nombre que pusieron en Texas a las reses que se apartan del rebaño y pastan solas. Imaz lo pagó con su salida del EBB hace 25 meses. A Mario Fernández lo recuerdo en una entrevista que le hizo en RNE Luis de Benito hace 23 años. Allí lamentó que el nacionalismo se moviera entre la mitificación del pasado y la ensoñación del futuro. Entre ambos, añadía, “está la ancha vaguada del presente sobre el que no tiene nada que decir”.
En eso estamos tantos años después. En la fiesta del Estatuto, en la que el nacionalista Fernández aceptó la invitación del lehendakari López y éste hizo un discurso institucional, conciliador y bienintencionado, en el que trató de abrir un portillo al nacionalismo; una vaga posibilidad de reforma: no va a hacer una "defensa numantina de un texto concreto", porque en política "no hay textos sagrados intocables" y el autogobierno es una forma política abierta, como la democracia y no hay "nada inmutable", porque las cosas "no se deciden de una vez para siempre". Es una perífrasis que responde al mismo concepto que el proyecto de reforma redactado por Emilio Guevara hace unos años.
Vano esfuerzo melancólico. Decíamos ayer, como quien dice (y como Fray Luis de León) que el PNV sólo ven en el texto de Guernica la banqueta de ordeñar. Expliquémonos. El Estatuto para un nacionalista no es lo mismo que la Constitución para un demócrata: un contrato social entre los ciudadanos vascos que permite la convivencia en un régimen de libertad y autogobierno. Ésta es su principal característica, la de una ley que hace de los vascos ciudadanos. Los nacionalistas creen que es solamente un pacto de los vascos con el Estado, donde la representación de los vascos la detenta únicamente una minoría nacionalista.
Faltan 35 ó 36 competencias, dijo el presidente Urkullu y esa es el principal motivo de que se nieguen a celebrar su incumplimiento. Extraordinaria falacia. Si el Estatuto está muerto (o agonizante) como sostienen, no es porque falten esas competencias, sino porque ‘sólo’ faltan de transferir esas materias. El Estatuto de Guernica ha muerto de éxito. Imaginemos que a lo largo de este año se concretan y se transfieren las competencias que faltan, con las valoraciones del PNV. ¿Alguien puede imaginarse que a partir de entonces los jeltzales acudirán como un solo hombre al festejo institucional cada 25 de octubre?
La vieja piel de toro será la de una vaca seca y curtida y el nacionalismo reclamará, ya lo está haciendo, una becerra nueva para seguir ordeñando. Pero estamos ante otra representación del PNV. Si el asunto fuera en serio no podría entenderse que sus diputados le hayan salvado los presupuestos al mismo Gobierno que niega esas 35 ó 36 transferencias, que ya no llevamos bien la cuenta.
24 octubre 2009
Piratas de edad incierta
Santiago González
Veintitrés días después del secuestro del atunero ‘Alakrana’ por piratas somalíes, el asunto está extraordinariamente embarullado, aunque no cabe descartar la posibilidad de que se complique aún más. Antecedentes: no es la primera vez que esto le pasa a un pesquero vasco. El precedente del ‘Playa de Bakio’ está en la memoria de todos y también su resolución: el pago de un rescate que fue negociado por agentes del CNI y permitió que los periodistas tituláramos ‘Final feliz’ donde habríamos debido escribir ‘suspiro de alivio’. Evidentemente, la negociación y el pago de una cantidad incierta de dinero que pudo rondar el millón de dólares, pero que el Gobierno no quiso concretar, fue el ‘happy end’ que esperaban los secuestrados y sus familias.
La vida moderna es un fenómeno complejo y las cosas rara vez son lo que parecen al primer vistazo. Ahí tenemos a la justicia española en fascinante debate sobre la edad de uno de los secuestradores de un barco que no quiso faenar dentro de las aguas protegidas. La prueba dental dice que el increíble joven de la edad cambiante tiene más de 18, luego es culpable. Sostiene, sin embargo, el juez Pedraz que existe una probabilidad muy alta, seguridad plena, lo que se dice plena, no hay sobre este extremo, razón que lleva al juez a ratificarse en la idea de que es menor y devolverlo al juzgado de menores. Siempre será preferible una impresión certera que una probabilidad no total, aunque sea alta”. ¿Acaso no tienen las pruebas de ADN un margen minúsculo de error? y, ¿qué es, al fin y al cabo, la mayoría de edad? La frontera ficticia de una fecha, una hoja volandera del calendario. La verdadera edad es la del corazón, ¿Cómo se siente Abdu Willy, adolescente o maduro? Ayudaría mucho que el piratilla dijera, por ejemplo, que es virgen. Sería un criterio atendible.
Alguna polémica ha habido sobre el hecho de que reclamen protección del Ejército español los vascos independentistas. Irrelevante, salvo que los partidos españoles se tomen tan en serio las fantasías independentistas del nacionalismo vasco que estén de acuerdo en considerarles no españoles.
Fue notable la metedura de pata de la consejera del ramo, Pilar Unzalu, al acusar a los alcaldes convocantes de la manifestación de “utilizar el dolor de las familias”. No está mal, en cambio, la decisión del Ministerio de Defensa de permitir que los barcos pesqueros lleven fusiles de asalto para protegerse de los piratas. Es lo normal cuando se tiene un Gobierno y un Ejército pacifistas, que hay que dotar de armas de guerra a los pescadores.
La paz y la libertad dialogada es lo que tienen. Montesquieu explicó en ‘Grandeza y decadencia de los romanos” acerca de la paz, que no se puede comprar, porque quien la vende está después en mejor posición para venderla de nuevo. Es el eterno problema de negociar con los terroristas y especies afines, ya sea la paz o el rescate de un secuestrado: que después tienen más recursos morales o económicos para volver a las andadas. Cabe preguntarse si alguno de los lanzagranadas de los secuestradores del ‘Alakrana’ pudo ser comprado con el rescate del ‘Playa de Bakio’. La única edad cierta para los secuestrados y sus familias es la de su cautiverio: veintitrés días.
23 octubre 2009
21 octubre 2009
Queremos saber
Santiago González
La incorporación de ‘Dignidad y Justicia’ y la AVT a la lista de personas y entidades que se oponen al archivo de la causa que se sigue por el chivatazo a ETA, va a hacer un poco más inverosímil su cierre, si es que tal se produce, al juez Garzón.
Este grave asunto es conocido por el nombre de ‘Bar Faisán’, en parte por el teatro de operaciones, en parte porque los bares siempre han sido en Euskadi instituciones con más tirón popular que las bibliotecas, como les digo una cosa les digo la otra.
Las asociaciones citadas se suman al partido de la oposición y al de la diputada solitaria en la negativa al carpetazo, en la que también coinciden cuatro sindicatos policiales (SUP, USP, CEP y SPP) y el inspector Carlos G. el investigador del caso que no orientó adecuadamente sus pesquisas, según se deduce del escrito de la Fiscalía.
¿Quién podría tener interés en cerrar un caso con tantos puntos de interés? No estamos ante un asunto baladí, sino ante lo que, con toda probabilidad, constituye un delito de colaboración con banda armada, quien quiera que lo haya cometido. Estamos lejos de haber llegado a un punto en el que es imposible la investigación, tal como podría deducirse de una lectura muy apresurada del escrito del fiscal. Queremos saber. La oposición, la Policía, las víctimas (a la AVT le costó 4.000 euros personarse en este asunto) y un sector muy importante de la opinión pública. El investigador principal del caso sobre el que ha caído la sombra de la sospecha, quiere que se sepa.
Es más que probable que el fiscal será partidario de reorientar una investigación infructuosa por un camino que lleve a resultados. Para qué vamos a hablar del ministro del Interior; cómo no pensar que arde en deseos de saber quién de entre sus funcionarios fue capaz de tamaña villanía (y si no lo hubo, de hacer que resplandezca el buen nombre del Cuerpo y el de todos y cada uno de sus funcionarios). El juez no tendrá interés en que descarrile ningún sumario suyo, menos aún en un momento en que tiene asunto pendiente ante el Tribunal Supremo. ¿Es causa suficiente que hayan pasado ya más de tres años de los hechos sin resultados apreciables? Los sumarios tienen una vida útil más larga que los yogures y es conclusión muy insatisfactoria un carpetazo sin que un delito grave, ciertamente cometido, termine sin procesamiento alguno, cuando son tan pocos los presuntos. El misterio de la habitación cerrada nunca es tal. O se descubre al culpable o hay truco del narrador.
No digamos en qué punto de la investigación estaríamos ya si a los largo de estos tres años se hubieran producido esas filtraciones que tantas portadas resuelven cada día a los periódicos o si se abriera el sumario para que el público satisfaga su legítima curiosidad.
Queremos saber. Hace ya más de treinta años, Baudrillard escribió en ‘Cultura y simulacro” que “las masas se resisten escandalosamente a la comunicación racional. Se les da sentido, quieren espectáculo”. O por decirlo con uno de los airosos juegos de palabras de la viceprimera: el chivatazo del Faisán necesita un Ric Costa a toda costa. Más sencillamente, alguien que se coma este marrón.
19 octubre 2009
17 octubre 2009
15 octubre 2009
14 octubre 2009

12 octubre 2009
10 octubre 2009
09 octubre 2009
07 octubre 2009
05 octubre 2009
Estrellas invitadas
Santiago González
El VI Congreso del PSE se clausuró ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao con brillantez y un rotundo éxito político de Patxi López. Los más viejos del lugar no recordaban un refrendo tan alto a una gestión política: el 97,4% de los votos. Hasta la llegada de López, los suyos estaban atravesados por la maldición de los territorios históricos que los dividía, 53 contra 47% entre guipuzcoanos y vizcaínos. Lo fue con Benegas, también después con Jáuregui y más tarde con Nicolás Redondo. Ni siquiera Zapatero había llegado a tanto nivel de aceptación interna en el 36º Congreso del PSOE, celebrado cuatro meses después de haber ganado la Presidencia del Gobierno (96,1%).
López ha afrontado la reválida partidaria siete meses después de las autonómicas y la ha pasado con sobresaliente. No sólo por haber conseguido por primera vez la lehendakaritza, sino por haber gobernado desde entonces por encima de las expectativas. Este congreso, era, en consecuencia, un apoteosis de Patxi López.
Por eso, lo único inadecuado en este festival socialista fueron las estrellas invitadas. Leire Pajín el sábado, y Pepe Blanco ayer, dedicaron sus discursos a hacer vudú contra el PP de manera casi monográfica, trayendo al congreso de sus colegas vascos una reyerta que les resultaba ajena. Porque, una vez dicho todo lo anterior del lehendakari López, es preciso no olvidar que tiene su cargo gracias a la generosidad del PP, que le ha prestado los escaños que le faltaban para llegar a Ajuria Enea,-nada menos que 13,-sin reclamar ni una viceconsejería a cambio. Esto no es natural en nuestro ambiente.
El problema que plantearon Pajín y Blanco en sus intervenciones es de difícil solución: Si los del PP son unos tipos tan indignos de confianza, tan corruptos e impresentables como los retrataron el número 2 y la número 3, ¿querrá esto decir que los socialistas están dispuestos a pactar con gentuza con tal de pillar cacho? “Todo es bueno para el convento”, se justificaba el buen prior mientras cargaba una puta al hombro.
Hay algo que no cuadra en este asunto. Quizá por eso, y a pesar del estricto conrol que la organización mantuvo sobre la imagen del Congreso, con los periodistas encerrados en su corralito con un reportaje televisivo que les servían ya editado por la organización y un CD con fotos para los gráficos, las imágenes oficiales mostraron a Patxi López abstraído durante las intervenciones de los dos citados y reprimiendo a duras penas un bostezo mientras hablaba el orgullo de Benidorm.
En el PSE, el malestar inicial del pacto ha sido sustituido por la doctrina Eguiguren, a saber, es precisa una legislatura más con el PP para que le cambio arraigue. Es verdad que la ponencia inicial ha sido matizada para defender alianzas “con quienes mejor defiendan el proyecto de cambio. O sea, blanco, en botella y con una etiqueta que dice: “Central Lechera Asturiana”. Salvo que el PNV haya cambiado tanto que considere lógico haberse dejado madrugar Ajuria Enea por un partido con cinco escaños menos y se muestre dispuesto a propiciar un cambio que destierre para siempre el patrimonialismo y la obsesión identitaria que fueron sus arraigadas señas de gobierno.
04 octubre 2009
Estrellas invitadas
Santiago González
El VI Congreso del PSE se clausuró ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao con brillantez y un rotundo éxito político de Patxi López. Los más viejos del lugar no recordaban un refrendo tan alto a una gestión política: el 97,4% de los votos. Hasta la llegada de López, los suyos estaban atravesados por la maldición de los territorios históricos que los dividía, 53 contra 47% entre guipuzcoanos y vizcaínos. Lo fue con Benegas, también después con Jáuregui y más tarde con Nicolás Redondo. Ni siquiera Zapatero había llegado a tanto nivel de aceptación interna en el 36º Congreso del PSOE, celebrado cuatro meses después de haber ganado la Presidencia del Gobierno (96,1%).
López ha afrontado la reválida partidaria siete meses después de las autonómicas y la ha pasado con sobresaliente. No sólo por haber conseguido por primera vez la lehendakaritza, sino por haber gobernado desde entonces por encima de las expectativas. Este congreso, era, en consecuencia, un apoteosis de Patxi López.
Por eso, lo único inadecuado en este festival socialista fueron las estrellas invitadas. Leire Pajín el sábado, y Pepe Blanco ayer, dedicaron sus discursos a hacer vudú contra el PP de manera casi monográfica, trayendo al congreso de sus colegas vascos una reyerta que les resultaba ajena. Porque, una vez dicho todo lo anterior del lehendakari López, es preciso no olvidar que tiene su cargo gracias a la generosidad del PP, que le ha prestado los escaños que le faltaban para llegar a Ajuria Enea,-nada menos que 13,-sin reclamar ni una viceconsejería a cambio. Esto no es natural en nuestro ambiente.
El problema que plantearon Pajín y Blanco en sus intervenciones es de difícil solución: Si los del PP son unos tipos tan indignos de confianza, tan corruptos e impresentables como los retrataron el número 2 y la número 3, ¿querrá esto decir que los socialistas están dispuestos a pactar con gentuza con tal de pillar cacho? “Todo es bueno para el convento”, se justificaba el buen prior mientras cargaba una puta al hombro.
Hay algo que no cuadra en este asunto. Quizá por eso, y a pesar del estricto conrol que la organización mantuvo sobre la imagen del Congreso, con los periodistas encerrados en su corralito con un reportaje televisivo que les servían ya editado por la organización y un CD con fotos para los gráficos, las imágenes oficiales mostraron a Patxi López abstraído durante las intervenciones de los dos citados y reprimiendo a duras penas un bostezo mientras hablaba el orgullo de Benidorm.
En el PSE, el malestar inicial del pacto ha sido sustituido por la doctrina Eguiguren, a saber, es precisa una legislatura más con el PP para que le cambio arraigue. Es verdad que la ponencia inicial ha sido matizada para defender alianzas “con quienes mejor defiendan el proyecto de cambio. O sea, blanco, en botella y con una etiqueta que dice: “Central Lechera Asturiana”. Salvo que el PNV haya cambiado tanto que considere lógico haberse dejado madrugar Ajuria Enea por un partido con cinco escaños menos y se muestre dispuesto a propiciar un cambio que destierre para siempre el patrimonialismo y la obsesión identitaria que fueron sus arraigadas señas de gobierno.
02 octubre 2009
La canción del pirata
Santiago González
El castillo del Morro de Santiago de Cuba alberga un Museo de la Piratería, que es apenas una muestra de reproducciones fotográficas de grabados antiguos, organizada con criterios muy pedagógicos y algo doctrinarios. La introducción es una guía por los siglos dorados de la piratería en sus distintas modalidades y procedencias: corsarios, bucaneros, filibusteros y berberiscos. Al llegar al final del siglo XIX, los visitantes se encuentran con la Enmienda Platt, un apéndice a la Constitución cubana durante la dominación estadounidense y a partir de ahí, el imperialismo. En ese punto, el escrito hace una recapitulación del tema: “Así es como se resumen las dos grandes etapas de la historia de la piratería: la piratería clásica y la piratería contemporánea.”
No sé si se habrá actualizado el censo histórico de piratas en Cuba para incluir, no ya a los virtuales o ‘hackers’, sino a los que, entrado el siglo XXI han convertido una parte del océano Índico en una zona altamente peligrosa para la navegación y la pesca. Últimos hechos: Ayer, el atunero de Bermeo, ‘Alakrana’, fue asaltado por piratas somalíes. Defensa ha contado que se hallaba fuera del área protegida por la ‘Operación Atalanta’ y el portavoz del PNV en el Congreso ha pedido explicaciones a quienes votaron contra su iniciativa parlamentaria para incorporar a cada pesquero cuatro infantes de Marina armados. La medida es discutible. ¿Bastan cuatro infantes con armamento convencional para poner en fuga a unos piratas dotados de medios sofisticados?¿Quién les manda? ¿Irá precedido cada secuestro de un tiroteo con bajas?¿Cuál es la masa crítica de seguridad? El Gobierno, propiamente dicho, prefiere que los armadores contraten vigilantes privados. Lo mismo que en el caso precedente, pero peor. También quiere tener agrupados a los atuneros españoles para protegerlos, como ha hecho Francia con los suyos, mientras los atuneros temen que pescar en flota reduzca significativamente las capturas.
La piratería es asunto internacional que no se puede atajar mediante legislaciones nacionales. La piedad por el niño interior que hay en cada pirata somalí, tampoco resulta práctica, aunque las causas de los delincuentes gocen de mucho prestigio entre nosotros. Las web amigas han insistido en su condición de antiguos pescadores conducidos por el hambre y la desesperación hasta la piratería. Ha llegado a describírseles como nacionalistas enragés tras la esquilmación de su pesca por las potencias extranjeras o ecologistas cabreados por los vertidos tóxicos que esas mismas potencias hacen en el Índico.
La disuasión y la represión en dosis armónicas son irrenunciables desde que Julio César inauguró el método con los piratas cilicios que lo secuestraron en su juventud. Lo mismo hicieron 21 siglos después Sarkozy y Obama, tras los secuestros del ‘Le Ponant’ (abril de 2008) y de Richard Phillips, capitán del ‘Maersk Alabama’ (abril de 2009). Como se recordará, el Gobierno negoció el rescate del ‘Playa de Bakio’. Dejamos muy buena impresión a los piratas; “los españoles, unos caballeros”, se dirán entre ellos, pero el éxito les anima a repetir y el dinero que les dimos les ayuda a hacerlo con mejores medios materiales.
Polvos añejos
Santiago González
Uno de los expertos internacionales contratados por el Gobierno vasco en 1986 para elaborar un informe sobre la violencia que nos costó 600 millones de las pesetas de la época y fue depositado con mimo en un cajón, se llamaba Hans Horchem y era alemán. Este hombre, que acabó siendo contratado con el PNV como asesor de seguridad, hizo una apreciación notable tras su toma de contacto con “el problema vasco”: una de las cosas que llamó mucho su atención era que las líneas que delimitaban el terreno del juego político en Euskadi eran elásticas. Veintitrés años después la cosa sigue igual, poco más o menos.
Hernani es un pueblo de poco más de 18.000 habitantes, situado a 11 kilómetros de San Sebastián y una de las plazas fuertes del terrorismo etarra y su entorno. En las elecciones de mayo de 2007, su representación municipal quedó como sigue: ANV, 8 concejales; PSE, 3; PNV y EA, 2 cada uno; Aralar-EB, 1 y PP, 1. Aralar y Madrazo hicieron posible que Marian Beitialarrangoitia, cabeza de la lista más votada fuera uno de los 43 alcaldes de la marca blanca de Batasuna que salieron de esas elecciones.
“ANV cumple inicialmente todos los requisitos legales”, había dicho la vicepresidenta De la Vega un mes antes. “En este caso, como en todos”, añadió, “el Gobierno aplicará a rajatabla la Ley de Partidos Políticos(…) Batasuna no estará en las elecciones porque no cumple la ley". La Audiencia Nacional condenó a la alcaldesa de Hernani a un año de prisión y siete de inhabilitación por un delito de enaltecimiento del terrorismo el pasado 3 de junio y esa condena la convierte en “inelegible e incompatible”, para cargo público, según la Junta Electoral Central. Por eso, el delegado del Gobierno va a instar al Ayuntamiento la destitución de su alcaldesa.
Cabe la posibilidad de que los concejales de ANV, e incluso su tonto útil, se nieguen, lo que llevará seguramente a la Delegación del Gobierno a plantear un recurso contencioso-administrativo, según la hipótesis más probable: negarse a acatar es lo que más les sale de su natural y el recurso las da más tiempo con su alcaldesa detentando su cargo.
Tras el asesinato de Uría, la vicepresidenta anunció el 5 de diciembre de 2008 que el gobierno promovería las refomas legales necesarias para impedir que representantes de los partidos políticos ilegalizados puedan gobernar los Ayuntamientos. De tales reformas no hay noticias. Tampoco las hay de que el Ejecutivo haya instado a buscar pruebas de complicidades terroristas ayuntamiento por ayuntamiento, con el fin de poder aplicarles de uno en uno el artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local, en plan Marbella style.
Pocas dudas caben sobre la actitud del Gobierno de Zapatero hacia el terrorismo en esta legislatura, pero todo deja rastro, ay, aquellos polvos del camino, -polvos de la carretera, incluso polvos del molino que alcanzaron el vuelo de las togas durante el llamado proceso de paz. Se impone paciencia y barajar, aunque la decisión del delgado del Gobierno no es inútil. El tiempo juega en contra de ellos y estas cosas les dan mucho quehacer. Y qué pensar.